Cómo convertir un sueño en realidad

Todas las claves para alquilar unidades con y sin chofer: tarifas y requisitos. Venta y equipamiento de vehículos. Además, rodantes, mini rodantes y campers. Galería de imágenes.

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Básicas, deluxe, de un piso o de dos, sobre chasis o furgón. El universo de los motorhomes es ilimitado y se amolda a las necesidades y gustos de cada persona. Incluso también a su bolsillo, ya que no es necesario gastar un dineral para darse el gusto en modo austero.

Lo importante es saber qué es lo que uno quiere y necesita para disfrutar del tipo de viajes que estos vehículos tan particulares permiten hacer. “Nosotros aconsejamos que antes de comprar se conozca bien el rubro y se determine el uso que se le va a dar”, explica Arturo Gorin, vicepresidente de Ranchomóvil Club Argentino de Buenos Aires. “Si querés estar muchos días en lugares agrestes vas a necesitar un vehículo que tenga paneles solares, más capacidad de agua potable, etc. Pero si te gusta ir a campings, no

importa tanto la autonomía. De todas formas, el mayor aprendizaje tiene que ver con la conducción. Son rodantes de otro peso, donde la velocidad de frenado es distinta y el sobrepaso a un vehículo debe ser con mayor distancia”, asegura.

Raramente se consiguen motorhomes terminados 0 km, porque la gestión es bastante complicada y termina saliendo más caro. Lo normal es que el usuario compre el vehículo que prefiera y luego lo lleve a una fábrica donde lo asesorarán de acuerdo a las necesidades y el presupuesto. Entonces el gasto puede ser en cuotas: coche y equipamiento, pero al gusto y ritmo propios.

Una vez hechas las modificaciones se debe tramitar el cambio de tipo de vehículo en el Registro de la Propiedad del Automotor. Ahora el vehículo pasará de ser un furgón o chasis con cabina a ser una “casa rodante motorizada de uso privado”, lo que afectará la valuación fiscal. Para eso se necesita la factura de la construcción y el informe técnico de un ingeniero mecánico certificado. Es un proceso para el cual casi todas las empresas fabricantes brindan asesoramiento, además de acompañar al cliente durante el proceso de aprendizaje y adaptación de uso.

Departamento de lujo

Con una camioneta Partner, Kangoo o Berlingo furgón ya se puede lograr un minimotorhome para dos personas. La fábrica Cinzia, por ejemplo, ofrece el modelo Travel Box de rápida colocación (tipo quita y pon) por sólo $ 12.100 con mesa comedor, anafe a gas, cama matrimonial, baulera y agua por dispenser.

Para un equipamiento completo que permita mayor autonomía y más confort, el costo es mucho mayor. A partir de los $ 310.000 la empresa Heevel instala todas las comodidades: heladera minibar de 70 litros 12V/220 V, anafe, bomba presurizadora automática 12 V, estufa tiro balanceado de 1.000 calorías, calefón electrónico a gas, mesa para 4 personas, colchones de espuma de alta densidad, tanques de agua potable de 150 litros, tanque de aguas grises de 70 litros, baño impermeable con inodoro portátil de 20 litros, ducha de mano, conexión 220 V, cortinas black out, y aislación térmica, acústica e ignífuga. También tiene opciones aún más completas por $ 365.000, $ 410.000 y $ 480.000 para hasta 6 personas.

Royal Home es una marca registrada en el rubro. Trabaja sólo sobre el modelo Mercedes Benz Sprinter 515 chasis, en versiones que van de los U$S 55.000 a los U$S 70.000. Sumado al valor del vehículo, el costo final ronda los U$S 110.000. “Lo que elige el usuario es la distribución entre cama matrimonial o separadas, pero de la habitación en adelante son todas iguales. Se pueden agregar artefactos como heladera, horno, microondas, etc.”, explica el presidente, Luciano Masi, segunda generación de fabricantes. Al momento de la entrega se da una charla de 2 o 3 horas para explicar el funcionamiento del vehículo, aunque también hay un asesoramiento posterior en el caso de que el cliente lo requiera y se hacen reparaciones si surge algún problema.

