Cómo son los barcos de semidesplazamiento

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La forma de los cascos de semidesplazamiento es, en general, de pantoque redondo, aunque algunos, como los originales trawlers norteamericanos Grand Banks, tienen una arista simple marcada en el pantoque. Casi todos incorporan una quilla, y algunos poseen cantoneras o dientes longitudinales pero no de las proporciones de los cascos de planeo. La forma y el peso de un barco de semidesplazamiento permiten que se exceda la velocidad límite de su casco más fácilmente que en uno de desplazamiento. Por esa razón podemos tener barcos de 32 a 55 pies de eslora capaces de desarrollar velocidades cercanas a los 30 nudos, es decir, dentro del territorio de los barcos de planeo.

Diferencias

En un barco de planeo la potencia instalada es mayor, incrementando gradualmente la velocidad de acuerdo con la ley de froude. Generalmente, sin embargo, los barcos de semidesplazamiento rara vez exceden un valor de velocidad máxima de cuatro veces la raíz cuadrada de su eslora en flotación.
Sus formas redondas de casco no generan tanto empuje dinámico como los de planeo puro, y no pueden evitar la resistencia por formación de olas. En general poseen grandes quillas, que generan una gran resistencia hidrodinámica adicional, pero mejoran la estabilidad direccional. En algunos casos, los barcos de semidesplazamiento tienen muy pequeñas cantoneras, menor cantidad de deflectores y formas de fondo más redondas que los de planeo. Por tanto, aunque se instalen potencias más grandes, las formas de los cascos no podrán desarrollar y soportar mayores velocidades. Si se presentan estados climáticos severos, pueden tener una mejor conducción que uno de planeo puro, cuyo compartamiento será caprichoso en la dirección del viento y, debido a sus finas secciones de proa, no tendrá la suficiente capacidad para elevarla del agua en una embestida por proa, haciendo que su conducción y trayectoria no resulte eficiente como en un casco de semidesplazamiento.

Velocidades

Habrá una velocidad en la cual un barco de planeo puro será más eficiente que uno de semidesplazamiento. Esto repercute fuertemente en una baja importante en el consumo de combustible por encima de las velocidades de desplazamiento, en general, dentro de un margen de relación velocidad-eslora de 2,5. Se debe a que existe un punto donde la resistencia por formación de olas comienza a disminuir por efecto hidrodinámico en un bote de planeo puro. Sin embargo, hay que tener cuidado con generalizar el caso, ya que si un barco posee instalación simple o doble de máquinas propulsoras, pueden existir otros factores que produzcan una diferencia sustancial en el consumo de combustible, como el tamaño de las quillas en barcos de semidesplazamiento, la eficiencia del diseño del espejo y cantoneras en un barco de planeo e, incluso, la adición de cualquier apéndice menor en el fondo del casco.

Sobresaltos

Los mejores barcos de planeo están provistos de una excepcional cualidad para enfrentar determinadas condiciones de viento y ola, dado que algunos poseen sistemas adicionales, como mandos dobles (aceleradores) electrónicos y sistemas de flaps o trim tabs. Por otra parte, un barco de planeo tiene una proa muy lanzada, más llena, y con un ángulo típico de astilla muerta en dicha parte no mayor de 40 a 45 grados, con la cual no podrá evitar los sobresaltos y pinchaduras en las embestidas contra las olas. En dicha situación, no puede competir frente a una proa de un barco de semidesplazamiento, cuyas líneas son más finas y rectas en forma de cuchillo, con grandes abanicos en proa para desplazar el volumen de agua topado durante navegaciones severas. Por lo tanto, se puede deducir que esas finas y rectas secciones de proa reducen el efecto de sobresalto (slamming) tan común en las embarcaciones de planeo.
Por otra parte, no todo es positivo: en un gran y extenso mar revuelto, una embarcación de semidesplazamiento, al no tener estabilizadores o la estabilidad dinámica de una embarcación de planeo puro, tiende generalmente a soportar mayor sincronismo de rolido y de heave (movimiento ascendente y descendente en forma vertical del barco en las olas).

