Las líneas que marcaron la diferencia fueron las líneas de vuelo de dos anzuelos, equipadas con plomos livianos de 5 gramos, ideales para trabajar de manera delicada en media agua. Foto: Sebastián Rodríguez

Las líneas que marcaron la diferencia fueron las líneas de vuelo de dos anzuelos, equipadas con plomos livianos de 5 gramos, ideales para trabajar de manera delicada en media agua. Foto: Sebastián Rodríguez

Las líneas que marcaron la diferencia fueron las líneas de vuelo de dos anzuelos, equipadas con plomos livianos de 5 gramos, ideales para trabajar de manera delicada en media agua. Foto: Sebastián Rodríguez

Las líneas que marcaron la diferencia fueron las líneas de vuelo de dos anzuelos, equipadas con plomos livianos de 5 gramos, ideales para trabajar de manera delicada en media agua. Foto: Sebastián Rodríguez

Las líneas que marcaron la diferencia fueron las líneas de vuelo de dos anzuelos, equipadas con plomos livianos de 5 gramos, ideales para trabajar de manera delicada en media agua. Foto: Sebastián Rodríguez

Las líneas que marcaron la diferencia fueron las líneas de vuelo de dos anzuelos, equipadas con plomos livianos de 5 gramos, ideales para trabajar de manera delicada en media agua. Foto: Sebastián Rodríguez

Las líneas que marcaron la diferencia fueron las líneas de vuelo de dos anzuelos, equipadas con plomos livianos de 5 gramos, ideales para trabajar de manera delicada en media agua. Foto: Sebastián Rodríguez

Las líneas que marcaron la diferencia fueron las líneas de vuelo de dos anzuelos, equipadas con plomos livianos de 5 gramos, ideales para trabajar de manera delicada en media agua. Foto: Sebastián Rodríguez

CÓRDOBA

Pesca fina y efectiva en Los Molinos: cuando el pique aparece, no perdona

En una salida de apenas media jornada, el lago cordobés volvió a demostrar por qué es uno de los ámbitos más desafiantes y atractivos. Con pejerreyes de buen porte y un pique sostenido, la salida dejó datos clave para quienes planean su próxima escapada.

Por Jorge Virgilio

A poco más de 70 kilómetros de la ciudad de Córdoba, el lago Los Molinos se consolida como uno de los espejos de agua más importantes y visitados de la provincia. Con un volumen de 399 hm³, aguas cristalinas y una profundidad máxima de 57 metros, este dique sigue siendo un verdadero imán para los pescadores deportivos que buscan carpas, tarariras y, especialmente, pejerreyes de calidad.

El pasado jueves 29 de enero de 2026, retomando las salidas de pesca en los principales lagos cordobeses, nuestro referente en la provincia, Sebastián Rodríguez, realizó una salida embarcada que confirmó que, aunque Los Molinos es un ámbito exigente, cuando el pique aparece puede ser contundente. Lo más destacado: media jornada fue suficiente para concretar una pesca memorable.

La jornada comenzó en el sector conocido como Bahía El Negro, desde donde se navegó hacia un punto de referencia clásico: el frente de Molvento. Allí, con la embarcación anclada en una zona cercana al medio del lago, se registró una profundidad aproximada de 20 m. Luego de probar distintas capas de agua, el pique se afirmó con claridad entre los 2,5 y 3 metros de profundidad, una franja precisa que se mantuvo activa durante toda la mañana, con apenas algunos intervalos breves de inactividad.

Aparejos y carnadas: la clave del éxito

Las líneas que marcaron la diferencia fueron las líneas de vuelo de dos anzuelos, equipadas con plomos livianos de 5 gramos, ideales para trabajar de manera delicada en media agua. En algunos momentos, también respondió bien el balancín de 10 gramos, siempre con equipos bien sutiles. La carnada excluyente fue la mojarra viva, y aquí aparece uno de los datos más importantes del relevamiento: usar mojarra viva grande. En este sector del lago, los dientudos y mojarrones no se mostraron demasiado activos a la profundidad donde se dio el pique, pero cuando se encarnaba con mojarras chicas o medianas, los pejerreyes más pequeños descarnaban con rapidez. La mojarra grande permitió evitar ese problema y, además, seleccionar mejor el tamaño de las piezas. Como referencia práctica, se recomienda llevar unas 100 mojarras por pescador, ya que el pique fue constante durante buena parte de la mañana.

Un lago que exige, pero siempre devuelve

Como se ha señalado en más de una oportunidad, Los Molinos no es un ámbito sencillo. El pique suele ser esquivo, cuesta ubicar la profundidad justa y obliga a trabajar con paciencia, cambiando sectores, líneas y carnadas. Sin embargo, cuando se da, el lago devuelve calidad, con pejerreyes de muy buenos portes. El embalse recibe los aportes del río Los Molinos y de los principales afluentes de la cuenca superior del río Segundo: San Pedro, Del Medio, Los Espinillos y Los Reartes, conformando un ecosistema diverso y muy rico para la pesca deportiva.

Para quienes planean una salida embarcada, en Bahía El Negro se ofrecen servicios de alquiler de botes y trackers, con el asesoramiento permanente de Pablo Silvanelli, siempre predispuesto a colaborar con los pescadores. Sin dudas, Los Molinos volvió a confirmar su carácter: difícil, técnico, pero siempre tentador. Un espejo que obliga a leer el agua, afinar equipos y perseverar, pero que premia al pescador atento con pejerreyes de calidad. Un destino que, sin dudas, siempre invita a volver.

Servicios:

  • Pablo - Bahía el Negro Tel.: (03547) 463593. Dispone de alquiler de botes con motor. 

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