Redondos con mosca

Con el pacú a la cabeza, toda una familia de peces ha comenzado a pescarse asiduamente con mosca. Las especies y cómo capturarlas.

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Pacuí o paculeta capturada con equipo 2 y un pequeño fruto plástico. Sumamente bellos, se los reconoce por su aleta anal rojiza en forma de gancho. FOTO: D.F., Edevar Zorrer y Fernando Beltrán. [ Ver fotogalería ]

La  familia Serrasalmidae se compone de varios géneros agrupados bajo la denominación vulgar de redondos o pacúes. Físicamente son el equivalente a robustas pirañas, pero con dientes molariformes de dieta omnívora o vegetariana. Los hay de variadas formas, tamaños y colores, desde especies enanas que en la adultez no superan los 300 g, hasta gigantes como el tambaquí (Colossoma macropomun) que
pueden sobrepasar los 35 kilos.

Durante mucho tiempo estos peces estuvieron completamente fuera del espectro de la pesca con mosca, y su captura era considerada simple fortuna. Ser recolectores y poco cazadores, los volvía muy difíciles ante las técnicas paranaenses tradicionales. En nuestro país, 10 años atrás, los pacúes que se cobraban con mosca por temporada
cabían en los dedos de una mano. Pero desde hace 5 años, gracias a la innovación de los frutos plásticos del guía brasileño César Palma, su pesca se transformó en realidad.

Para los argentinos, el redondo más significativo es el pacú (Piaractus mesopotamicus) propio de la cuenca paranoplatense, con especial presencia en el Pantanal, río Paraguay y el alto Paraná correntino. Se trata de un pez omnívoro que se alimenta de frutos, vainas, flores, hojas, semillas, peces, moluscos, crustáceos, detritus, carroña, grandes insectos (terrestres o acuáticos) e incluso ranas, roedores o pichones de aves caídos de los nidos. Su dieta, conformación física y sabrosa carne, hicieron que muchas culturas lo apodaran como “cerdo del río”. Los pesos promedios de esta especie oscilan entre 2 y 7 kg, con posibilidades de dar con trofeos superiores a los 10 kg. Los récords rondan los 18/20 kg.

Otra especie muy importantees el pirapitinga, paco o cachama blanca (Piaractus brachypomus), originaria de las cuencas del Orinoco y el Amazonas. Se trata de
una especie alopátrica del pacú, casi hermana, de conductas y biología extremadamente similares. El pirapitinga es reconocible por sus escamas levemente más grandes y una tortuosa línea a mitad del cuerpo, que divide un abdomen más oscuro que el dorso. Los pirapitingas, sensiblemente más grandes que el pacú, poseen promedios de peso de 4 a 10 kg, con registros históricos máximos de entre 20 y 25 kg. Recientes investigaciones mostraron un cambio estacional en la alimentación de los pirapitingas: mientras en la época húmeda resultan prácticamente herbívoros, en la estación seca (estiaje) se vuelven más carnívoros y carroñeros. Tuve la suerte de capturar estos peces en el alto río Secure boliviano, en la región conocida como TIPNIS, y fue una de las experiencias piscatorias más impresionantes de mi vida.

Un redondo extremadamente singular es el pacú borracha o curupeté (Tometes sp.), que agrupa a varias especies de la cuenca del Amazonas, sobre todo los afluentes de la margen sur como los ríos Xingu o Teles Pires. Se trata de peces medianos, de entre 2 y 6 kg. Mientras los redondos son típicos de aguas lentas, los curupetés se han especializado a la vida en correderas en ríos de piedra, donde pelean muy duro una vez clavados. Básicamente herbívoros, el grueso de su dieta se apoya en algas de
corredera de la familia Podostemaceae, que se imitan con moscas vegetales de marabou o materiales sintéticos blandos. De aspecto romboidal, poseen una librea con
vistosas manchas rojizas.

Nota publicada en la edición 504 de Weekend, septiembre de 2014. Si querés adquirir el ejemplar, llamá al tel.: (011) 4341-7820 / 0810-333-6720. Para suscribirte a la revista y recibirla sin cargo en tu domicilio, clickeá aquí.

11 de septiembre de 2014

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