Mendoza: tierra de la aventura sin fin

San Rafael, la capital del turismo aventura mendocino, siempre tiene algo nuevo para descubrir. Desde ahí parten cabalgatas, trekkings y se organizan múltiples actividades. Cuáles elegir.

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Trekking sobre las formaciones de roca en el lago Los Reyunos. FOTO: Turismo San Rafael y P.M. [ Ver fotogalería ]

Son pocos los días en los que el sol no brilla en San Rafael. Ubicado en el corazón de la provincia, es un oasis rodeado por las aguas del río Diamante y el Atuel. Su geografía le permite ser el escenario de miles de aventuras. La ciudad, la segunda en importancia de la provincia, despliega enormes y anchas avenidas. Veredas holgadas y brillantes ven pasear a sus visitantes. El espacio y el orden son un sosiego en esta ciudad. Es alegre y con movimiento. En una de las esquinas de la zona bancaria, el carismático vendedor de garrapiñadas ofrece su última creación: la garrapiñada de semillas de girasol. Exquisita y novedosa.

Los bares y restaurantes extienden sus mesas sobre las veredas. La vida nocturna es muy animada. Es posible encontrarse con El Polaco, un simpático personaje de platinada cabellera que pasea por las calles y que asiste a los lugares en donde suena música con mucho ritmo. Allí despliega toda su gracia y destreza para el baile. ¡Un maestro!

La oferta de alojamiento es muy amplia, y para quienes prefieren hospedarse en los circuitos turísticos hay cabañas, hosterías y hoteles. San Rafael es pródiga en espacios verdes, plazas, museos y espectáculos al aire libre en el Teatro Griego del Parque Hipólito Yrigoyen. La propuesta gastronómica también es imperdible y siempre acompañada de los mejores vinos. Por eso, la visita a las bodegas es un clásico de la región.

Desde San Rafael se pueden hacer varios circuitos turísticos. El del río Atuel, el del Diamante y el de alta montaña. Por la ruta nacional 144, la Sierra Pintada despliega sus colores como telón de fondo, de campos con viñedos y frutales. Serpenteando la sinuosa Cuesta de Los Terneros y siguiendo por la ruta se llega al imponente lago Nihuil, de 9.600 ha. En sus orillas hay playas de arena, complejos de cabañas, restaurantes y un sinfín de actividades náuticas. También cabalgatas, trekking o aventuras en las imponentes dunas a bordo de vehículos todo terreno o cuatris que fueran escenario de algunas etapas del Rally Dakar.

Nota publicada en la edición 509 de Weekend, febrero de 2015. Si querés adquirir el ejemplar, llamá al tel.: (011) 4341-7820 / 0810-333-6720. Para suscribirte a la revista y recibirla sin cargo en tu domicilio, clickeá aquí.

18 de febrero de 2015

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