Los primeros registros contemporáneos en aguas vinculadas con el Río de la Plata comenzaron a conocerse hacia finales de la década de 1990. Una de las hipótesis más difundidas relaciona su aparición con establecimientos dedicados a la cría de esturiones para la producción de caviar en Uruguay. Foto: Emir Ricciardi

Los primeros registros contemporáneos en aguas vinculadas con el Río de la Plata comenzaron a conocerse hacia finales de la década de 1990. Una de las hipótesis más difundidas relaciona su aparición con establecimientos dedicados a la cría de esturiones para la producción de caviar en Uruguay. Foto: Emir Ricciardi

Los primeros registros contemporáneos en aguas vinculadas con el Río de la Plata comenzaron a conocerse hacia finales de la década de 1990. Una de las hipótesis más difundidas relaciona su aparición con establecimientos dedicados a la cría de esturiones para la producción de caviar en Uruguay. Foto: Emir Ricciardi

ASIDUO VISITANTE

Otra vez apareció un esturión en el Río de la Plata: lo pescaron mientras buscaban pejerreyes

Un aficionado capturó el ejemplar y decidió devolverlo al agua. El nuevo registro de esta especie exótica reavivó el debate sobre su presencia y posible impacto en el estuario. Un hecho que se repite todas las temporadas.

Por Daniel Console

Una vez más, el esturión es noticia, tras la aparición de un ejemplar en el Río de la Plata. La captura volvió a despertar la curiosidad entre pescadores y también, la discusión acerca de la devolución de esta especie exótica al agua del estuario rioplatense. Esta vez, la particular captura ocurrió en el extremo sur del estuario y tuvo como protagonista a un aficionado que, en realidad, había salido en busca de pejerreyes.

Como suele pasar con todo lo que sucede en la zona sur de la región, la información llegó a Weekend Web a través de Emir Ricciardi, habitual referente de la pesca en en los espigones, costas y clubes de la zona. El episodio ocurrió el sábado pasado en el Club Universitario, donde un pescador llamado Lucas se encontraba intentando capturar pejerreyes. Sin embargo, una de las respuestas que recibió del río terminó convirtiéndose en la gran sorpresa de la jornada.

El pescador estaba utilizando mojarra como carnada y una línea de fondo cuando recibió el inesperado pique. Finalmente consiguió llevar el pez hasta el lugar y comprobó que no se trataba de ninguna de las especies que habitualmente frecuentan este sector del Río de la Plata. Como era de esperar, la aparición del extraño ejemplar provocó un importante revuelo entre los pescadores presentes. Además, surgieron diferentes opiniones acerca de qué hacer con el pez.

Mientras algunos sostenían que debía ser sacrificado debido a su condición de especie exótica, otros consideraban que correspondía regresarlo al río. Finalmente, Lucas decidió devolver el esturión con vida al agua. La situación presenta una particularidad: hablar de regreso a su hábitat resulta, cuanto menos, curioso, ya que los esturiones no son peces nativos del Río de la Plata.

Un visitante asiduo

Aunque la captura pueda resultar extraordinaria para quien nunca observó uno de estos peces, los registros de esturiones en el Río de la Plata no son nuevos. Desde hace más de tres décadas, y especialmente durante los meses de invierno, llegan periódicamente noticias de ejemplares capturados accidentalmente por pescadores. Uno de los antecedentes más interesantes ocurrió en julio de 2024, cuando un ejemplar capturado por un aficionado fue posteriormente donado a investigadores de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), quienes buscaron obtener información de interés.

Tras aproximadamente un año de estudios sobre aquel ejemplar, los investigadores analizaron, entre otros aspectos, el contenido de su sistema digestivo. Y apareció un dato ambiental inesperado. Según la información difundida a partir de aquel trabajo, la preocupación inmediata no estuvo relacionada directamente con lo que había comido el esturión, sino con la presencia de plásticos y otros residuos en el ambiente acuático. De esta manera, el ejemplar permitió poner nuevamente sobre la mesa una problemática mucho más amplia que afecta a las especies que viven en el Río de la Plata: la contaminación por residuos plásticos.

¿El esturión puede convertirse en una especie invasora?

Por ahora, resulta prematuro determinar cuál podría ser el verdadero impacto ecológico del esturión en el Río de la Plata. Sin embargo, su presencia genera interés científico justamente porque existen antecedentes de especies introducidas que posteriormente consiguieron expandirse de manera considerable.

Uno de los ejemplos más conocidos es el de la carpa común (Cyprinus carpio), introducida hace décadas y actualmente presente en numerosos ríos, arroyos, lagos y lagunas de la provincia de Buenos Aires y otras regiones de Argentina.

Por ello, conocer la presencia, alimentación, distribución y eventual reproducción de los esturiones resulta fundamental para determinar si se trata simplemente de ejemplares aislados o si existe la posibilidad de que desarrollen una población estable.

Un pez que existía antes que los dinosaurios

Más allá de su condición de especie exótica en estas aguas, el esturión es uno de los peces más fascinantes del planeta. Su linaje se remonta a más de 200 millones de años, durante el período Triásico. Es decir, estos peces ya existían antes de la aparición de muchas especies de dinosaurios. Precisamente por haber conservado numerosos rasgos anatómicos primitivos durante millones de años, suelen ser descriptos como “fósiles vivientes”.

Además, algunas especies pueden alcanzar dimensiones extraordinarias. Uno de los mayores ejemplares históricamente documentados fue registrado en Rusia durante el siglo XIX: alcanzó alrededor de 7 m. de longitud y superó ampliamente la tonelada de peso. Paradójicamente, mientras su aparición genera preocupación en ambientes donde no pertenece naturalmente, numerosas poblaciones de esturiones se encuentran amenazadas en sus áreas de distribución original, principalmente en regiones de Europa, Asia y América del Norte.

¿Cómo llegaron los esturiones al Río de la Plata?

Los primeros registros contemporáneos en aguas vinculadas con el Río de la Plata comenzaron a conocerse hacia finales de la década de 1990. Una de las hipótesis más difundidas relaciona su aparición con establecimientos dedicados a la cría de esturiones para la producción de caviar en Uruguay. Uno de esos emprendimientos se desarrolló sobre el río Negro, donde fueron introducidos ejemplares para acuicultura. La hipótesis sostiene que algunos peces habrían escapado de instalaciones de cría, posiblemente favorecidos por eventos de crecida, y posteriormente consiguieron desplazarse por la cuenca hasta alcanzar aguas vinculadas con el Río de la Plata.

Mientras la ciencia intenta responder esas preguntas, el Río de la Plata continúa entregando registros como la captura de Lucas, la que seguramente, no será la última de uno de estos inesperados visitantes del Río de la Plata.

¿Te apasiona la vida al aire libre, la aventura y la naturaleza?
Recibí las mejores notas de Weekend directamente en tu correo.
>>> Suscribite gratis al newsletter <<<

En esta Nota