Una de las empresas más valoradas en el rubro es Manhjos, que desde el año 1955 fabrica motorhomes, campers y vehículos especiales. Con un presupuesto de $ 250.000 equipa furgones pequeños como la Renault Master corta baja. Una camper para Ford Ranger doble cabina (4 personas) puede salir unos $ 600.000 y un carrozado sobre chasis (Citroën Berlingo, Renault Master, Ford Transit, Sprinter o Iveco), desde $ 900.000.

Ahora, un motorhome de los más grandes –estilo bus– modificando toda la carrocería (moviendo ventanas, cambiando puertas, haciendo bodegas, etc.) tiene presupuestos infinitos. “Depende mucho del equipamiento que le quieras poner. Tenés heladeras 12 V de $12.000 y de $ 70.000. Las variaciones son altísimas. Pero poniendo muchos accesorios se puede gastar hasta U$S 90.000 sin contar el vehículo”, calcula el dueño de la empresa, Daniel Manfredi.

Para los que buscan lujo, confort y máxima autonomía el modelo ideal es el “Sprinter – Daily” para 4 o 5 personas, que ofrece la empresa santafesina Pierandrei. “Está pensado para vivir hasta 10 días en el desierto”, asegura el presidente –Hugo Pierandrei–, que hace 35 años trabaja en el rubro. Se fabrica sobre chasis de Sprinter o de Iveco y el modelo full ronda los U$S 100.000 (más 10,5 % de IVA). Viene con computadora de a bordo que controla la carga de energía de todo el vehículo y se tiene acceso directo a la unidad desde la cabina.

Si se opta por comprar un modelo usado, se consiguen unidades casi nuevas y muy bien equipadas desde $ 600.000. Incluso algunas firmas que alquilan motorhomes las venden cuando llegan a los 4 o 5 años de uso.

Casi un motorhome

Una alternativa que podría ser más económica y práctica al motorhome es la camper desmontable. Se trata de una estructura independiente que se pone y se quita de la camiometa a través de un sistema de anclaje exterior al chasis. En pocos minutos una sola persona, sin importar su sexo, condición física o edad, lo coloca o retira con los gatos de elevación eléctricos de 12 V. Es compatible con todas las pickups medianas doble y simple cabina y no es un bien registrable, por lo que no paga patente.

Estas unidades se pueden fabricar a medida pero también se venden terminadas y, al igual que el motorhome, tienen varias opciones de equipamiento. Nuevas se consiguen desde $ 100.000 hasta $ 600.000 con todas las comodidades necesarias para tener autonomía. Además, con estas estructuras se tiene acceso a terrenos a los que algunos vehículos carrozados no podrían llegar, y al ser independientes permiten que el mismo vehículo se use en la ciudad, cuando el motorhome queda relegado a los viajes y se necesita un espacio para guardarlo en el mientras tanto.

La opción de alquilar

Existen muchas empresas que fabrican y alquilan sus propios modelos de camper y motorhome. “Es un trabajo muy artesanal. No hay máquina que lo pueda hacer. Si no la fabricás no la podés alquilar de una manera seria. Si en el medio de la ruta se rompe un caño tenés que saber a dónde está cada cosa para asesorar al cliente”, explica Juan Melo, dueño de Mis Angelitos, una firma que lleva 25 años en el rubro. Tiene 8 modelos con capacidad para 2 hasta 6 personas, y los precios van de U$S 115 a U$S 220 por día. Hacen descuentos de hasta un 30 % por alquileres prolongados.

Otra de las pioneras en el país es Motorhome Time, que va por la tercera generación de fabricantes. Tienen bases en Salta, Ushuaia y Buenos Aires, desde donde ofrecen 4 modelos de vehículos para alquilar con capacidad de 2 hasta 6 personas. El más básico sale U$S 112 por día y el modelo full U$S 230. También hay una promo de alquiler para salir a la ruta en modo prueba y aprender todos los usos del vehículo a $ 819 (en banda negativa). Si se quiere alquilar por mes, las opciones van de los U$S 1.280 a los U$S 3.360. Además, el usuario frecuente puede asociarse al “Motor Home Time Club” donde accede a un tarifario preferencial, días sin cargo, descuentos en campings, viajes One Way y leasing, entre otros beneficios.

