Berisso: las grandes damas del Plata

Un gran momento vive este pesquero del sur bonaerense con la presencia de bogas en tamaños superlativos como en sus mejores tiempos. De yapa, se pueden tentar combativos dorados. Nota con video.

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La pesca, como la vida, tiene ciclos, momentos de esplendor, otros de retraimiento en los que añoramos los tiempos idos. Pero también hay renaceres, instantes donde el brillo se recupera y el disfrute es máximo. Este último es el momento por el que atraviesa el Berisso actual si hablamos de la especie boga. Porque las damas del Plata regresaron con todo a Berisso, en tamaños superlativos como el que le conocimos años antes y con pique firme como para sostener una pesca entretenida lo largo de toda la jornada.

Esta pesca que narraremos la hicimos con el guía Joaquín Hasaín, hijo del legendario Beto Hasaín, uno de los pioneros de la zona en tiempos donde no se soñaba con un GPS, y de quien heredó su instinto y conocimientos, a los que agregó los beneficios de la tecnología moderna. Joaquín fue quien nos dio el alerta de que las bogas habían vuelto en calidad y cantidad, como en los viejos tiempos, a este pesquero sito a 65 km de la Ciudad de Buenos Aires, tomando desde La Plata calle 122 y luego calle 7 hasta el río.

Pared de piedras 
Alentados por un panorama de abundancia llevamos a un debutante en estas lides, Pablo Quiencke, a quien le prometimos que no habría de volverse zapatero dada las favorables circunstancias. La navegación desde la marina es corta, y bastan 10 minutos de lancha, tras dar el rol en Prefectura Río Santiago, para estar haciendo las maniobras de anclado, con ancla en popa y atando proa con soga a uno de los palos de las tres hileras que se afirman en las piedras. Fijada la embarcación trabajaremos tirando a 45 grados de la proa sobre la pared de piedras sumergidas, de acuerdo con la dirección de la correntada: si viene hacia nosotros, apuntaremos a la línea de palos más lejana para que el aparejo ancle en las piedras, y si va en contra nuestro, tiraremos a la primera línea de palos, pues la correntada se encargará de apoyar la línea entre el pedregal.

Joaquín nos proveyó de las líneas que usan en la zona, armadas sólo con plomo tipo palito, nailon del 0,50 y uno o dos anzuelos pata corta. En mi caso, también utilicé
en un primer momento líneas coreanas, que cargan abundante masa y van cebando la zona. Pero una vez afirmado el pique, es más efectivo y deportivo pescar con línea
simple. El equipo se completó con cañas de bait de tip fino y acción media, reeles de perfil bajo de baitcast con monofilamento (el multi provoca cortes en el débil labio de la boga y también se mella fácilmente en el roce de las piedras).

Nota publicada en la edición 508 de Weekend, enero de 2015. Si querés adquirir el ejemplar, llamá al tel.: (011) 4341-7820 / 0810-333-6720. Para suscribirte a la revista y recibirla sin cargo en tu domicilio, clickeá aquí.

08 de enero de 2015

Un comentario en esta nota

  1. hugo | 09/01/2015 | 9:48 AM

    me anima a pensar en un ser humano respetuoso de la vida…me emociona el respeto, en este caso por los seres vivos..bien.

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