Buen pique antes del mejor momento

Recorrimos algunos clásicos pesqueros marplatenses y encontramos una excelente población de meros y salmones. Augurio que profetiza una prometedora temporada embarcado. Galería de imágenes.

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Como todos los años en nuestra ciudad Mar del Plata, y con la llegada de la primavera, la pesca que denominamos de altura, (salmones, meros, besugos y chernias) se incrementa en relación a las demás estaciones del año.Esto se debe básicamente a que una de las especies que más abunda en nuestras aguas –el mero–, llega hasta esta zona para desovar. Junto con él conviven los otros ejemplares anteriormente mencionados, pero el volumen de meros es muy superior al resto.

Lo que muchos pescadores desconocen es que la pesca en esta zona de la costa atlántica se da los 365 días del año, aunque en los demás meses hay que navegar bastante más para poder encontrarlos, así como tener también una paciencia mayor. Junto con un grupo de grandes pescadores, decidimos realizar una salida sólo para probar cómo estaban los salmones de mar, y la consigna era realizar los primeros lances con carnada, para luego dedicarnos exclusivamente a pescar con jigs, haciendo pirking, una modalidad de captura que permite obtener grandes resultados. Lo bueno es que se puede realizar con equipos mucho más livianos, que ofrecen al pescador sentir el fragor de la lucha en todo su esplendor.

Así fue que el viernes 22 de septiembre, Roberto, Marcelo, Gerardo, Martín, Lucas y quien escribe, zarpamos del Club Motonáutico a las 6 de la mañana, con unas condiciones ideales para la navegación, ya que el viento se encontraba totalmente en calma y el pronóstico anunciaba que así permanecería todo el día.

Pequeños con carnada

Después de haber navegado alrededor de una hora y media, llegamos a una zona de piedras en donde por lo general hay muy buena calidad y cantidad de estas especies. Realizamos los primeros lances con carnada, y comenzamos a pescar algunos meros, besugos y salmones de pequeños portes, así que rápidamente decidimos navegar un rato más para probar suerte en otras piedras. Los resultados eran parecidos a los anteriores, así que nuevamente decidimos cambiar de zona, pero esta vez hasta un lugar un poco más alejado, que sin embargo muy pocas veces falla.

Pirking y jigging

Al llegar, ubicamos el barco sobre la marca que la ecosonda nos hacía, y ahí sí comenzó la fiesta. Los dos primeros tiros que realizamos fueron con líneas de dos anzuelos con carnada, combinando calamar y caballa, muy efectivas para estas especies. De manera sorprendente, todos capturábamos dobletes de salmones de diversos pesos, de aproximadamente 5 a 15 kg.

Al ver que realmente la piedra estaba cargada y los piques seguían a todo ritmo, decidimos cambiar todos los equipos y realizar únicamente pirking, con jigs entre los 250 y 400 gramos, ya que la profundidad en la que estábamos pescando superaba los 50 metros.

Para realizar esta modalidad de captura, el pescador debe bajar el jig lo más perpendicular posible y, una vez que toca las piedras, ajustar el reel y comenzar a pegar pequeños golpes contra el fondo, subiendo y bajandola punta de la caña, para que el jig imite a un pescado herido, esto genera en los peces de fondo una gran atracción, y es tanto o más eficaz que la carnada en muchas ocasiones.

Los equipos que utilizamos para esta modalidad son mucho más livianos que los tradicionales de pesca embarcado, lo que genera que el pescador no se canse tanto, y que la pesca sea mucho más entretenida, ya que al utilizar equipo livianos, se disfruta mucho más.

Variada para festejar

La pesca que pudimos hacer realmente superó las expectativas de todos, ya que no siempre se da la posibilidad de encontrar tantos ejemplares de esta especie en una misma zona. Por lo general, los salmones son más solitarios y desconfiados para tomar las carnadas y jigs que las otras especies que habitan junto con ellos, así que poder capturar tantos en una sola jornada es algo para festejar.

Como la pesca ya estaba totalmente hecha, decidimos comenzar a navegar hacia el puerto y avanzar en el camino probando con algunas piedras que, dependiendo la época del año, son bastante más rendidoras que otras. Así que, de camino a casa pudimos lograr algunos buenos ejemplares de meros y besugos para completar un día fantástico y a todo pique.

Mar del Plata se encuentra en su mejor momento. Sin embargo, hay que reordar que hay pocos lugares en el país en donde durante los 12 meses del año se pueden aprehender todas las especies que habitan nuestras aguas. Sin duda, La Feliz es una ciudad que lo tiene todo, inclusive una excelente cantidad de operadores a cargo de los barcos más modernos y seguros del país. Un lugar ideal para todos aquellos pescadores que quieran disfrutar de la pesca de altura con todas las condiciones necesarias, que este año parece haberse adelantado algunas semanas. A aprovechar entonces…

Nota completa publicada en Revista Weekend 542, noviembre 2017.

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