La propuesta piscatoria concretada el domingo 23 apuntaba a la búsqueda del pejerrey de mayor peso, en un torneo que repartía generosos premios en efectivo. Foto: Daireaux Prensa Municipal

La propuesta piscatoria concretada el domingo 23 apuntaba a la búsqueda del pejerrey de mayor peso, en un torneo que repartía generosos premios en efectivo. Foto: Daireaux Prensa Municipal

La propuesta piscatoria concretada el domingo 23 apuntaba a la búsqueda del pejerrey de mayor peso, en un torneo que repartía generosos premios en efectivo. Foto: Daireaux Prensa Municipal

La propuesta piscatoria concretada el domingo 23 apuntaba a la búsqueda del pejerrey de mayor peso, en un torneo que repartía generosos premios en efectivo. Foto: Daireaux Prensa Municipal

La propuesta piscatoria concretada el domingo 23 apuntaba a la búsqueda del pejerrey de mayor peso, en un torneo que repartía generosos premios en efectivo. Foto: Daireaux Prensa Municipal

La propuesta piscatoria concretada el domingo 23 apuntaba a la búsqueda del pejerrey de mayor peso, en un torneo que repartía generosos premios en efectivo. Foto: Daireaux Prensa Municipal

La propuesta piscatoria concretada el domingo 23 apuntaba a la búsqueda del pejerrey de mayor peso, en un torneo que repartía generosos premios en efectivo. Foto: Daireaux Prensa Municipal

La propuesta piscatoria concretada el domingo 23 apuntaba a la búsqueda del pejerrey de mayor peso, en un torneo que repartía generosos premios en efectivo. Foto: Daireaux Prensa Municipal

La propuesta piscatoria concretada el domingo 23 apuntaba a la búsqueda del pejerrey de mayor peso, en un torneo que repartía generosos premios en efectivo. Foto: Daireaux Prensa Municipal

EN DAIREAUX

Una invitación inesperada, un pejerrey de un kilo y un premio de $ 2.000.000

Un concurso de pesca embarcada del Club de Pesca La Glorieta reunió a 120 embarcaciones y 368 cañas. Cuando faltaba poco para el final, Luis Albin logró el matungo que todos buscaban: un ejemplar que le permitió quedarse con el cheque mayor.

Por Jorge Virgilio

Veinticuatro horas antes, nada hacía suponer a Luis Albín que iba a ganar la 12ª edición del Concurso de Pesca Embarcada del Club de Pesca La Glorieta. Sin embargo, sonó el teléfono y llegó la invitación de su padre. Su mamá Marta, quien originalmente era parte de la salida, finalmente no sería de la partida y, como la inscripción ya estaba comprada, surgió la propuesta. No había que llevar nada. En la embarcación ya estaban el equipo y la caña preparados. Así fue como lo contó Albín a Radio Más Daireaux tras vivir un inolvidable domingo. 

Una fiesta con 368 cañas

La prueba se llevó a cabo en las instalaciones del Club de Pesca La Glorieta, sobre laguna Juancho, en una jornada que reunió a familias y amigos para disfrutar de la pesca, el aire libre y un día de encuentro en un espacio especialmente preparado y cuidado por la comisión, presidida por Licina Schneider. En total, 120 embarcaciones y 368 cañas fueron parte del evento, que repartía $ 5.000.000 en premios. Además, como ocurre todos los años, lo recaudado será destinado a la compra de indumentaria para los deportistas que deberán viajar a Mar del Plata para representar a Daireaux en los Juegos Bonaerenses 2026.

Poco después de las 9 de la mañana, las lanchas comenzaron a desparramarse por el ámbito. La zona de los Cuatro Palos, uno de los sectores más profundos de la laguna, fue uno de los lugares más elegidos. Hacia allí también fueron los Albin, aunque su partida tuvo algunos contratiempos. Primero, no quería entrar el cambio de la lancha. Una vez solucionado el inconveniente, la familia remolcó a otro competidor que avanzaba a remo antes de dirigirse al lugar elegido para pescar.

La jornada transcurría con una actividad discreta del pejerrey. La mayoría de las capturas eran ejemplares chicos que rápidamente volvían al agua. En la lancha de Albin apareció alguno de alrededor de 400 g, pero nada que llamara demasiado la atención o permitiera ilusionar a la tripulación. Sin embargo, en la pesca todo puede cambiar en cuestión de segundos y en las condiciones menos esperadas. Faltaba poco para el cierre y varias embarcaciones ya comenzaban a desanclar para regresar al embarcadero. Entre los movimientos de agua provocados por las lanchas, alterando el ambiente, la boya de Luis comenzó a correr. Golpe de caña hacia arriba y, de manera certera, clavó al pejerrey. Al principio no parecía un ejemplar demasiado grande, pero la historia cambió cuando comenzó a acercarlo a la embarcación.

Un matungo de un kilo sobre la hora

Cuando el pescado apareció junto al bote llegaron los gritos y la emoción. El copo ya había sido guardado y hubo que buscarlo rápidamente. En medio de la desesperación, el enorme pejerrey no entraba como esperaban, por lo que finalmente terminaron manoteándolo del lomo para subirlo a la embarcación. Entonces sí llegó la algarabía. Había motivos para ilusionarse, aunque todavía faltaba conocer el peso oficial. Por eso, una vez en el embarcadero, comenzaron los nervios y la espera hasta la premiación.

Allí también llegó quien originalmente estaba inscripta para participar de la jornada y finalmente se había quedado en casa. Marta Paredes acompañó a su hijo en el momento de la premiación y ambos posaron con el cheque que coronaba una historia tan inesperada como inolvidable. El pejerrey superó el kilo de peso y convirtió a Luis Albin en ganador de la competencia, además de hacerlo acreedor de $ 2.000.000 junto a su equipo.

Un día antes ni siquiera sabía que iba a pescar. Horas después regresaba a casa como ganador. Una invitación de último momento, un pique sobre el cierre y uno de esos matungos que justifican la fama de laguna La Glorieta.

¿Te apasiona la vida al aire libre, la aventura y la naturaleza?
Recibí las mejores notas de Weekend directamente en tu correo.
>>> Suscribite gratis al newsletter <<<

En esta Nota