La clave pasa por encontrar los bancos de arena donde se mueve la especie. Sin embargo, no siempre resulta sencillo, ya que las condiciones del mar modifican constantemente su conformación y ubicación. Foto: Luis Eckerman

La clave pasa por encontrar los bancos de arena donde se mueve la especie. Sin embargo, no siempre resulta sencillo, ya que las condiciones del mar modifican constantemente su conformación y ubicación. Foto: Luis Eckerman

La clave pasa por encontrar los bancos de arena donde se mueve la especie. Sin embargo, no siempre resulta sencillo, ya que las condiciones del mar modifican constantemente su conformación y ubicación. Foto: Luis Eckerman

La clave pasa por encontrar los bancos de arena donde se mueve la especie. Sin embargo, no siempre resulta sencillo, ya que las condiciones del mar modifican constantemente su conformación y ubicación. Foto: Luis Eckerman

BUENAS NOTICIAS

Se activó La Chiquita: aparecieron los primeros pejerreyes panzones de la temporada

Comenzaron las capturas de la especie en balnearios del sur bonaerense. Equipos, carnadas y las claves para aprovechar una pesca que promete mantenerse firme durante los próximos dos meses.

Por Jorge Virgilio

La Chiquita se ha convertido en los últimos años en uno de los destinos destacados para quienes buscan pejerreyes panzones, una pesca que comienza a despertar el interés de los aficionados desde finales de agosto y que tiene como escenario este balneario ubicado al sur de Bahía Blanca.

Precisamente, cuando muchos pescadores empiezan a preguntarse por la llegada de la especie, aparecieron las primeras noticias positivas. Los panzones ya comenzaron a picar y abren una temporada que suele extenderse durante aproximadamente dos meses.

Para llegar a este calificado pesquero marítimo, desde Bahía Blanca se debe continuar por la Ruta Nacional 3, superar la localidad de Mayor Buratovich y, apenas dos kilómetros después, tomar el camino de acceso hacia La Chiquita. Desde allí quedan unos 65 kilómetros por un camino de tierra consolidado que conduce directamente hasta el balneario. Como siempre, antes de emprender el viaje conviene consultar el estado del acceso, principalmente después de jornadas con precipitaciones.

La confirmación llegó a través de Luis Eckerman, uno de los habituales referentes de Weekend Web en la zona y también uno de los pescadores que suele detectar tempranamente la llegada de los panzones. “Ya empezaron a picar”, fue su mensaje, corto pero suficientemente contundente para despertar el interés de quienes esperan durante meses esta pesca. Además, la presencia de pescadillas, otra que abunda por estos tiempos. 

La clave pasa por encontrar los bancos de arena donde se mueve la especie. Sin embargo, no siempre resulta sencillo, ya que las condiciones del mar modifican constantemente su conformación y ubicación. Por eso, saber leer el agua puede marcar una diferencia importante. De lo contrario, contar con el conocimiento de algún pescador local permitirá ahorrar tiempo hasta encontrar el sector donde están trabajando los peces.

Las claves para pescar

La pesca en La Chiquita no requiere aparejos demasiado sofisticados. Por el contrario, se utilizan equipos tradicionales para pescar desde la costa, aunque adecuados para realizar buenos lanzamientos y soportar las condiciones propias del ambiente marítimo. Las cañas pueden ser varas o telescópicas de entre 4 y 4,50 m, acompañadas por líneas simples de fondo. Los aparejos se confeccionan sobre una madre de 0,60 mm, aunque también pueden armarse directamente sobre la salida del chicote. La línea contempla tres anzuelos Nº 1/0, montados sobre brazoladas de aproximadamente 0,50 mm de diámetro y unos 90 cm de longitud. Además, dependiendo del estado del mar, se pueden utilizar plomos satélite de entre 140 y 150 g, suficientes para mantener correctamente presentado el aparejo.

Es fundamental la elección de la carnada. Para los panzones de La Chiquita, la anchoa, el camarón y el magrú aparecen entre las alternativas más efectivas. En particular, el magrú cortado en pequeñas tiras suele ofrecer excelentes resultados, además de contar con una buena resistencia en el anzuelo. Además, es clave cebar de manera constante durante la jornada. Cuando se consigue arrimar el cardumen, mantener un aporte regular de ceba puede ayudar a retener los pejerreyes dentro del radio de acción de las cañas y prolongar considerablemente el período de actividad.

Una temporada que recién comienza

El pejerrey panzón suele comenzar a ingresar a estas playas desde mediados de agosto y, si las condiciones acompañan, mantiene una presencia firme hasta mediados o incluso finales de octubre. Por lo tanto, las primeras capturas representan una excelente señal para lo que viene. Todavía quedan varias semanas por delante para organizar una salida y aprovechar uno de los momentos más esperados del calendario pesquero de La Chiquita, un plan interesante para aquellos aficionados que viven lejos y necesitan organizar con anticipación un viaje hasta el sur bonaerense.

Servicios:

  • Luis Eckermann (Tel.: 2915 74-2672).

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