De la quebrada a la selva

Un trekking donde se reflejan los contrastes del noroeste argentino, desde los paisajes de la Quebrada de Humahuaca hasta los de la selva de yungas del Parque Nacional Calilegua.

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Sobre el fragante barro rojo de la senda que baja a San Francisco se puede sentir la selva. FOTO: Nicolás Olaciaregui. [ Ver fotogalería ]

La aventura empieza en el pueblo de Tilcara, Jujuy, en el corazón de la Quebrada de Humahuaca. Llegamos un día antes de comenzar a caminar, para recorrer Tilcara a fin de aflojarnos un poco del viaje, aclimatarnos a la mayor altura, pero, más que nada, para meternos en el contexto cultural e histórico. Si medimos de 1 a 10 la dificultad, es de grado 6, no por la intensidad del trekking, sino por el pico máximo de altura que se alcanza, de 4.150 metros, que es considerable.

Una aliado ideal 
El primer día de trekking es una jornada intensa, dura, en la que se camina un promedio de siete horas. Por eso es muy recomendable utilizar bastones de trekking. El bastón tiene una técnica por la que uno optimiza el uso de la energía cinética del movimiento del brazo, además de estabilizarse en las bajadas y las subidas. Vamos en camioneta hasta el pie de picada, que queda en el paraje de Alfarcito, a 3.524 metros. Empezamos a ascender sobre la serranía de Tilcara por un largo e increíble camino con
lajas que se remonta a la época de los incas. La pendiente es sostenida pero no muy empinada, y sin acarreos de piedra suelta que compliquen el ascenso.

Es muy posible cruzarse con alguna caravana de mulas. Esa es la manera tradicional de abastecerse, de intercambio comercial entre las quebradas de altura y la selva: el “burro-almacén” y, en menor medida, la llama. Sin embargo, el uso de llamas es más turístico, lo que se denomina “llama-trekking”, y se hace en la parte más seca de la Quebrada.

El trekking se puede realizar en dos modalidades: con porteo y sin porteo. En general, todos eligen la primera opción, para disfrutar la caminata y no preocuparse por estar llevando 20 kilos de carga en la espalda. Solo hace falta una mochila chica para cargar agua, la vianda de viaje, algún abrigo extra y una cámara. Los que quieran una experiencia más de tipo explorador pueden cargar con todo su equipo personal, y lo mejor es que no sean 20 kilos, sino entre 12 y 15. Las carpas y otros elementos comunes para armar campamento las lleva un pilchero o animal de carga.

Seguimos ascendiendo hasta llegar a Yuto Pampa, una explanada en un corte de montaña, a más de 4.000 metros de altura, con una vista panorámica de los valles circundantes. Y luego descendemos hasta el lugar de nuestro primer campamento, Puesto Ventura, a unos 3.600 metros y reparado del viento por pircas. Hay una gran amplitud térmica y las noches son frías, ¡pero el cielo es espectacular! Con una cantidad tal de estrellas que parece una de esas imágenes del universo que se ven en Discovery Science.

Nota publicada en la edición 518 de Weekend, noviembre de 2015. Si querés adquirir el ejemplar, pedíselo a tu canillita o llamá al Tel.: (011) 5985-4224. Para suscribirte a la revista y recibirla sin cargo en tu domicilio, clickeá aquí.

26 de noviembre de 2015

 

6 comentarios en esta nota

  1. ricardo | 27/11/2015 | 9:21 AM

    Muy interesante, continuen asi, esto abre el apetito para conocer estas regiones no tan promocionadas.

  2. exequiel bustillo | 28/11/2015 | 11:30 PM

    El Parque Nacional Calilegua de 76.307 hectáreas fue creado por Ley en 1979 conteniendo en el borde Este de su extensión la superficie del Yacimiento, quizás pensando en la extinción del mismo, cosa que ocurrirá indefectiblemente en un par de décadas mas.
    Cerrar el Yacimiento Caimancito (3% del total de la superficie del PN Calilegua) es cuestión de mover las esclusas en el sentido de las agujas del reloj y listo, pero quién paga la fiesta, la remediación de los pasivos ambientales, el pueblo Jujeño? Naaa…

  3. exequiel bustillo | 28/11/2015 | 11:30 PM

    El Parque Nacional Calilegua de 76.307 hectáreas fue creado por Ley en 1979 conteniendo en el borde Este de su extensión la superficie del Yacimiento, quizás pensando en la extinción del mismo, cosa que ocurrirá indefectiblemente en un par de décadas mas.
    Cerrar el Yacimiento Caimancito (3% del total de la superficie del PN Calilegua) es cuestión de mover las esclusas en el sentido de las agujas del reloj y listo, pero quién paga la fiesta, la remediación de los pasivos ambientales, el pueblo Jujeño? Naaa…

  4. Rene Borjas | 03/12/2015 | 11:35 AM

    Experiencia imborrable, este sueño lo podemos abordar desde la ruta 9 por tres puntos distintos: Tumbaya, Purmamarca(paraje Tunalito), Tilcara(zona de la garganta del diablo). Caminos o senderos o huellas en donde se contempla una geografía y un clima supremo. Llegar a un punto de máxima altura y donde tus ojos son bendecidos para contemplar el pueblo de Ledesma con una gran alfombra de varias tonalidades de verdes.

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