Trekking al Lácar

Descubrí una senda de Huella Andina que permite descubrir paisajes increíbles del lago Lácar, en San Martín de los Andes.

Por

Comenzamos la aventura en la Ciudad de San Martín de los Andes. Veníamos a caminar las etapas del sendero de gran recorrido de la Patagonia (Huella Andina), que en su conjunto se conocen como: “las de la cuenca del Lácar”. Empezamos con algo que siempre hay que hacer al encarar una jornada de trekking en estas sendas: nos registramos, en este caso, por jurisdicción, en el Parque Nacional Lanín, especificando cuándo saldríamos y cuándo llegaríamos (de acuerdo a lo planeado) al final de cada etapa. Esto se hace principalmente por motivos de seguridad, porque si no aparecemos los guardaparques estarán al tanto y saldrán a buscarnos. Es importante también hablar con ellos para conocer novedades en cada etapa (posibles desvíos por distintas circunstancias, algún problema con las señales que marcan el camino, etc.). Y, por último, para tener la autorización de uso para el gran domo geodésico ubicado en la zona de costa del lago Lacar denominada Ruca Ñire.
Una vez registrados nos dirigiremos al muelle desde donde parte el servicio de conexión lacustre que nos llevará a Quila Quina, una villa turística del parque, rodeada del territorio de la comunidad mapuche curruhinca. Aquí comenzará la primera etapa de trekking.

dscn2592

Quila Quina-Puesto de Casanova

La caminata de 10,3 km nos llevará hasta el paraje Llao LLao, conocido también como Puesto de Casanova. La senda comienza en la calle que desemboca en el muelle, y luego va subiendo por senderos bien marcados ganando altura. Pasa por el costado de una hermosa cascada formada por el arroyo Grande, para luego ir rodeando las casas donde habita la gente de la comunidad. Lentamente, la senda sube por cortadas y un camino vecinal de tierra. El arroyo Grande va quedando siempre a nuestra derecha. En un momento, descendemos para cruzar un pequeño arroyo por un tronco caído y atravesamos una pampa abierta; retomamos entonces la huella vehicular para pasar varias tranqueras (que debemos dejar cerradas). Luego de la tercera llegaremos al Puesto de Casanova, una población criolla que posee un camping, un pequeño refugio de montaña y un carpón tipo domo donde podremos parar luego de esta primera jornada.

dscn2704

Puesto de Casanova-Ruca Ñire

Al día siguiente comenzamos la etapa a Ruca Ñire. Será de dificultad media y una distancia a recorrer de casi 16 km. Partimos de la Población Casanova por un camino vehicular de 800 m. Al rato nomás, estamos vadeando el arroyo Grande. Luego del vado continuamos por el camino unos tres kilómetros en dirección hacia el lago Escondido, hasta una pampa donde encontramos los carteles de cruce de sendas. El cartel y las señales celestes y blancas de Huella Andina nos indican la senda para dirigirnos a Ruca Ñire.
Debemos subir directo a un paso entre las montañas, el ascenso es pesado pero relativamente corto, unos 25 minutos de subida y luego comenzamos a transitar por terreno más plano. Al rato nos topamos con la laguna El Toro, un pequeño espejo de montaña rodeado de juncos. Transitamos por el paso y después comienza una bajada de tierra de unos dos kilómetros y medio. La vegetación asombra: robles patagónicos, raulíes y coihues de gran porte nos rodean… Entre los árboles vamos divisando cada vez mas cerca el Lacar, hasta que finalmente llegamos a la hermosa orilla del lago.
Continuamos y ahora el terreno va faldeando cerca de la costa, con pequeñas subidas y bajadas. En horas de la tarde llegamos a la Pampa de Ruca Ñire, un lugar muy particular donde hubo un aserradero en la época donde la economía del lugar dependía de la explotación de los bosques, y que Parques Nacionales reconvirtió al turismo.

dscn2649

Ruca Ñire-Hua Hum

La etapa siguiente será de dificultad baja. Partiendo de Ruca Ñire, comenzamos un ascenso suave hasta llegar a una bifurcación del sendero. Tomamos hacia la derecha, el sendero tiene subidas y bajadas menores, con buenas vistas al Lago Lacar, luego se ensancha y comenzamos el descenso hacia el paraje Pucará, al que llegamos luego de dos horas y media. Allí se encuentra la población Castro. Unos metros más adelante, cerca del muelle de Pucará, hay un camping agreste libre, baños y una proveeduría. Cruzamos la pasarela colgante de Pucará y seguimos un camino vehicular por 4,5 km que nos lleva al paraje Chachín, donde se halla la cascada del mismo nombre. Allí hay una pequeña proveeduría y un área de acampe libre sobre el lago.

dscn2667

Rafting, el broche de oro

Al continuar viaje, cruzando el puente de Chachín, la senda deja el camino vehicular y nos dirige a una bonita playa llamada Puerto Elvira, para luego comenzar a ascender por el bosque, cruzando el camino vehicular en dos oportunidades hasta llegar al puente del río Hua Hum. Al atravesar el puente, a 300 m nos encontramos con el Centro de Informes Van Dorser, donde damos el parte de nuestra llegada en el centro de informes de Parques Nacionales. Posteriormente nos dirigimos a la hostería Hua Hum, donde tomamos un pequeña cabaña para darnos un merecido descanso.
Al día siguiente, como broche de oro, decidimos hacer el rafting del río Hua Hum. Es una actividad muy particular porque es binacional, y pasamos a Chile. El río Hua Hum desemboca en el Pacífico y está enclavado en la selva valdiviana, con su vegetación boscosa y exuberante, adornada con lianas y helechos arborescentes. Es uno de los lugares con mayor diversidad en vegetación del Parque Nacional. Solo queda retornar a San Martín de los Andes para finalizar este viaje, donde disfrutamos estas tres etapas de magnífica caminata, dignas de todo público porque no requieren un esfuerzo significativo.

Nota completa publicada en revista Weekend 531, diciembre 2016.

svec-lacar

Deja un comentario