El informe destaca a peces de la familia Sciaenidae, entre ellos la corvina rubia y la pescadilla de red, cuya plasticidad podría explicar, al menos parcialmente, que continúen siendo algunas de las especies más abundantes de la región después de varias décadas. Foto: Inidep

El informe destaca a peces de la familia Sciaenidae, entre ellos la corvina rubia y la pescadilla de red, cuya plasticidad podría explicar, al menos parcialmente, que continúen siendo algunas de las especies más abundantes de la región después de varias décadas. Foto: Inidep

El informe destaca a peces de la familia Sciaenidae, entre ellos la corvina rubia y la pescadilla de red, cuya plasticidad podría explicar, al menos parcialmente, que continúen siendo algunas de las especies más abundantes de la región después de varias décadas. Foto: Inidep

CIENCIA Y CONSERVACIÓN

El efecto de una veda en el mar argentino: aumentó la cantidad de peces, pero hay una señal que preocupa

Un estudio del INIDEP analizó más de dos décadas de información para determinar qué ocurrió en El Rincón, una importante zona de cría y reproducción de especies costeras. Los resultados mostraron un cambio favorable en la abundancia de peces después de implementarse la veda estacional, aunque la diversidad no consiguió recuperarse.

Por Jorge Virgilio

Un estudio realizado por investigadores del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) aportó nuevos datos sobre los efectos de la veda estacional implementada en El Rincón, una extensa y valiosa región del sur bonaerense utilizada como área de cría y reproducción por numerosas especies de peces.

El trabajo evaluó los cambios registrados entre 1994 y 2021 en términos de abundancia y diversidad del ensamble de peces costeros. Los resultados permitieron identificar un cambio estructural a partir de 2010, cuando se consolidó el actual esquema de protección. El análisis fue realizado por Daniela Alemany, Claudio Oscar Ruarte y Ángeles Nerina Lagos, integrantes de la Dirección de Pesquerías de Invertebrados y Ambiente Marino del Programa Dinámica de Ecosistemas y Presiones Antrópicas.

El Rincón, una región clave para los peces costeros

El área de El Rincón comprende unos 31.500 km²,entre los 39° S y 41° 30' S. Allí se desarrolla un ecosistema costero de elevada complejidad y variabilidad oceanográfica. Además, durante la primavera y el verano cumple un papel fundamental como área de cría y desove de numerosos peces óseos y cartilaginosos, algunos capturados de manera dirigida y otros incidentalmente por la actividad pesquera.

Sin embargo, desde la década de 1990 comenzaron a registrarse reducciones en la biomasa y en la longitud media de distintas especies. Frente a este escenario, desde 2004 se implementaron sucesivas medidas de manejo espaciotemporal que fueron intensificándose con el paso de los años. Inicialmente, los resultados no fueron suficientes. El esfuerzo pesquero y los desembarques continuaron aumentando hasta alcanzar valores máximos en 2008. Por ese motivo, al año siguiente se amplió tanto la superficie como la duración de la veda y, además, se restringió el acceso de la flota fuera del período de prohibición. Como consecuencia, se produjo una reducción significativa de la actividad pesquera en la zona. Finalmente, en 2010 quedó consolidada la medida que continúa vigente: una veda estacional entre octubre y marzo, durante la cual se encuentra prohibida la pesca de arrastre de fondo en aguas nacionales. En jurisdicción provincial también existe una veda, aunque se administra de manera independiente.

Qué buscaban determinar los investigadores

La hipótesis del estudio planteaba que la implementación de la veda estacional podía haber generado un cambio en el ensamble de peces, acompañado por una tendencia positiva tanto en diversidad como en abundancia. Para comprobarlo, los especialistas analizaron 12 campañas de investigación pesquera realizadas entre 1994 y 2021 por el Programa Pesquerías de Peces Demersales Costeros del INIDEP. Todas las campañas se desarrollaron durante la primavera austral, entre octubre y diciembre, a bordo de buques de investigación del organismo.

Los resultados mostraron uno de los datos más relevantes del estudio. Entre 1994 y 2009 se había registrado un severo descenso en la densidad de peces, a razón de 1,98 toneladas por milla náutica cuadrada por año. Sin embargo, después de la implementación de la veda la tendencia cambió de signo. Entre 2010 y 2021 se observó un incremento de 1,14 toneladas por milla náutica cuadrada por año. No obstante, los investigadores aclararon que este aumento no alcanzó significancia estadística.

Esto último es importante para interpretar correctamente los resultados. Según explicaron los especialistas, el período posterior a la veda comprende apenas 12 años y cuenta con información procedente de cuatro campañas, dentro de un sistema caracterizado por una elevada variabilidad ambiental y pesquera. Por lo tanto, remarcaron que la falta de significancia estadística no equivale necesariamente a la ausencia de un efecto ecológico. De hecho, el cambio de una tendencia negativa a otra positiva resulta relevante en un ecosistema que acumulaba más de una década de disminución en la densidad de peces. Asimismo, procesos de recuperación parcial o incipiente fueron documentados en otras pesquerías multi específicas sometidas a cierres estacionales.

El estudio, sin embargo, dejó otro dato que obliga a observar el escenario con mayor detenimiento. Mientras la densidad mostró señales favorables, la riqueza de especies no se recuperó después de la veda. Por el contrario, la tasa de declive se aceleró durante el período posterior a 2010. De esta manera, los investigadores identificaron una disociación entre la recuperación de la biomasa y la diversidad biológica. Una posible explicación es que la biomasa puede reaccionar más rápidamente ante una reducción de la presión pesquera, ya que los individuos pertenecientes a las especies dominantes son los primeros en beneficiarse.

Corvina rubia y pescadilla, entre las especies dominantes

El Rincón no funciona como un ecosistema aislado, sino que forma parte del ecosistema costero bonaerense, conectado con el norte de la provincia de Buenos Aires y con el sistema del Río de la Plata. Más de 70 especies integran el ensamble demersal costero registrado en la región y muchas de ellas se desplazan entre diferentes áreas durante su ciclo de vida, respondiendo a factores ambientales, períodos reproductivos y disponibilidad de alimento.

Dentro de ese conjunto aparecen especies particularmente adaptables. El informe destaca a peces de la familia Sciaenidae, entre ellos la corvina rubia y la pescadilla de red, cuya plasticidad podría explicar, al menos parcialmente, que continúen siendo algunas de las especies más abundantes de la región después de varias décadas. Sus estrategias reproductivas les permiten aprovechar diferentes ambientes a lo largo de su ciclo de vida y, en consecuencia, aumentar sus posibilidades de supervivencia.

Una recuperación que necesita más tiempo

Los investigadores señalaron, además, que la riqueza de especies encontrada en El Rincón no depende exclusivamente de lo que sucede dentro de las 31.500 km² alcanzadas por la medida. Por el contrario, responde a procesos que ocurren en una escala geográfica mucho mayor. Por esta razón, un incremento en la cantidad de especies presentes dentro del área no necesariamente debía esperarse como consecuencia directa de una veda estacional. Los resultados muestran, en definitiva, que reducir la presión pesquera puede generar respuestas favorables, pero también que la recuperación requiere tiempo, seguimiento científico y una mirada que exceda los límites de una única zona de veda.

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