Outdoor: ¿Cómo se lava un campera?

Saber lavar bien la ropa de invierno es muy importante para que al año próximo sigan siendo igual de efectivas en sus funciones.

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No sólo las prendas de esquiar son de “alta tecnología”. Muchos
anoraks y chaquetas de invierno tienen cierta complejidad de
fabricación, y más vale cuidarlos si uno quiere que sigan siendo
abrigados y efectivos todos los años. Muchos están fabricados con
telas especiales que permiten que la piel respire y no acumule
transpiración, y al mismo tiempo bloquean el agua y la nieve que
proviene del exterior. Para no arruinar esa función tan primordial,
es necesario saber cómo tratar las prendas.

La regla de oro es no utilizar suavizante. El suzavizante tapa los
poros y la tela deja de poder ofrecer esta “doble puerta” de
ventilación. Pero además de este consejo fundamental, hay otros
factores a tener en cuenta según de qué tela se trate:

– Softshells:    las productos del estilo del Gore-Tex o Sympatex se
conocen como “softshells”. Tienen al menos una membrana, es decir una
capa delgada que separa los líquidos de los gases. Si la prenda puede
ser colocada en el lavarrpoas, es importante cerrar los cierres y
abrojos y meter la prenda del revés. Luego, lávela con agua entre 30
y 40 grados y con el programa con menos centrifucación. Utilice jabón
líquido. Una vez que la prenda secó, puede volver a colocarle los
productos de impermeabilización.

– Hardshells:    esta tela se utiliza para chaquetas de lluvia o
rompevientos. Las prendas tienen una membrana especial con cierres
anti-lluvia y costuras escondidas, todo para que el líquido no
penetre en el interior. En estos casos se recomienda hacer el lavado
con jabón líquido para prendas finas y aplicar el programa de menor
centrifugación para evitar que las telas se dañen. Estas prendas
también deberían ser rociadas al secar con un producto especial para
impermeabilizar.

– Poliester, polipropileno, poliamida: es particularmente utilizado
para ropa interior, ya que permite que la transpiración sea
trasladada hacia la capa externa sin que sea absorbida. La tela suele
estar compuesta de poliester, polipropileno o poliamida, que secan
muy rápidamente. Pueden lavarse a 40 grados. Se recomienda que, de
utilizar una temperatura menor, haga un segundo lavado con enjuague
higuiénico.

– Fleece:    este material de fibras naturales o sintéticas puede
lavarse con agua fría o de hasta 30 grados, con jabón líquido para
prendas finas, pero nunca, para decirlo una vez más, con suavizante,
porque estropea la electroestática de las fibras sintéticas.

– Plumas:    las chaquetas de plumas sólo deberían ser lavadas en casa
si tiene la posibilidad de ponerlas en un secador, ya que demoran
mucho en secar al aire libre y puede pasar que luego tomen mal olor.
Si eso sucede, hay que empezar otra vez de cero. ¿Y si las coloco a
secar al sol? ¡No lo haga! El calor puede generar poros en las
plumas. Si no tiene alternativa, puede lavar la prenda, colocarla al
aire libre y sacudirla de vez en cuando para que las plumas se vayan
redistribuyendo y puedan secar más rápido.

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