Piriápolis bien variada

Todos los detalles para viajar con el kayak a estas playas del Uruguay y disfrutar de una pesca variada y atractiva. Equipos y carnadas más rendidores.

Por

Cuando planificamos nuestras vacaciones, quienes pescamos en kayak mayormente buscamos destinos que nos permitan desarrollar nuestra actividad al mismo tiempo que disfrutamos del tan ansiado rélax en familia. Así fue que habiendo contactado a un viejo amigo y precursor de la pesca en kayak en el vecino Uruguay, la decisión familiar fue poner rumbo a Playa Hermosa, en las inmediaciones de Piriápolis, departamente de Maldonado.

Cómo viajar con el kayak

Lo primero que debemos tener en cuenta son las opciones de transporte cuando de trasladar el kayak se trata. En este caso, frente a los casi 700 km que nos ocupaba el desplazamiento por rutas cruzando por Gualeguaychú-Fray Bentos, optamos por la alternativa del ferry hasta Colonia partiendo desde Buenos Aires y luego transitar por excelentes rutas los 297 km que nos separaban de nuestro destino. En cuanto a documentación, recordemos disponer de cédula verde del vehículo, seguro vigente con cobertura Mercosur, DNI o pasaporte y registro de conductor. Si tenemos vehículos altos, recomendamos consultar la altura máxima de estiba de vehículo para el buque en el que embarcaremos. Como dato, mi kayak cargado en un vehículo 4×4 SUV entra perfecto.
Como siempre, aconsejamos viajar con luz diurna y con la popa del kayak señalizada por una bandera o chaleco refractario y disponer de sujecciones del bote (tanto portaequipajes o barras como cintas de amarre) en muy buenas condiciones.

Especies y equipos

Las especies que podemos encontrar en la zona son variadas, yendo desde los deportivos sargos en sectores con fondo de roca, hasta pejerrey de excelente tamaño, lenguado, corvina, pescadilla, roncadoras y burriquetas.
Para pesca de costa recomendamos utilizar cañas de lance o telescópicas que puedan manejar un plomo de 120 g, líneas de dos o un anzuelo de mediano a chico y reel frontal o rotativo cargado con 200 metros de nailon del 0,40. Con ese equipo abarcaremos todas las especies que se den en la zona, ya que la cantidad supera ampliamente a la calidad, por lo que las piezas grandes o que nos exijan caña o línea “al corte”, rara vez se darán.
Para el kayak la situación cambia, ya que si bien puedo utilizar un equipo estándar de caña de 2,30 a 2,70 metros de largo, con reel frontal o de bajo perfil y multifilamento (nos va a permitir pescar sargos sobre todo y el resto de la variada), si pretendemos una especie determinada, teniendo en cuenta los tamaños que se dan, podemos utilizar para pesca variada de fondo una caña enteriza de hasta 12 o 14 libras (1 libra: 0,453 kilos). Y para pejerrey y sargo, el equipo mencionado anteriormente.
Las líneas para el kayak en pesca variada son similares a las de lance de costa, pero acortadas y cambiando por un plomo de 60 g que dejaremos quieto al llegar al fondo durante unos momentos y luego haremos rebotar hasta tener el pique. Y para sargos y pejerrey, como se dan cerca de las rocas, debemos usar monofilamentos más gruesos (una madre del 0,70 con brazoladas del 0,50), ya que al pescar en fondo de rocas se desgastan muy rápido y los enganches están a la orden del día. En la zona, la mayoría de capturas que tuvimos fue del orden de los 800 g, sin llegar al kilo para sargos, y en pejerrey oscilaron entre los 35 a 50 cm, excelentes tamaños. Todos los encarnes fueron hechos con langostino fresco y pelado.

La pesca

Estando de vacaciones, los tiempos se hacen más laxos y uno pretende hacer “todo de una vez”. Pescar en kayak, disfrutar la playa con la familia, visitar amigos, pasear… y como somos conscientes de que no podemos incluir todas las actividades en el mismo día, elegimos realizar nuestras pescas muy temprano por la mañana, tratando de estar en el agua antes de que salga el sol. Sinceramente, no sé si nuestra pesca rindió mejor, pero poder fotografiar a mis compañeros de pesca remando al point mientras el sol está saliendo detrás de un cerro sin todavía reflejarse en el agua, ya valía el despertarse a las cuatro de la mañana para preparar todo.

La mayoría de los días pude coincidir con mi amigo y gran pescador Nicolás Rosas. Con él fuimos relevando distintos points a lo largo de las jornadas, incluso llegándonos uno de ellos a Punta Colorada (reconocido pesquero de la zona), en donde los resultados fueron similares a los de Playa Grande y Playa Hermosa: sargos que no llegaban al kilo de peso y variada chica y en cantidad.


Un párrafo aparte voy a hacer para la pesca de sargos desde el kayak. Con equipos livianos es una opción sumamente atractiva. El pique es sutil y cuando el sargo está clavado despliega una potencia que no se condice con el tamaño y nos obliga a tener el freno del reel bien regulado para poder mantenerlo dominado. Francamente me sorprendió. Si a eso le sumamos que desde el kayak lo debemos pescar en zonas donde el mar choca contra las rocas del lecho y produce rompientes a metros nada más de donde estamos fondeados, el combo se vuelve muy atractivo y exigente. Para recomendar.

Nota completa publicada en revista Weekend 534, marzo 2016.

Deja un comentario