Si tiene éxito, la muestra resolverá el misterio de la formación de las lunas marcianas. Foto: NASA

HITO ESPACIAL

Así será MMX, la misión japonesa que traerá muestras desde una luna de Marte

La sonda orbitará los satélites Fobos y Deimos antes de ejecutar un complejo descenso técnico destinado a transportar material prehistórico de regreso a la Tierra.

La Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA) tiene todo listo para la histórica misión espacial MMX con destino a las lunas de Marte. La ambiciosa iniciativa robótica buscará colocar al país asiático a la vanguardia de la exploración interplanetaria global ya que el dispositivo científico del proyecto cuenta con el respaldo estratégico de las agencias espaciales de Europa y Estados Unidos.

La sonda espacial tardará aproximadamente diez meses en completar su viaje hacia el sistema marciano. Tras el arribo, la nave pasará cerca de tres años orbitando e investigando los satélites Fobos y Deimos. Una vez consolidada la fase analítica, el módulo principal ejecutará un complejo descenso controlado sobre la superficie de Fobos. La maniobra representa un enorme reto tecnológico debido a la bajísima gravedad del cuerpo celeste. 

El objetivo central del dispositivo robótico será recolectar un mínimo de diez gramos de material regolito. Los centíficos planetarios explicaron que estas muestras físicas resultan indispensables para poder descifrar el verdadero origen de estas lunas. Actualmente, la comunidad científica debate si se trata de asteroides capturados o de restos de un antiguo impacto masivo, a la vez que advierten que traer el material a laboratorios terrestres multiplicará exponencialmente los descubrimientos astronómicos futuros.

La operación logística incluye el despliegue del vehículo explorador de cuatro ruedas denominado Idefix. Este pequeño aparato de desarrollo franco-alemán recorrerá el terreno de manera previa para evaluar los riesgos del suelo, mientras que los datos del rover ayudarán a que la nave nodriza escoja un área segura de contacto. Además, capturará las primeras imágenes en ultra alta definición desde la superficie del satélite marciano. 

El retorno definitivo de la cápsula cargada con las muestras está planificado para el año 2031. La fase final del viaje espacial concluirá con un aterrizaje controlado en zonas desérticas de Australia y, de tener éxito, sentará las bases operativas indispensables para organizar los próximos viajes tripulados humanos a Marte. El proyecto sitúa a la ciencia contemporánea un paso más cerca de comprender la evolución del sistema solar. 

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