Sin embargo, aunque un barco planeando rápido se siente más estable, algunos presentan fuertes golpes o sobresaltos en la navegación con oleaje, y esto se debe a que las olas golpean alrededor de sus costados o cantoneras bien marcadas. Por ello, un barco de planeo con grandes cantoneras posee una estabilidad direccional mayor y un planeo más rápido, pero disminuye sus cualidades marineras, ya que al enfrentar las olas, estos grandes planos golpean fuertemente contra ellas. Para tales condiciones de navegación severa, un barco de planeo puro puede mejorar la navegación variando, si es posible, el ángulo de trimado y disminuyendo la velocidad.
Ahora bien, cuando el viento y las olas disminuyen, la historia cambia. La navegación en un barco de semidesplazamiento vuelve a ser muy suave y tranquila, pero no tan rápida como en un buen barco de planeo. Y en este tema, el de planeo tiene la mayor ventaja debido a su velocidad extra y fácil maniobrabilidad, lo que hace que el navegante llegue más rápidamente a su casa, siempre y cuando el clima lo acompañe.

Confort a baja velocidad

Con mal clima, la estabilidad dinámica de un barco de planeo disminuye y produce que la embarcación comience a tener movimientos de rolido y heave, siendo en algunos casos más intensos que en uno de semidesplazamiento. Estos últimos, al tener quillas más grandes, poseen una mejor estabilidad direccional en bajas velocidades. Por lo tanto, el piloto conduce el barco más relajadamente que si manejara un barco de planeo donde tiene que corregir en forma constante el rumbo.
Otro de los aspectos importantes para no dejar de tener en cuenta es el ruido y el confort. La mayoría de los barcos de semidesplazamiento no tienen grandes golpes o sobresaltos en climas severos a velocidades bajas, con lo cual son más silenciosos y placenteros. Por el contrario, los barcos de planeo puro, a bajas velocidad, tienen movimientos bruscos y, por lo general, golpean al navegar en aguas agitadas, haciendo que la navegación a baja velocidad sea menos placentera.

El más fuerte estructuralmente

Se dice que los barcos de semi-desplazamiento son más resistentes, ya que los paneles en forma curva resultan más fuertes que los paneles planos. En general, los fondos de los barcos de semidesplazamiento son más resistentes que los de planeo. Por otra parte, las grandes quillas centrales en los de semidesplazamiento ofrecen también una mayor resistencia longitudinal al conjunto. Asimismo, suele ocurrir que los de semidesplazamiento sean más pesados y estén preparados para soportar mayores cargas de transporte debido a su uso general de travesía o comercial, con lo cual su estructura es más robusta en ciertos puntos que la de un barco de planeo puro. Por otra parte, se debe analizar el peso de la estructura acorde con la velocidad que se quiera desarrollar, ya que los barcos de semidesplazamiento no poseen buenas cualidades de sustentación hidrodinámica, con lo cual el peso del casco desempeña un papel muy importante a la hora de evaluar su velocidad máxima.

La mejor solución

En el orden de los 10 nudos, el menor consumo de combustible y mejor comportamiento marinero lo tienen los barcos de desplazamiento. Pero, dentro de la franja de los 10 a los 25 nudos, triunfan los barcos de semidesplazamiento por su buen comportamiento marinero con mar severo, su performance en navegación y su eficiencia en el consumo de combustible. Pero si no se usará la embarcación para grandes travesías, el consumo de combustible no es el problema o no se necesita mucha capacidad de carga y, por general, se navega en zonas de mares o ríos calmos, un barco de planeo será el ideal para disfrutar al máximo a más de 30 nudos.

Nota completa publicada en revista Weekend 533, febrero 2017.

Nota completa publicada en revista Weekend 533, febrero 2017.

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