Uno de los lugares más castigados volvió a ser el histórico Club de Pesca Concordia. La creciente inundó gran parte de sus instalaciones y obligó al personal y a los socios a trabajar contrarreloj para proteger embarcaciones, motores, mobiliario y distintos bienes pertenecientes a la institución. Foto: Uno Entre Ríos

Uno de los lugares más castigados volvió a ser el histórico Club de Pesca Concordia. La creciente inundó gran parte de sus instalaciones y obligó al personal y a los socios a trabajar contrarreloj para proteger embarcaciones, motores, mobiliario y distintos bienes pertenecientes a la institución. Foto: Uno Entre Ríos

Uno de los lugares más castigados volvió a ser el histórico Club de Pesca Concordia. La creciente inundó gran parte de sus instalaciones y obligó al personal y a los socios a trabajar contrarreloj para proteger embarcaciones, motores, mobiliario y distintos bienes pertenecientes a la institución. Foto: Uno Entre Ríos

Uno de los lugares más castigados volvió a ser el histórico Club de Pesca Concordia. La creciente inundó gran parte de sus instalaciones y obligó al personal y a los socios a trabajar contrarreloj para proteger embarcaciones, motores, mobiliario y distintos bienes pertenecientes a la institución. Foto: Uno Entre Ríos

Uno de los lugares más castigados volvió a ser el histórico Club de Pesca Concordia. La creciente inundó gran parte de sus instalaciones y obligó al personal y a los socios a trabajar contrarreloj para proteger embarcaciones, motores, mobiliario y distintos bienes pertenecientes a la institución. Foto: Uno Entre Ríos

INUNDÓ CLUBES DE PESCA

El río Uruguay sigue creciendo y pone en jaque a localidades ribereñas del Litoral

Las intensas lluvias registradas en el sur de Brasil provocan una nueva e importante crecida del río Uruguay. En Concordia, el nivel del río ya superó los 11 metros, por encima de la marca de alerta, mientras que el avance del agua obligó a cortar accesos, inundó gran parte del Club de Pesca local y mantiene en alerta a varias ciudades entrerrianas y correntinas.

Por Jorge Virgilio

"El agua siempre trae vida" es una frase que pescadores y guías del Litoral suelen repetir cada vez que el río recupera caudal. Sin embargo, cuando llega en exceso también trae preocupación, incertidumbre y graves consecuencias para quienes viven a la vera de los grandes cursos de agua. Esa realidad vuelve a sentirse con fuerza en distintos puntos de la Cuenca del Plata, donde la creciente del río Uruguay ya provoca anegamientos, cortes de caminos y complicaciones para clubes, pescadores y vecinos. 

La situación afecta especialmente a Concordia, donde el río superó los 11 m en la escala del puerto, rebasando el nivel de alerta y generando importantes inconvenientes en sectores ribereños.

Las lluvias en Brasil explican la crecida

El origen del fenómeno se encuentra cientos de kilómetros aguas arriba. Las abundantes precipitaciones registradas durante los últimos días en el sur de Brasil incrementaron notablemente el caudal del río Uruguay. A este escenario se suma la operación de la represa Foz do Chapecó, ubicada en el estado brasileño de Santa Catarina, una central hidroeléctrica de tipo "filo de agua", cuya capacidad para almacenar grandes crecidas es limitada.

Cuando el embalse recibe un importante volumen de agua, debe liberar el excedente de manera controlada mediante la apertura de compuertas y vertederos, permitiendo el paso del caudal hacia aguas abajo para preservar la seguridad de la estructura. Como consecuencia, las costas de Brasil, Argentina y Uruguay reciben un incremento sostenido del nivel del río, afectando especialmente a las localidades ribereñas.

Concordia ya siente el impacto

Desde mediados de la semana pasada, cuando adelantamos en el Mapa del Pique de Weekend Web que la crecida iba en aumento y estaba limitando la pesca en distintos escenarios, con el correr de las horas, se fueron complicando los intentos piscatorios y el avance del agua comienza a modificar el paisaje habitual de Concordia. En distintos sectores costeros ya se registran calles anegadas, mientras que varios accesos debieron ser cerrados preventivamente. Uno de los puntos afectados es el Paraje La Tortuga Alegre, donde quedó interrumpido el ingreso terrestre tanto al paraje como a la Asociación Peña La Tortuga, un sitio emblemático para los pescadores deportivos. Aunque parte del predio continuaba operable en el fin de semana, el único acceso posible es mediante embarcaciones. Desde la institución solicitaron a quienes deban navegar hasta el lugar que extremen las medidas de seguridad, lleven todos los elementos reglamentarios y prevean cualquier eventualidad que pudiera surgir durante la permanencia en la zona.

El Club de Pesca Concordia, otra vez bajo el agua

Uno de los lugares más castigados volvió a ser el histórico Club de Pesca Concordia. La creciente inundó gran parte de sus instalaciones y obligó al personal y a los socios a trabajar contrarreloj para proteger embarcaciones, motores, mobiliario y distintos bienes pertenecientes a la institución.

"Cada creciente significa empezar de nuevo. Hay que proteger lo que se puede, reparar los daños y volver a poner el club en condiciones cuando el agua baja", señalaron a Uno Entre Ríos quienes colaboraban en las tareas de resguardo. La imagen vuelve a repetirse como ocurrió en otras grandes crecidas, dejando importantes pérdidas económicas y afectando el normal funcionamiento de una de las entidades deportivas más representativas de la ciudad.

La creciente no afecta únicamente a Concordia. En Colón, el río prácticamente duplicó su altura habitual y se aproxima al nivel de alerta, fijado en 7,10 m, provocando complicaciones en sectores turísticos y costeros. Por su parte, Concepción del Uruguay y San José también registran un importante incremento del nivel del agua, alcanzando 5,36 m, una marca que igualmente supera el umbral de alerta establecido para ambas localidades.

Si bien las crecidas del río Uruguay forman parte del comportamiento natural del sistema fluvial, las actuales condiciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño incrementan la frecuencia e intensidad de estos eventos. Las lluvias persistentes sobre la alta cuenca generan un mayor aporte de agua que termina trasladándose hacia las provincias del Litoral, donde los efectos se reflejan rápidamente sobre poblaciones ribereñas, clubes náuticos, pescadores, prestadores turísticos e infraestructura costera.

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