En competencias tan parejas, cada segundo cuenta. Por eso, obtener dobletes y tripletes puede definir completamente el resultado final. Foto: Jorge Virgilio

En competencias tan parejas, cada segundo cuenta. Por eso, obtener dobletes y tripletes puede definir completamente el resultado final. Foto: Jorge Virgilio

Martino capturó en solo siete minutos, 54 piezas, una cantidad asombrosa que se da por la experiencia y práctica. Son alrededor de tres tiros por minuto, lo que hace pensar en la posibilidad de sacar más de 300 ejemplares por hora.  Foto: Joaquín Martino

Martino capturó en solo siete minutos, 54 piezas, una cantidad asombrosa que se da por la experiencia y práctica. Son alrededor de tres tiros por minuto, lo que hace pensar en la posibilidad de sacar más de 300 ejemplares por hora.  Foto: Joaquín Martino

En competencias tan parejas, cada segundo cuenta. Por eso, obtener dobletes y tripletes puede definir completamente el resultado final. Foto: Jorge Virgilio

Martino capturó en solo siete minutos, 54 piezas, una cantidad asombrosa que se da por la experiencia y práctica. Son alrededor de tres tiros por minuto, lo que hace pensar en la posibilidad de sacar más de 300 ejemplares por hora.  Foto: Joaquín Martino

PUERTO MADRYN

Dobletes y tripletes: el secreto de los campeones para arrasar con los pejerreyes en el sur

En los torneos más competitivos de la costa argentina, sacar de a uno no alcanza. Una técnica perfectamente afinada es la clave para ganar competencias históricas como las “5 Horas de Playa Garipe”, donde la velocidad y la precisión hacen la diferencia.

Por Jorge Virgilio

La pesca deportiva en la Patagonia tiene escenarios tan exigentes como apasionantes. Y cuando se habla de competencias de pejerrey de mar, pocas pruebas generan tanta adrenalina como las tradicionales 5 Horas de Playa Garipe, en Puerto Madryn.

Allí, en medio de un frenesí de lanzamientos y capturas constantes, los mejores pescadores del sur demuestran una habilidad pocas veces vista: lograr cientos de piezas en apenas una hora mediante una técnica que combina velocidad, precisión y equipos extremadamente finos. En este tipo de concursos, el gran protagonista es el Manila, popularmente conocido como “Corno”, un pez voraz que se mueve en enormes cardúmenes y entra en verdaderos ataques alimenticios masivos.

Dobletes y tripletes: la diferencia entre ganar o perder

En competencias tan parejas, cada segundo cuenta. Por eso, obtener dobletes y tripletes puede definir completamente el resultado final. La edición disputada este fin de semana volvió a tener como grandes protagonistas a dos especialistas de la pesca patagónica: Julián Cimadevilla y Joaquín Martino, una dupla acostumbrada a pelear siempre en los puestos de arriba. Con una enorme regularidad y una técnica impecable, lograron quedarse nuevamente con el primer puesto tras capturar 1396 piezas durante las cinco horas de competencia.

Aunque la pesca estuvo algo menor respecto de 2025 —cuando habían alcanzado las impactantes 2137 capturas— el nivel siguió siendo extraordinario.

Cómo pescan los campeones del sur

Detrás de semejantes números existe una preparación obsesiva. Nada queda librado al azar. Joaquín Martino había explicado tiempo atrás algunos de los secretos técnicos que utilizan para competir al máximo nivel en este tipo de torneos. Se trata de equipos ultralivianos y cañas adaptadas quev van de 2,60 a 3 m, de acción rápida y muy rígidas de punta. Se acompañan con reeles de alta velocidad, superiores a 8.0:1 y hasta 9.5:1. Un nylon fino de 0,14 mm y una salida de 0,23 mm para evitar cortes.  Muchos incluso modifican sus propias cañas, cortando y adaptando punteras para lograr un equilibrio perfecto entre sensibilidad y velocidad de recuperación. El objetivo es uno solo: sacar peces lo más rápido posible.

En este tipo de pesca extrema, hasta el tamaño de la carnada puede cambiar el resultado final. Como no está permitido cebar el agua ni utilizar rulero cebador, los pescadores trabajan cuidadosamente el camarón para que vaya liberando aroma de manera natural mientras pescan. El proceso incluye teñir el camarón de amarillo y dejarlo secar sobre cartón. Luego se agrega atún o caballa y se lo deja reposar varias horas antes de cortarlo. Es clave no exagerar el tamaño. “Si la carnada tapa demasiado el anzuelo, en vez de sacar tripletes empezás a pescar de a uno”, explican los especialistas.

En Playa Garipe se utilizan anzuelos pequeños tipo Akita Sode N°5, que suelen cambiarse cada 35 o 40 minutos para mantener máxima eficiencia. Los plomos varían entre 10 y 15 g, dependiendo especialmente del viento y del estado del mar.

Todo el conjunto está diseñado para una pesca extremadamente dinámica, donde cada lance puede traducirse en múltiples capturas.

Un podio de especialistas

Detrás de Cimadevilla y Martino, el segundo puesto quedó para la dupla Cotton-Steinkamp, con 1234 puntos, mientras que Pérez-Oyarce completaron el podio con 1137 unidades. Todos nombres muy reconocidos dentro de la pesca competitiva patagónica.

Pero una vez más, fueron Cimadevilla y Martino quienes marcaron el ritmo de una disciplina donde la diferencia entre ganar o perder puede estar en apenas unos segundos… o en un triplete más.

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