Aventura en dos ruedas por cinco pueblos

Desde Lobos hasta Roque Pérez a través de caminos de arena, túneles vegetales y vías abandonadas.

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Ni lo dudé. El llamado de Hernando, de las Aguilas del Sur, para invitarme a “un 120 de tierra arenosa” fue tajante. Solo bastó confirmar fecha, horario e itinerario (Lobos –Pedernales) y colocarle a mi Merida TransMission el portapaquete: la salida iba a ser larga, por lo que preferí cargar el bolso trasero y llevar en el Camelbak solo el líquido.
El domingo tempranito ya estábamos en la plaza de Lobos los 20 bikers listos para partir, y a full de hidratación ya que se pronosticaban 31 °C. Apenas salidos al camino rural empezamos con una racha tremenda: 7 pinchaduras en 20 km.

Cruce arroyo Las Garzas (1)

Extraño porque todas fueron por diferentes causas, pero nos complicaban el ritmo de marcha. Luego circulábamos por la RP 40, de tierra, cuando tuvimos otro problema técnico: a una de las bicis se le falseó el cierre del asiento y quedaba abajo. Puede parecer una falla tonta, pero es imposible pedalear muchos kilómetros en esas condiciones ya que el desgaste físico es terrible, pero Mario Vega tenía la solución: en su bolso llevaba un tornillo con tuercas de ese paso. Lo que se dice experiencia.

El calor, una constante

Seguimos rodando con algo de tránsito y la visibilidad se complicaba por la polvareda. El sol empezó a picar y a bajar el contenido de Camelbaks y cantimploras, por lo que paramos en el pueblito de Carboni a reabastecernos.

Lagunas
Luego de la foto clásica de todo el grupo en la estación de tren, volvimos al camino, cada vez más arenoso en los laterales, lo que sumado al calor, disminuyó el ritmo de marcha. Tampoco es que sufríamos tanto: el día era espectacular, lagunas con pescadores que nos saludaban al pasar, y algunos bosques de eucaliptus que nos refrescaban con su sombra hacían placentero el derrotero.
Pero no para todos: uno de los bikers compró el combo “Calambre & Bajón de Presión” y paramos a auxiliarlo con masajes, frutos secos e hidratación. Estos bajones dejan una secuela física importante y quedó sentido para pedalear en un camino de esas características.

Nota publicada en la edición 526 de Weekend, julio de 2016. Si querés adquirir el ejemplar, pedíselo a tu canillita o llamá al Tel.: (011) 5985-4224. Para suscribirte a la revista y recibirla sin cargo en tu domicilio, clickeá aquí.

RIVERO LOBOS

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