Cómo superar el engañoso ripio

Cómo evitar el vuelco en caminos de piedras, una superficie complicada por su poca adherencia que va disociada de la velocidad. Consejos prácticos.

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En la Argentina, tan basta como inconmensurable,  se ofrecen infinitas posibilidades a la hora de conducir una 4×4. Por suerte para nosotros, el asfalto ocupa una pequeña porción del territorio y aventurarse por los caminos en busca de lugares secretos es un placer que requiere de tomar precauciones pues la mayoría son de ripio, en el mejor de los casos, o de tierra consolidada. Así que es importante conocer las técnicas para maniobrar sobre esta superficie que, muchas veces, incluye largas distancias. El ripio ofrece poca adherencia, promueve la pérdida del control del vehículo y desendena en accidentes.  Los tips de conducción juegan un papel importantísimo en este suelo.

Conformación. El camino de ripio está hecho con piedras que, dependiendo la zona del país, pueden ser más grandes o más chicas, pero el efecto sobre el vehículo es el mismo: son como ruedas de patines debajo de los neumáticos, rolan y desplazan al auto de un lado a otro. Y, a medida que se aumenta la velocidad sobre ese tipo de suelo, el desplazamiento o rolido es mayor y aumenta exponencialmente el riesgo de salir disparado del sendero.

Velocidad recomendada. Sin lugar a dudas, mantener baja la velocidad es el principal aliado. Siempre que circule por este tipo de caminos, tendrá que moderarla, con la ventaja de conseguir una segunda oportunidad si se pierde el control del vehículo: circulando despacio hay más posibilidades de recuperarlo que si la velocidad es excesiva.

Técnica adecuada. Se recomienda, para este tipo de terreno, circular con la tracción 4×4 colocada, avanzar un poco más despacio de lo que habitual y jamás pisar el freno si se siente que se pierde el control del transporte. Tampoco se aconseja desacelerar bruscamente porque esto equivale al frenado. Despacio, sin hacer ninguna maniobra violenta, se mantiene la dirección hacia la que se dirije y, si se puede, muy rápido y sin dudar se intenta rebajar un cambio para corregir el sentido. Si, pese a todo, la camioneta corre el riesgo de salir del camino, la técnica adecuada va en contra del instinto: en lugar de frenar, como haría cualquier conductor, hay que acelerar aún más. Esta es una maniobra difícil, aún para un conductor avezado, pero que puede salvarnos de tener un grave accidente.

Aceleración. Siempre hay que evitar salirse del camino o derrapar y quedar de costado; ante una curva en camino de ripio, deberá desacelerar antes de tomarla, y nunca hacerlo durante el trazado. O sea, se desacelera, ingresa en la curva y sale acelerando suavemente, para que la tracción lo mantenga en el camino. Si la curva aparece repentinamente, la recomendación es tomarla a velocidad constante y, si el vehículo comienza a derrapar hacia afuera, no queda más opción que acelerar más y tratar de mantenerlo en el camino parar evitar el vuelco. Es preferible, si es imposible mantenerse en el camino, encarar con la dirección hacia afuera y pegar de frente en el choque (no de costado).

4×2 vs 4×4. Estas técnicas, sólo se aplican para los vehículos que cuentan con tracción en las cuatro ruedas. Los procedimientos de conducción para transportes 4×2 son otros y difieren si se trata de tracción delantera o trasera. Como verán, es una superficie bien complicada, porque aunque tiene poca adherencia no es irregular y  permite altas velocidades. Por eso la recomendación es enfática: al circular por ripio, que sea a velocidad moderada, sobre todo si se viaja con la familia.

Nota completa publicada en revista Weekend 545, febrero 2018.

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