El objetivo no es solo enseñar a pescar, sino también transmitir la mística del fly fishing, incorporando conceptos clave como la conservación del ambiente, el respeto por las especies y la correcta interpretación de los ecosistemas acuáticos. Foto: Club San Huberto

El objetivo no es solo enseñar a pescar, sino también transmitir la mística del fly fishing, incorporando conceptos clave como la conservación del ambiente, el respeto por las especies y la correcta interpretación de los ecosistemas acuáticos. Foto: Club San Huberto

El objetivo no es solo enseñar a pescar, sino también transmitir la mística del fly fishing, incorporando conceptos clave como la conservación del ambiente, el respeto por las especies y la correcta interpretación de los ecosistemas acuáticos. Foto: Club San Huberto

El objetivo no es solo enseñar a pescar, sino también transmitir la mística del fly fishing, incorporando conceptos clave como la conservación del ambiente, el respeto por las especies y la correcta interpretación de los ecosistemas acuáticos. Foto: Club San Huberto

El objetivo no es solo enseñar a pescar, sino también transmitir la mística del fly fishing, incorporando conceptos clave como la conservación del ambiente, el respeto por las especies y la correcta interpretación de los ecosistemas acuáticos. Foto: Club San Huberto

El objetivo no es solo enseñar a pescar, sino también transmitir la mística del fly fishing, incorporando conceptos clave como la conservación del ambiente, el respeto por las especies y la correcta interpretación de los ecosistemas acuáticos. Foto: Club San Huberto

El objetivo no es solo enseñar a pescar, sino también transmitir la mística del fly fishing, incorporando conceptos clave como la conservación del ambiente, el respeto por las especies y la correcta interpretación de los ecosistemas acuáticos. Foto: Club San Huberto

El objetivo no es solo enseñar a pescar, sino también transmitir la mística del fly fishing, incorporando conceptos clave como la conservación del ambiente, el respeto por las especies y la correcta interpretación de los ecosistemas acuáticos. Foto: Club San Huberto

EN RAMOS MEJÍA

Fly cast desde cero: cómo formarse en una de las técnicas más fascinantes de la pesca

La actividad sigue ganando terreno en Argentina y cada vez más aficionados se animan a dar el salto. El histórico Club San Huberto inició su ciclo 2026 con cursos pensados para aprender desde cero o perfeccionarse en esta técnica tan apasionante como exigente.

Por Jorge Virgilio

La pesca con mosca es mucho más que una técnica: es una forma de entender el vínculo con el agua, el entorno y las especies. En ese camino, cada vez más pescadores buscan capacitarse, no solo para mejorar sus resultados, sino también para sumergirse en una disciplina que combina precisión, conocimiento y creatividad.

En ese contexto, el Club San Huberto, con 68 años de historia, vuelve a posicionarse como referente en la enseñanza. Ubicado en Ramos Mejía, este espacio emblemático de la provincia de Buenos Aires fue, durante la década del 70, una de las instituciones deportivas más convocantes, con cerca de 23 mil socios, y mantiene intacto su compromiso con la naturaleza y las actividades al aire libre.

Una escuela pionera en pesca con mosca

Desde 1985, la institución desarrolla cursos de pesca con mosca, acumulando más de cuatro décadas formando pescadores. Se trata de una de las primeras escuelas del país en sistematizar la enseñanza de esta modalidad, con un programa que se fue actualizando año tras año.

El objetivo no es solo enseñar a pescar, sino también transmitir la mística del fly fishing, incorporando conceptos clave como la conservación del ambiente, el respeto por las especies y la correcta interpretación de los ecosistemas acuáticos.

Cursos 2026: formación integral para todos los niveles

Como cada temporada, los cursos comenzaron entre abril y mayo, y en este 2026 el puntapié inicial fue el 15 de abril, con una importante convocatoria de interesados.

El programa contempla tres niveles de formación, con una duración total de tres años, lo que permite avanzar de manera progresiva en todos los aspectos de la disciplina. Entre los contenidos más destacados se incluye el atado de moscas, las técnicas tanto de lanzamiento como de pesca, la entomología, el armado del equipo, la lectura de aguas y la conservación del medio ambiente, entre tantos temas que todo mosquero quiere saber.

Según explicó Ariel Codas, integrante del equipo docente, los cursos cuentan con instructores certificados y una fuerte impronta práctica. En ese sentido, las clases de lanzamiento se desarrollan en un predio con laguna en Ezeiza, ideal para perfeccionar la técnica en condiciones reales.

Accesible para todos: sin equipo, también se puede empezar

Uno de los aspectos más valorados por quienes se inician es que el club provee equipos de pesca a quienes no cuentan con uno propio. Esto permite dar los primeros pasos sin necesidad de realizar una inversión inicial importante, algo clave para quienes aún están explorando la actividad.

Y como bien dicen los propios mosqueros: quien entra en el mundo del fly fishing, difícilmente lo abandone. La combinación de técnica, naturaleza y desafío personal termina atrapando para siempre.

Cómo inscribirse

  • José Palmigiano (coordinador Nivel 1) WhatsApp: (011) 5595-1852. En redes sociales, los encontramos en Facebook

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