Consejos para elegir el salvavidas correcto

Cuál usar según la embarcación. ¿Es necesario llevarlo colocado? ¿Cuántos hay que tener a bordo?

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Cuando hablamos de salvavidas, sólo sabemos que tenemos que llevar uno por cada persona que va a bordo, porque así está establecido en la reglamentación vigente. Es como cuando subimos a un avión y los auxiliares de a bordo explican por dónde salir, qué hacer y dónde están los salvavidas. Nadie presta atención pero, quienes estuvieron en una emergencia, aprendieron la importancia de esa explicaciones.

Por ahora no existe ninguna reglamentación que indique que hay que llevar los salvavidas puestos al navegar, y está bien, ya que en las lanchas sería imposible manejar. Pero sí existen algunos casos en los que se deben llevar colocados. Veo en el Delta lanchas pequeñas navegando con nueve personas a bordo cuando su capacidad es para seis o menos. Si por el peso tuvieran una entrada de agua producto de una ola, el peso aumentaría aún más. Y cuando la primera ola entró, la segunda entrará más fácil. La lancha es una palangana: si la llenamos de agua llega un momento en que se hunde. Y sí, las lanchas se hunden.

Suele suceder también que tenemos los salvavidas en la cantidad justa para nuestro grupo familiar. El fin de semana invitamos a algún amigo y no tenemos dónde adquirir otro. Además pensamos: “No voy a comprar uno por una salida”. Si Prefectura nos detiene para una inspección estaríamos infringiendo las disposiciones sobre la cantidad exigida a bordo, porque hay que llevar uno por cada persona que navega. Más allá de que nos pare o no, si la navegación sale bien no hay problemas, pero si tenemos un accidente, el arrepentimiento va a ser  tardío.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Modelos

Existen en el mercado distintos tipos de salvavidas. Los chalecos rígidos (llamados comúnmente ponchos), son los que debemos llevar a bordo. Tienen la particularidad de poseer una mayor capacidad de mantener a una persona a flote durante más tiempo y, además, hacen que la cabeza del náufrago esté levantada de forma tal que evitan que trague agua. Se compran en las casas de náutica y tienen que estar aprobados por Prefectura. Además, deben poseer obligatoriamente bandas reflectivas. Ellas harán que, de noche, nos puedan ubicar con facilidad sólo con iluminarnos con una linterna, ya que muchas veces el rescate está cerca pero la oscuridad de la noche y el oleaje impiden distinguir al náufrago. Respecto de los autoinflables, son más caros y a veces no están aprobados.

Ahora, ¿es obligatorio llevarlos colocados? En los botes de remo, kayaks, motos de agua y jets ski, sí. En estos casos se utilizan los llamados D.A.F., que son los dispositivos de ayuda a la flotación. Son tipo chalecos que, si bien están a probados para uso en esas embarcaciones, no tienen las mismas prestaciones que los denominados ponchos de uso obligatorio en las lanchas y cruceros. Muchas veces creemos que esos remplazan a los reglamentarios pero no es así.

Si bien no existe reglamentación alguna que indique que en las embarcaciones a motor el salvavidas se deba llevar colocado, es lo más recomendable cuando, por determinadas circunstancias, se corre el riesgo de caer al agua (mal clima, oleaje alto, viajar sentado en la proa). Lo mismo ocurre en gomones, semirrígidos y aquellas embarcaciones de borda baja con asientos altos (como los tracker). Un comentario común es que con el chaleco colocado no se puede nadar. En caso de caer al agua no se debe nadar, no hay que perder energías. El chaleco es para mantenerse a flote en las mejores condiciones y, si hay oleaje, que el agua no ingrese por la boca o las fosas nasales.

En cuanto a los niños, se les puede colocar un modelo deportivo, porque los reglamentarios son muy voluminosos. De esta forma, en caso de que caigan al agua será más fácil rescatarlos. Pero recordar que el reglamentario debe estar a bordo, no puede reemplazarse por este otro. Finalmente, el silbato es otro de los elementos obligatorios que debe poseer el salvavidas, ya que los ruidos de los motores de las embarcaciones de rescate, el oleaje y los sonidos propios de quienes nos buscan no dejarán escuchar los gritos de las personas por rescatar. Además, a veces el náufrago ya está exhausto y no puede gritar, pero si podrá soplar el silbato.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuidados y guarda

No guardarlos mojados por que eso hará que se deterioren rápidamente.Todos los modelos tienen tiras o cintas. Prever que ellas no se anuden, ya que en caso de emergencia resultará prácticamente imposible desatarlas. Una alternativa para evitar esa situación es guardar los salvavidas uno a uno en bolsas transparentes. En caso de emergencia o de noche será dificultoso encontrarlos, por eso deben ser guardados siempre en el mismo lugar. Cuidado donde se guardan: por los elementos con que están fabricados, se deterioran rápidamente en contacto con el combustible.

 

Nota completa en Revista Weekend del mes Mayo 2018 (edicion 548)

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