Sobre el cultivo de pejerrey

Entrevista exclusiva al biólogo Fabián Grosman sobre la conveniencia de sembrar flechas de plata en lagunas privadas o públicas de la provincia de Buenos Aires. Galeria de imagenes.

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Por unos instantes seré estanciero y aprovecharé mi encuentro con Fabián Grosman, biólogo especialista en lagunas, ríos y arroyos de la Pampa Húmeda, para hacerle algunas consultas sobre esa hipotética laguna que tengo en mi campo: Fabián, ¿puedo tirarle pejerreyes a mi laguna de la provincia de Buenos Aires?

F.G.: A priori es una pregunta muy sencilla y directa pero, si deseamos responderla en forma integral, profesional y en profundidad, posee una enorme complejidad. Antes de iniciar cualquier tipo de emprendimiento, como en toda actividad, es necesario conocer y contextualizar la situación pasada, actual y futura, así como marcar claramente el objetivo. Una buena estrategia es diferenciar aspectos sociales, legales, económicos y ambientales para, finalmente, evaluar si se siembra de peces o no. Primero hay que aclarar que las aguas de la provincia de Buenos Aires son públicas, que pueden hallarse rodeadas por terrenos privados y los peces serán propiedad de quien los capture con artes lícitas, respetando la reglamentación vigente y con licencia habilitante. Esto significa que debo consensuar la modalidad de posible explotación y aprovechamiento del recurso pesquero con todos los propietarios linderos al ambiente. Los peces no reconocen límites administrativos ni escrituras y el acuerdo previo es clave, ya que no pueden existir metas antagónicas entre los vecinos.

Weekend: Bueno, supongamos que está toda en mi campo…

F.G.: También deberás considerar cuál es el objetivo de poseer peces en la laguna: ¿aprovechamiento masivo en forma de pesquería recreativa o deportiva, o para ir a pescar con amigos o familia, además de otros posibles intereses? Ello determinará el grado de inversión, considerando los servicios que se brindarán a los asistentes (caminos, señalización, sombra, parrillas, recolección de residuos, embarcaciones, muelle, etc.). Otro detalle importante es conocer a la laguna en sí misma: historia, momentos de seca e inundación (seguramente los ha tenido), recurrencia de este fenómeno, profundidad media, vegetación presente, distribución y abundancia relativa; cuantificación del zooplancton, calidad de las aguas y, si hay presencia de peces, conocimiento de esta comunidad en cuanto a su estructura y principales relaciones de funcionamiento.

W: ¿Cuáles son las lagunas aptas o ideales para la siembra de pejerreyes?

F.G.: La laguna ideal es la que se encuentra en el predio de un único dueño, sin salida o entrada de agua (lo cual la hace fuertemente dependiente del ciclo de precipitaciones regionales), rodeada de juncales que actúan a modo de filtro natural; con escasa vegetación sumergida, distribuida sólo en las orillas, diferenciando un sitio de desove, refugio, alimentación y crecimiento para el desarrollo de alevinos y juveniles; y otro espacio de aguas abiertas, con presencia de macrozooplancton abundante y de gran tamaño. Además, es ideal que no tenga peces (producto de una seca total, por ejemplo), lo cual disminuye la competencia interespecífica, y que alcance una superficie mayor a las veinte hectáreas, para reducir la posibilidad de sequía; con profundidad superior a un metro para atenuar el efecto de las altas temperaturas y la consecuente disminución del oxígeno disuelto. Más factores positivos: caminos de acceso en buen estado, cercanía a centros urbanos, manejo empresarial del emprendimiento. La decisión de pesca embarcada (a remo o motor) es propia y particular, ya que incrementa los ingresos económicos pero aumenta los riesgos.

Estas lagunas existen y en cantidad. No siempre reúnen todos los requisitos pero, cuantos más se listen en el haber, mejor performance tendrá el ambiente y su pesquería.

W: ¿A quién le puedo solicitar que realice un estudio de mi laguna?

F.G.: La Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires posee un área temática que presta servicios de asesoramiento. Por tratarse de una institución educativa, el equipo de trabajo de muestreos muchas veces está conformado por alumnos avanzados. De esa manera se cumple con el objetivo de aprendizaje a campo, en forma experimental y en contexto real, considerando el estudio como un caso. Asisten docentes y estudiantes a realizar las prácticas que, en general, insumen dos días en la laguna y se continúa con las labores de laboratorio.

Existen otras instituciones oficiales, así como profesionales independientes, que realizan las tareas para evaluar la factibilidad de siembra. Siempre aconsejamos que un profesional esté abocado al tema como responsable de realizar cualquier tipo de acción, con el correspondiente aval de la autoridad de aplicación. De la misma manera, la Universidad Nacional de La Pampa y la de Río Cuarto, entre otras, poseen referentes con amplia experiencia en el tema.

W: ¿Qué harán si acceden a realizar el trabajo?

