Hostels: un lugar para compartir emociones

Cada vez más viajeros eligen los hostels para alojarse. Y en la Argentina no es un fenómeno ajeno, ya que en los últimos tiempos proliferaron en todo el país. Qué buscan estos turistas. Cuál es su perfil. Tarifas y servicios.

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FOTO: Cedoc Weekend. [ Ver fotogalería ]

Los hostels representan otra forma de viajar: despegan al turista del viajero y educan a sus huéspedes en la cultura del viaje social. Ya no se limitan al público joven que solamente quiere ahorrar y por eso paga una litera barata en una habitación compartida, sino que nuclea a parejas mayores, familias o grupos de catedráticos universitarios. Compartir el baño pasó a ser anecdótico, y hasta opcional. La elección pasa por otro lado: para algunos, es la forma de hacer amigos para seguir viaje; para otros, convertir su estadía en una experiencia de intercambio social y cultural o instalarse en un ambiente relajado, donde siempre habrá alguien con quien compartir la cena, el desayuno o un paseo.

El lobby y el concierge no existen, el punto de reunión se instala en la cocina, la sala de TV, la terraza o el bar, donde se fortalece el espíritu colaborativo entre huéspedes y anfitriones. Los espacios compartidos dan vida a nuevos vínculos y constituyen la plataforma de las experiencias que los viajeros vienen a buscar.

Turismo universitario 
Hostel Uno se instaló en La Plata, un destino donde el pulso turístico está marcado por la
universidad, donde los huéspedes son profesores, investigadores, estudiantes de intercambio, familiares de estudiantes, congresistas, gente que viene a eventos. Ofrece distintos tipos de habitaciones basados en una excelente relación precio-calidad, que se adaptan a diferentes targets: los más jóvenes eligen las habitaciones compartidas, económicas pero que responden a normas de equipamiento y limpieza de un hotel de categoría. Para los que prefieren habitaciones privadas, la alternativa es muy competitiva en relación al mercado hotelero tradicional.

“En todos los casos, hay que tener un espíritu joven con ganas de intercambiar experiencias y dispuestos a compartir momentos en los espacios destinados a
eso. Ese es el must de un hostel”, explica Juan Puppo, su dueño.

Hostel Uno tiene estadías promedio de cuatro noches, pero que se extienden hasta dos semanas en los casos de chicos que van a buscar alojamiento permanente en la ciudad. Las actividades están pensadas para su público: after facu, para relajarse después de clases, con bandas locales, DJ y promociones en tragos. Funciona como lugar de encuentro en plena zona universitaria.

Las tarifas van desde $ 150 en habitación compartida hasta $ 450 en doble privada. Incluye desayuno, ropa de cama, servicio de mucama y Wi-Fi. Reservas y más información en la web: www.hosteluno.com.

Nota publicada en la edición 506 de Weekend, noviembre de 2014. Si querés adquirir el ejemplar, llamá al tel.: (011) 4341-7820 / 0810-333-6720. Para suscribirte a la revista y recibirla sin cargo en tu domicilio, clickeá aquí.

21 de noviembre de 2014

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