Playas de Oriente: lenguados con mosca

En la extensa playa de Oriente, buscando en desembocaduras de arroyos y chorrillos se pueden capturar atractivos lenguados en la modalidad fly. Nota con video.

Por

En bocas de arroyos y desbordes dimos con lenguados con la panza llena, pero dispuestos a seguir comiendo. Aquí tomó una silicona estrimer de Craft Fur (Bob Popovics). [ Ver fotogalería ]

“Está picando bien, hay momentos que está muy firme”, dijo Chapa por teléfono. “Ayer saqué varios. Todos con mosca, vadeando y con línea de flote”, agregó. Y esas palabras bastaron para que la respuesta fuera contundente: “Ya salimos para allá”. No era cuestión de perderse el gusto y el placer de enfrentar a los lenguados con nuestras cañas de mosca. Peces cazadores que hacen del acecho su principal estrategia y de la ferocidad de su ataque su característica más notable.

La zona relevada es la franja costera que corre paralela a Faro, Gil, Zubiaurre y Oriente, todo un rosario de conglomerados urbanos que nacieron a la vera de los rieles.

Nuestra oportunidad con los lenguados estaba ligada al movimiento de las mareas, al clima (el viento es un problema para la mosca en costas tan tendidas) y a los aportes de agua dulce al mar. Sitios por donde los lenguados se concentran y penetran en los momentos de aguas altas. Es bien sabida la afición de estos peces por el agua dulce, por su mayor temperatura respecto del agua de mar, y por el forraje que suelen aportar
estos cursos semipermanentes. En un año de tanta precipitación y con muchas lagunas cercanas al mar en toda la zona, es frecuente que en estos espejos los excedentes de agua no alcancen a ser absorbidos por napas muy saturadas y busquen destino de playa y de mar.

Llegamos a Oriente al amanecer con Joaquín, mi hijo, y ahí nos esperaba nuestro buen amigo y compañero de pesca de años, Ceferino Chapa Traverso, también junto a su hijo Nahuel. Chapa es un inquieto pescador de toda la vida que encontró en la mosca un inmenso universo de posibilidades por explorar y en la pesca de lenguados en particular un apasionante oasis de emociones a pasos de donde vive.

Entramos a la playa por el balneario Marisol, donde el río Quequén Salado vierte sus aguas al mar y por donde también se concentran los lenguados, pero en esta oportunidad la idea era aprovechar el pique de lugares que no son permanentes. Buscarlos más allá. Así fuimos transitando hacia el oeste y probando pequeñas bocas y chorrillos de aguas dulces.

Nota publicada en la edición 509 de Weekend, febrero de 2015. Si querés adquirir el ejemplar, llamá al tel.: (011) 4341-7820 / 0810-333-6720. Para suscribirte a la revista y recibirla sin cargo en tu domicilio, clickeá aquí.

12 de marzo de 2015

3 comentarios en esta nota

  1. pepeberenjena | 14/03/2015 | 5:46 PM

    ¿..el lenguado no es una especie PROtegida…? ¿Entonces como es que este esperpento los pesca y Perfil le hace PROpaganda?

  2. juan jose | 15/03/2015 | 9:17 PM

    Señor,en la patagonia,en la mayoría de los pescaderos no se pueden sacar las truchas y tenemos que devolverlas,igual que ese Sr que,si Ud se fija en el video,lo hace.Slds.

Deja un comentario