Salón náutico de París desde adentro

Todas las novedades y tendencias del International París Boat Show, la muestra realizada recientemente en Francia.

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Organizado por la Federación de Industrias Náuticas Francesa se realizó el International París Boat Show, en su 56º edición. Más de 200 mil visitantes asistieron a la muestra que mantiene intacto el potencial náutico que este gran país conserva en sus industrias y su gente.

Francia es una potencia náutica, a no dudarlo. Desde siempre, este país bendecido por dos costas diferentes (Atlántico y Mediterráneo), además de importantes ríos y complejos sistemas de canales, conserva una nutrida historia marina y, además, una moderna industria naval, específicamente en embarcaciones deportivas, de vela y motor. Y este salón resultó una muestra de ello: 739 expositores (22 % más que el año anterior) representando a 16 países, fueron los protagonistas de esta nueva exposición náutica realizada en Porte de Versailles, pleno corazón de una de las ciudades más hermosas del mundo: París.

El frío de los últimos días del otoño no fue motivo para que miles de nautas participaran de este evento. Y participar es el verbo correcto, ya que las actividades que se desplegaban dentro de los modernos pabellones captaron la atención de cualquier visita foránea: conferencias y simposios cada hora de los más diversos temas náuticos, reportajes en vivo y en tiempo real a los timoneles que participaban en la Vendee Globe (regata a vela alrededor del mundo en solitario y que tiene una inmensa presencia francesa), cursos de capacitación, presentaciones de productos, infinidad de stands de turismo nacional e internacional (siempre vinculados con la náutica), literatura específica, una megapileta climatizada para que los niños descubran la náutica a vela o a remo junto a profesionales de la enseñanza, indumentaria, equipamiento, electrónica de a bordo, talleres de reparación y construcción naval, talleres de vela, de maquetas y, además de una nutrida oferta de actividades, cientos de embarcaciones de un nivel constructivo superlativo, reflejo de una industria náutica francesa sofisticada, moderna y pujante, junto a modelos de marcas internacionales.

La variedad de embarcaciones expuestas fue muy importante. La vela, por ejemplo, ocupó un pabellón completo, con veleros que partían de los 15 pies (4,5 metros) a los 64 pies (19,2 metros), colosalmente presentados. Para muchos, Francia sigue siendo el principal bastión de vela del mundo.

En cuanto a motores, todas las marcas fueron de la partida: Mercury, Suzuki, Evinrude, Tohatsu, Yamaha y Selva presentaron línea completa. Sea Doo, Yamaha y Kawasaki siguen la gran contienda internacional sobre liderar el mercado: aquí también estaban las novedades, como era de esperar. Respecto a embarcaciones semirrígidas, la oferta fue superadora en modelos, esloras, diseños y materiales. Tanto en Francia como en Europa toda, los semirrígidos tienen un mercado ascendente, que aumenta adeptos, eslora y potencia en cada muestra.

Por su parte, las embarcaciones rígidas a motor, en plástico reforzado con fibra de vidrio, ganaron la partida por cantidad y modelos presentados. El mercado francés gusta de las cabinadas medianas, de muy pocos modelos bow rider (lanchas open); un gran porcentaje de navegantes optan por semicabinadas con consola central, además de los motor yachts. El clima y las zonas de navegación hacen de este gusto particular una constante y la industria trabaja siempre en este rumbo.

A todo lo expuesto se suma la increíble oferta de kayaks, canoas, tablas, botes a remo, botes de regata y demás embarcaciones accesibles y populares, ya que a la hora de ir al agua, nadie se queda afuera. Esa gran variedad de productos ocupó un buen sector de la muestra. Y muchas ventas y buen nivel de público marcan una tendencia auspiciosa para la temporada francesa de 2017.

Nota completa publicada en revista Weekend 534, marzo 2016.

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