Tres filas para siete

Hyundai Santa Fe, el SUV de la marca coreana Hyundai llegó con un rediseño que mantiene su estilo aventurero y familiar. En versiones nafta o diésel, 4×2 o 4×4, manual o automática.

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Hyundai es una de las empresas automotrices mundiales que mayor desarrollo y crecimiento ha experimentado en los últimos 20 años. Si bien la empresa surgió en 1947 en los suburbios de Seúl, capital de Corea del Sur, dedicada a distintos negocios, recién en 1968 lanzó su primer auto, el Cortina. Y hacia 1976 su primer éxito, el Pony.

Los ’80 y ’90 estuvieron marcados por mecánicas antiguas y diseños aburridos, muchos copiados de modelos japoneses o europeos, como los viejos Elantra y Accent. En 1998, Hyundai adquirió a una de sus competidoras nacionales, Kia, y el conglomerado comenzó a tener proyección internacional. Una decisión trascendente para el futuro de la compañía fue la instalación en 2001 de un centro de diseño en Alemania, a partir del cual los productos de ambas marcas empezaron a tener otra personalidad.

En 2006 la firma contrató al diseñador alemán Peter Schreyer, quien venía de diseñar el Audi TT y el Volkswagen New Beetle. Su primer desafío fue cambiarles la cara a los modelos de Kia. Desde hace un par de años, Schreyer trabaja como jefe de diseño de la corporación Hyundai que incluye a Kia y a la flamante marca Genesis.

Otra clave en el crecimiento de esta marca, que hoy es el quinto productor mundial de vehículos con cerca de 8 millones de unidades anuales (5 de Hyundai y 3 de Kia), fue el acero, la principal materia prima de un auto. Hyundai es la única automotriz que se autoabastece del metal que también utiliza para producir barcos.

En la Argentina, desde hace 24 años mantiene la misma representación a través del grupo Cavicchioli-Artagaveytia. Si bien la oferta de la marca en el país abarca desde city cars hasta pequeños camiones, el 70 % de la comercialización se apoya en los SUV como Creta, New Tucson, Santa Fe y Grand Santa Fe, donde el Tucson explica el 50 % de las ventas en este segmento.

Pero hoy, el que llama la atención es el Santa Fe. ¿Por qué? Porque es uno de los pocos en su segmento que ofrece una amplia variedad de versiones en motorizaciones, tracciones y capacidad interior. Esta generación fue lanzada en 2013, pero ahora recibió una evolución tanto en diseño exterior como interior, en motorización, tecnología y seguridad.

Respecto a los motores, hay dos opciones: naftero 2.4 con 16 válvulas que entrega 176 CV y 226 Nm de torque, y turbodiésel 2.2 con 16 válvulas de 197 CV y 436 Nm de torque. La transmisión puede ser manual o automática para las versiones naftera y sólo automática para la turbodiésel, ambas de 6 velocidades.

La tracción

Se puede optar por una 4×2 para la entrada de gama en las versiones nafteras o 4×4 a demanda para el tope de gama de la naftera o para la turbodiésel, esto es que en condiciones normales el vehículo tracciona con las ruedas delanteras, pero en caso de necesidad el sistema inteligente automático distribuye el torque a las ruedas traseras. También brinda la posibilidad de bloquear el sistema en 4×4 permanente
para terrenos complicados pero sin superar los 40 km/h.

Respecto de la capacidad, las versiones nafta 4×2, tanto manual como automática, vienen con 7 asientos. La opción nafta 4×4 automática dispone de 5 plazas. En tanto que las versiones nafta y diésel 4×4 automática ofrecen 7 lugares.

¿Cuál es la competencia de la Hyundai Santa Fe? Básicamente los SUVs del Segmento D y capacidad para siete pasajeros. El primero es su primo hermano, el Kia Sorento, luego le siguen Toyota SW4, Chevrolet Trailblazer y Mitsubishi Outlander.

Principales modificaciones

Los cambios exteriores se notan, principalmente, en el frente donde se rediseñó el paragolpes ahora en color carrocería, se incorporaron luces diurnas de LED, mientras que las ópticas principales fueron mejoradas pero siguen siendo halógenas.
En la vista lateral, el único cambio es en el nuevo diseño de las llantas de aleación, en medida 17 pulgadas y que ahora son más llamativas. En el interior sobresale la nueva pantalla táctil de 8” con una notable calidad de resolución y velocidad de respuesta. En ella se concentran las imágenes de la cámara de retroceso, del navegador satelital, la información de la conectividad con Bluetooh, USB y Auxiliar, y la del climatizador bizona. El tacto de los revestimientos internos mejoró sensiblemente, ahora son blandos. Y los plásticos  suaves y bien encastrados, sin ruidos.
Sobre las versiones anteriores se incorpora el siguiente equipamiento: en la 4×2, pantalla touch de 8” con DVD, CD, navegación, radio, bluetooth; cámara de retroceso; climatizador; bandeja cubre equipaje; y aviso de cambio de marcha en las versiones automáticas. Y en las 4×4, la misma pantalla touch de 8”, acceso sin llave (smart key) con botón de arranque, sensores de estacionamiento delanteros, tablero supervision cluster (LCD color) y bandeja cubre equipaje.

Nota completa publicada en revista Weekend 536, mayo 2017.

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