Andean Roads dispone de dos Kangoos y 6 motorhomes Mercedes Benz Sprinter en tres diferentes tamaños con capacidad para 2 hasta 8 personas y equipamiento completo: termotanque, cocina, duchas, vajillas, ropa de cama, líquido biodegradable para el agua, kit de camping, kit de seguridad y una guía con rutas y alojamientos. Los precios van desde los U$S 150 por día hasta U$S 245. A partir de los 15 días se hace un descuento en la tarifa.

Algunas empresas como Patagonia Austral cuentan con un listado de adicionales al equipamiento básico. Desde un bidón para agua (U$S 23 por día), hasta una bicicleta con motor (U$S 123), GPS, kit de camping, etc. Tienen 6 modelos que van de los U$S 150 a los 300 por día. Todas las unidades cuentan con ropa de cama y de baño, vajilla completa y elementos para limpieza y acampe, garrafa, tanque de agua y de combustible lleno, elementos químicos para baño y permiso para el cruce fronterizo a países limítrofes.

Generalmente, todas las empresas dan una explicación de uso antes de la salida y ofrecen asesoramiento para el armado de rutas. Con vehículos de hasta 3.500 kg no es necesario tener un carnet profesional (sirve el B1). El seguro (terceros completo) es obligatorio y, por lo general, viene incluido en la tarifa, aunque algunos lo cotizan aparte. Además, se pide una garantía que no baja de los U$S 2.000, monto que permanecerá bloqueado en la tarjeta de crédito hasta la devolución de la unidad.

Un rubro en crecimiento

Aunque estamos muy lejos de la cultura motorhomista europea o norteamericana, en la Argentina está comenzando a crecer este nuevo tipo de turismo. “El auge fue a mediados de los 70 hasta el 83, 84. Después mermó y desde el 2003 a la fecha ha tenido un crecimiento muy importante”, analiza el vicepresidente de Ranchomóvil Club Argentino, Arturo Gorin.  Según su visión, esto se dio un poco por cierta mejora en la economía general y porque prendió el concepto de turismo en contacto con la naturaleza. “Eso de no tener horarios de ingreso y de salida, la libertad de desplazarse, el precio abusivo de algunos alojamientos y vivir en un país con tanta belleza natural son cosas que influyen”, agrega.

Tradición familiar

Casi todas las empresas que hoy pisan fuerte tuvieron orígenes similares: el padre o el abuelo del actual dueño vio un modelo de casa rodante en el exterior y quiso replicarlo de manera artesanal sobre el suyo. Un amigo vio el trabajo y le pidió que le fabricara uno a él. Después apareció un tercero, y así se terminaron armando pymes familiares que se convirtieron en verdaderos referentes, que no son muchos.

El Ranchomóvil Club Argentino de Buenos Aires es una de las pocas agrupaciones que aglutina a los amantes de la vida al aire libre sobre ruedas. Se creó en 1975 con un grupo de amigos y hoy ya cuenta con 110 familias asociadas. Tienen dos modalidades de viajes: las caravanas, que se realizan en vacaciones de invierno (dos semanas) y en vacaciones de verano (tres semanas) y consisten en ir parando en distintos lugares de la Argentina y países limítrofes. Y las escapadas de fin de semana, que organizan cada 15 días, de marzo a diciembre. “Vamos parando en campings, espacios de recreación y a veces en lugares exclusivos a los que podemos acceder por convenios. Son los beneficios de pertenecer al club, como los de asesoramiento para equipar un vehículo, ayuda para diagramar un viaje o descuentos varios. Pero lo más valioso es el grupo humano”, resume.

Para el dueño de Motor Home Time, no se trata de una manera de vacacionar, sino de un estilo de vida. “Nuestros clientes son gente con hambre de paisajes, de conocer nuevos lugares. Es una manera distinta de interpretar las vacaciones”. De la manera que sea, no cabe duda de que se trata de una propuesta diferente. Quienes probaron, no se arrepienten. El sueño de muchos puede hacerse realidad este verano. Será cuestión de animarse.

Nota completa publicada en revista Weekend 542, noviembre 2017.

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