F.G.: Las tareas que se realizan incluyen una recorrida exhaustiva por el lugar; una charla con personas cercanas a la laguna, quienes aportan su saber empírico sobre el ambiente; mapeo del tipo de vegetación y su abundancia; ingresos o egresos de agua superficial; medición de parámetros físicos y químicos con instrumental apropiado (temperatura, conductividad, oxígeno disuelto, turbidez); toma de muestras de agua para análisis en laboratorio; determinación de la composición del fito y zooplancton; y calado de redes de pesca experimentales, diseñadas especialmente para el estudio de este tipo de ecosistemas tan peculiares como son las lagunas pampásicas. En tanto, las tareas de gabinete implican el estudio de antecedentes, análisis de la información recabada para la elaboración de un informe técnico donde se desarrollan las metodologías aplicadas, resultados, discusión y conclusión con recomendaciones. Cuando el solicitante es un club de pesca o un municipio, se ofrece posterior al envío del informe una charla (puede ser abierta a la comunidad o personalizada) para aclarar todos los aspectos técnicos que pudieran obstaculizar la interpretación del trabajo.

W: ¿Qué costo tiene?

F.G.: El costo depende de las distancias que haya que cubrir, el alojamiento, el interés del ambiente desde el punto de vista académico, que asistan alumnos a realizar sus trabajos de campo y seguimiento del caso. Nuestra universidad (la del Centro de la Provincia de Buenos Aires), por ser institución educativa, no posee fines de lucro y lo hace para cumplir con el rol social asignado: enseñanza, extensión, investigación y transferencia.

W: ¿Cuánto tiempo tardan?

F.G.: Primero se trata de consensuar una fecha entre las actividades que demanda el establecimiento educativo, la disponibilidad de vehículo y embarcación, y los compromisos previos. En general, el tiempo entre la realización de las actividades de campo y la entrega del informe no va más allá de los 40 días. Obviamente que, cuando existen requerimientos urgentes, como respuestas posibles ante casos de mortandades masivas de peces, los tiempos se acortan.

W: ¿Cuántos peces siembro y cómo me los traerán?

F.G.: En general no se aconseja más de mil alevinos por hectárea. En caso de ser factible la obtención de juveniles, el número se reduce, ya que se incrementan las posibilidades de supervivencia de los ejemplares liberados.

Los alevinos o juveniles son trasladados en vehículos, en bolsas con oxígeno; pueden emplearse cajas de telgopor para disminuir los efectos de los cambios de temperatura; en forma simultánea, se brinda una serie de directivas acerca de la siembra en sí misma (la manera de hacerlo y el lugar más apropiado, con especial hincapié en la mezcla paulatina de agua y de equilibrar la temperatura). Muchas veces, en el apuro y cansancio, después de manejar horas y horas en pos de esta acción (ida y vuelta hacia Chascomús), por no tener la paciencia necesaria al momento de la liberación, puede que la siembra fracase.

W: ¿Cuánto tardan en llegar a los 25 cm, es decir que estén listos para ser pescados?

F.G.: Si bien la biología no es una ciencia fija, en términos generales alcanzan los 25 cm de longitud al segundo año de vida. Las condiciones de entorno ambiental (predación, competencia, numerosidad o abundancia relativa, calidad del agua, abundancia del zooplancton, temperaturas extremas, estrés ambiental, entre otras cuestiones) son factores que inciden en la tasa de crecimiento. Además, la variabilidad natural que conlleva la heterogeneidad dada por la propia genética de los ejemplares, provoca que exista una cabeza de lote con mayor incremento, la media donde se halla la mayoría y la cola de la distribución. Esto trae como consecuencia que, en una misma laguna, a veces haya ejemplares de todos los tamaños en forma simultánea. Si existe desove natural, dos o tres meses de diferencia de edad pueden marcar un incremento en la talla a favor de los primerizos.

W: ¿Debo volver a sembrarla enseguida?

F.G.: En general, se realiza un seguimiento de la siembra a través de un nuevo estudio, que puede hacerse más acotado a fin de evaluar el éxito o no de lo realizado. En función de los resultados obtenidos, si no hay pejerreyes en el número esperado, se considera la posibilidad de una nueva siembra, previa determinación de las posibles causas del fracaso con la intención de no reiterar la misma situación. Por ejemplo, si se introdujeron alevinos en una laguna con una abundante población de dientudos, la nueva estrategia es la siembra de juveniles, con mayores posibilidades de escape y tamaño más grande que reduce las posibilidades de ser predados.

Vuelto a mi rol de periodista, espero que las palabras de este estudioso del tema ayuden a quienes tengan la posibilidad (o intenciones) de sembrar una laguna y también para que, los millones de pescadores que se dedican al pejerrey en la Pampa Húmeda, cuiden las poblaciones.

Nota completa publicada en revista Weekend 546, marzo 2018.

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