Cómo es la técnica de reingreso al kayak por popa

Las caídas o vuelcos, en general, no son evitables, por eso todo remero debe conocer cómo reingresar al cockpit de manera segura. Galería de imágenes.

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Tripulando embarcaciones menores siempre hay que estar muy atentos a los condiciones del tiempo y del oleaje. Toda persona que ha efectuado una remada se plantea en algún momento qué pasaría si la embarcación vuelca y qué haríamos después de lo ocurrido. Muchos factores pueden hacer zozobrar una embarcación a remo: las ráfagas de viento, el súbito incremento del oleaje, una distracción en el equilibrio y también una palada en falso. En los últimos años se sumaron, a los ya habituales remeros de travesía, miles de palistas de kayaks abiertos –sit on top–, que también surcan las aguas para pescar o bien por esparcimiento. Y todos están inmersos en el medio acuático que siempre plantea nuevos desafíos, y el mayor de todos ellos es el vuelco.

Qué hacer cuando vuelca el kayak. Tiene que quedar claro que el mayor riesgo que afronta un remero es el vuelco del esquife, por eso siempre recordamos que remar en solitario –indistintamente del ámbito– es una actividad que entraña riesgos. La primera línea de defensa que cuenta el tripulante frente al vuelco es intentar reingresar al kayak desde el agua. Para ello hay técnicas específicas para lograr alcanzar el habitáculo. La principal de ellas y la más efectiva es el reingreso
por popa. Despues del rol, es la más importante técnica de canotaje y la que todos deberían conocer y practicar.

Primer paso. Antes de zarpar es crucial llevar colocado el chaleco salvavidas, ya que como explicaremos en las próximas líneas resulta crucial para lograr resolver el percance. Lo primero frente al vuelco, ahora sí, es enderezar el kayak y asegurar la pala en los elásticos de proa. Claro que en los lagos patagónicos y en el mar es la temperatura del agua la que también puede poner en riesgo a los kayakistas cuando vuelcan. La hipotermia es el principal enemigo del tripulante, por consiguiente, al remar en aguas frías debemos vestir trajes antiexposición, ya sean de neoprene o trajes secos.

Segundo paso. Una vez asegurada la pala, nos tomaremos por popa de los cabos de vida que recorren el kayak o la canoa. En caso de no poseerlos es aconsejable llevar un cabo sujeto de proa a popa para emplearlo en caso de necesidad. Tomados de ellos efectuaremos un pequeño salto fuera del agua para lograr colocar el torso del cuerpo en el codaste de la embarcación. El uso del chaleco salvavidas facilita esta subida a la cubierta del kayak.

Técnica. Ambas manos se tomarán de la regala para lograr equilibrio y traccionar hacia adelante. Además, las piernas deben quedar en el agua para lograr una mayor estabilidad. Con sumo cuidado nos mantendremos con el cuerpo bajo acercándonos al cockpit. Una vez próximos, subiremos primero la cadera y luego las piernas. Llegado el caso de que el oleaje nos dificulte el equilibrio en la parte final, podemos emplear la pala para efectuar apoyos laterales y, de esta forma, lograr un mayor equilibrio.

Práctica. Para facilitarla podemos emplear el flotador de pala o paddle afloat, que permite lograr un mejor apoyo y equilibrio ayudados con este flotador que se sujeta a la pala. Luego de subir a borbo, habrá que reingresar al cockpit, vaciar el kayak con una bomba de achique o una esponja, descansar unos minutos y comenzar a remar nuevamente. No hay que asustarse ante un vuelco o caída. Es algo que puede pasar. Solo hay que estar preparados.

Nota completa publicada en revista weekend 541, octubre 2017.

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