La decisión de implementar esta tecnología surgió después de las floraciones algales registradas durante 2024, un problema que se había repetido en el embalse y que genera importantes dificultades en el proceso de potabilización. Foto: La Nueva

La decisión de implementar esta tecnología surgió después de las floraciones algales registradas durante 2024, un problema que se había repetido en el embalse y que genera importantes dificultades en el proceso de potabilización. Foto: La Nueva

EN BENEFICIO DEL AMBIENTE

Buenas noticias para Paso de las Piedras: las boyas frenaron a las algas y mejoraron el embalse

Un informe técnico realizado tras ocho meses de monitoreo arrojó resultados alentadores en uno de los grandes reservorios bonaerenses, reconocido pesquero de carpas y pejerreyes. Durante la temporada 2025-2026 no se registraron blooms de cianobacterias.

Por Jorge Virgilio

El dique Paso de las Piedras, buen pesquero de pejerreyes todo el año, y de carpas en los meses más estivales, recibió una noticia alentadora. A ocho meses de la implementación de un sistema de boyas destinado a mejorar la calidad del agua, los primeros resultados indican cambios favorables en las condiciones fisicoquímicas del embalse y una temporada sin floraciones de cianobacterias. Las conclusiones surgen de un informe elaborado por la Planta Piloto de Ingeniería Química (Plapiqui), que monitoreó el funcionamiento del sistema desde octubre de 2025 hasta junio de 2026. De acuerdo con el estudio, la tecnología aparece como “una herramienta promisoria” para estabilizar las condiciones fisicoquímicas del lago y generar un ambiente menos favorable para el desarrollo de cianobacterias.

La decisión de implementar esta tecnología surgió después de las floraciones algales registradas durante 2024, un problema que se había repetido en el embalse y que genera importantes dificultades en el proceso de potabilización. Frente a este escenario, Aguas Bonaerenses SA (ABSA) decidió implementar un sistema desarrollado por la firma canadiense EM Fluids. En total, fueron instaladas nueve boyas en el embalse. Estos dispositivos emiten estímulos energéticos que producen cambios temporales en la estructura del agua, reduciendo su tensión superficial y viscosidad. De esta manera, se busca favorecer el intercambio de gases con la atmósfera y conseguir una oxigenación más eficiente, generando condiciones menos propicias para el crecimiento excesivo de algas, según consigna un completo informe del portal La Nueva de Bahía Blanca.

Qué reveló el monitoreo

Para evaluar el comportamiento del sistema se efectuaron mediciones continuas mediante una sonda multiparamétrica y, paralelamente, se realizaron campañas periódicas para analizar la calidad del agua. Asimismo, se estudiaron las variables fisicoquímicas, los nutrientes, el fitoplancton y las cianotoxinas, además de controlarse el funcionamiento de las propias boyas.

Los resultados del seguimiento a cargo de Plapiqui, en el marco de un convenio entre ABSA, la Autoridad del Agua (ADA) y la Universidad Nacional del Sur (UNS),  determinaron que la tecnología estuvo asociada a modificaciones consistentes en diferentes variables fisicoquímicas del embalse.

Una de las evidencias consideradas más sólidas por los investigadores estuvo relacionada con el pH del agua, que presentó una disminución significativa y posteriormente se mantuvo dentro de rangos alcalinos estables. A su vez, Paso de las Piedras mantuvo buenas condiciones de oxigenación y un ambiente predominantemente oxidante, características que indican una mayor estabilidad fisicoquímica del agua. En cuanto a los nutrientes, cuya abundancia puede favorecer la proliferación de algas, se detectó una disminución de las concentraciones de amonio y un incremento del nitrato y el nitrito.

Probablemente, uno de los resultados que mayor expectativa genera es el registrado desde el punto de vista biológico. Durante la temporada 2025-2026 no se detectaron blooms de cianobacterias, a diferencia de lo sucedido en períodos anteriores. A esto se suma otro indicador importante. El fitoplancton mostró una sucesión estacional, mientras que las concentraciones de microcistinas permanecieron considerablemente por debajo de los valores registrados durante la temporada 2024-2025.

Este último punto resulta especialmente relevante porque las microcistinas son toxinas producidas por determinadas cianobacterias y, en concentraciones elevadas, pueden representar un riesgo para la salud. Por lo tanto, su reducción constituye uno de los aspectos sanitarios más alentadores del monitoreo.

Los especialistas piden cautela con los resultados

Aunque la ausencia de floraciones de cianobacterias y la disminución de microcistinas fueron consideradas evidencias consistentes de una mejora de las condiciones ecológicas del embalse durante el período estudiado, el propio informe establece una salvedad importante: los resultados no pueden atribuirse exclusivamente al funcionamiento de las boyas. Las mismas deben formar parte de una estrategia integral y no ser consideradas una solución definitiva al problema de la eutrofización. En particular, esta tecnología no puede eliminar por sí misma los aportes externos de nutrientes que llegan al embalse, uno de los factores fundamentales detrás de la proliferación de algas.

A futuro, aparece la necesidad de mantener el monitoreo durante varias temporadas consecutivas, algo fundamental para determinar si los resultados positivos se sostienen en el tiempo. Asimismo, se plantea evaluar la incorporación de nuevas boyas en las desembocaduras de los tributarios para ampliar el área alcanzada por el sistema.

Por ahora, Paso de las Piedras parece haber ganado una batalla importante: atravesó la temporada 2025-2026 sin blooms de cianobacterias y con una marcada reducción de las microcistinas, dos indicadores que permiten mirar con mayor optimismo el futuro de uno de los grandes embalses bonaerenses.

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