Aluminé: un edén de la pesca a pez visto

Una recorrida por los muy buenos ámbitos neuquinos de la zona de Aluminé. Ríos y arroyos que permiten disfrutar de la pesca fina como en pocos lugares de nuestro país. Técnicas y equipos.

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Si somos amantes de la pesca a pez visto con secas y ninfas, desentrañando eclosiones como detectives, con tippets ligeros y equipos livianos, Aluminé lo tiene todo para transformarse en nuestro lugar en el mundo. Una zona donde pesqué mucho, pero hacía varios largos años que no visitaba. Grata fue la sorpresa al encontrarme un poblado
mucho más pujante y coqueto, con bellas cabañas y jardines floridos decorando costas y laderas. Realmente da gusto transitarlo, sobre todo en tren familiar, por su tranquilidad y sus accesibles ofertas turísticas. A ello se les agrega el toque étnico de sus numerosas comunidades mapuches, transformándonos en testigos de muchas escenas de su vida
diaria, rural y trashumante.

Nuestros anfitriones fueron Raúl y Damián Comparada, padre e hijo que componen una empresa familiar de guías de pesca con mosca. Me acompañaban Gabriel Distilo y Liliana Bauhoffer, de la Peña Ribera Libre, también conocedores de la zona. Los Comparada no son los típicos profesionales versados en detalles supertécnicos pero ignorantes del paisaje que los rodea. Ellos viven en el lugar, lo sienten profundamente, y en sus charlas se aprende muchísimo de la trama fina de esta región, geográficamente privilegiada. Así fue que nos decidimos por relevar los cursos más destacados de la zona, con especial acento en la pesca fina con secas y ninfas.

Dominios del Pulmarí 
El río Quillén nace en el lago homónimo, y desemboca en la margen oeste del río Aluminé, muy cerca del paraje conocido como Rahue. Se trata de un curso extraordinario, una especie de hermano gemelo del Malleo, pero más corto y con mayor proporción de aguas rápidas y correderas. Su pendiente y lecho de grandes piedras lo tornan complicado de vadear a principios de temporada, pero a partir de mediados de diciembre se pone a punto caramelo. Al momento de nuestra visita estaba ideal para abordarlo con ninfas y grandes secas atractoras.

El Pulmarí es otro río icónico, hoy atrapado en una coyuntura bastante desalentadora. Los cursos son el reflejo de los lagos que unen, y el Pulmarí engarza varios espejos con las truchas más importantes de la zona. Se inicia en el lago Ñorquinco, y luego atraviesa el lago Pulmarí y el Lago de los Giles. Este sistema lacustre, sobre todo en los primeros meses de la temporada, lo subsidia con trofeos que pueden ir de los 2 a los 3 kg de peso. Lamentablemente hoy es uno de los ríos más descuidados de la zona, y el exceso de la presión de pesca supereduca a los peces trofeo. La paga puede ser excelente, pero tenemos que afinar la técnica y los elementos al máximo, templando nuestra paciencia y preparando nuestra psiquis para innumerables fracasos y rechazos.

Nota publicada en la edición 509 de Weekend, febrero de 2015. Si querés adquirir el ejemplar, llamá al tel.: (011) 4341-7820 / 0810-333-6720. Para suscribirte a la revista y recibirla sin cargo en tu domicilio, clickeá aquí.

12 de febrero de 2015

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