Río de la Plata: asoman los matungos

Tras recorrer varios posibles pesqueros de Playa Honda, y con pronóstico desfavorable, dimos con pejerreyes de 55 cm.

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Los grandes del Plata midieron entre 40 y 55 cm. Todos picaron en superficie y con mojarra viva. [ Ver fotogalería ]

Los comentarios con respecto a la pesca del pejerrey en nuestro ancho y generoso Río de la Plata no eran muy alentadores entre quienes semana tras semana se embarcaban kilómetros y kilómetros río adentro en busca de los mejores sectores. Sin embargo, siempre el pescador de pejerrey busca en sus aguas la posibilidad de dar con el gran trofeo de la especie. Y en sobradas oportunidades el gran estuario nos ha regalado tanto calidad como cantidad pejerreyes, ejemplares que van de 1 a 2 kilos de peso real.

Pronóstico poco alentador 
El clima es uno de los factores que no está ayudando. Al momento del relevamiento, aún el agua se mantenía en una temperatura superior a los 15 grados, y habitualmente se dan las mejores pescas cuando está por debajo de los 12. En el último tiempo no se ha hecho sentir el frío invernal en esta región, salvo un par de días para en forma inmediata volver a subir la temperatura, tanto del ambiente como de las aguas del río color de león.

A pesar de todos estos factores en contra, fuimos varios los amigos pescadores que coordinamos una salida para ver cómo nos trataba la pesca, confiando siempre en la grata posibilidad de dar con los cardúmenes que recorren la parte central del río. Se trata del sector denominado habitualmente como Playa Honda, donde convergen diferentes posibilidades geográficas (bancos de arena, barcos hundidos, algunos pocos pozones) y una profundidad promedio de 3 m, extensiva sobre varios fondos de conchillas que hacen de la zona un excelente pesquero para la época.

Siempre tomamos las salidas al río con mucho respeto, porque en todo momento se van corrigiendo cosas en la navegación que muchas veces no están especificadas en las cartas náuticas que utilizan los GPS, pero sí en la retina y experiencia de los que hace
años navegamos estas aguas, cuando las únicas referencias eran el sol, los edificios de Buenos Aires, la costa uruguaya y las sombras perdidas de las arboledas de Punta Morán, sin olvidar el mástil que se divisaba muy a lo lejos marcando al barco hundido Supremo Entrerriano. Otras de las grandes ayudas que presenta el mundo cibernético de hoy es poder consultar los pronósticos del clima y el viento: aunque varias veces se equivoquen, nos permiten elegir por dónde debemos navegar para no golpearnos tanto en el trayecto.

Los equipos de pesca no varían de los que utilizamos temporadas anteriores. Llevar cañas largas de entre 4 y 4,50 m, que pueden ser para reeles frontales armadas con pasahílos de una pata puestos casi siempre en las uniones de los tramos y algun flotante en el tramo puntero. O para rotativos, que suelen llevar más cantidad de pasahílos que las de frontal según la acción de la caña lo requiera. En las cañas de frontal vamos a usar
los pasahílos hacia abajo y en las de rotativo lo haremos hacia arriba, es por eso que se utiliza una cantidad superior.

Nota publicada en la edición 515 de Weekend, agosto de 2015. Si querés adquirir el ejemplar, pedíselo a tu canillita o llamá al Tel.: (011) 5985-4224. Para suscribirte a la revista y recibirla sin cargo en tu domicilio, clickeá aquí.

13 de agosto de 2015

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