Salta y Tucumán: la ruta de la Yunga

Un camino serpenteante une, con su encanto particular, a las dos provincias norteñas. Nuevos senderos destinados a descubrir tradiciones ancestrales.

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FOTO: P.D. y Turismo de Salta. [ Ver fotogalería ]

La ciudad de Salta es un destino clásico para el visitante por su belleza turística, la calidez de su gente y su deliciosa comida. Pero tomarla como punto de partida para combinarla con otro destino de similares características –la cercana Tucumán–
es una propuesta acertada por los atractivos visuales y las actividades que se
pueden desarrollar. El camino parte de la capital provincial hacia el sur, por la ruta 9 que atraviesa la zona de la Yunga, Rosario de la Frontera y Tafí Viejo.

Antes habrá que visitar los sitios más relevantes de una urbe de andar pausado y cuya historia se remonta al siglo XVI. No por su tranquilidad carece de atractivos, como la Plaza 9 de Julio –la principal– que concentra a su alrededor el Cabildo, la Catedral con el Panteón de las Glorias del Norte –encabezadas por el General Güemes–; y la joya más nueva: el Museo de Arqueología de Alta Montaña. Imperdible para grandes y chicos por la fascinación que conlleva la recuperación de las momias incaicas de tres niños –que vivieron hace más de 500 años– en el monte Llullaillaco. Desde el 2004 se exhiben alternativamente La Niña del Rayo, El Niño y La Doncella –criopreservados–, junto a prendas de vestir y juguetes que se hallaron intactos con los cuerpos. A pocas cuadras se encuentra la Iglesia San Ignacio con su torre única, que ostenta los colores salteños en las paredes, y el popular convento San Bernardo, de clausura, que ocupa el mismo solar desde 1612.

Salta es una ciudad poblada de iglesias de bella arquitectura, bares y restaurantes de diferente tipo que sirven las especialidades locales, hoteles de alto nivel y boutique. Allí conviven la Balcarce, el centro nocturno por excelencia con peñas y restós, rivalizando en popularidad con la Avenida San Martín, cuyo trazado alberga la Feria Artesanal, La Casona del Molino y Balderrama, justo a “orillitas del canal”, que difunde la música del norte desde el siglo pasado.

La capital de la provincia atrapa pero es hora de comenzar a descender por la ruta 9 en sentido sureste, pasando por Metán y por Rosario de la Frontera: plena de verde, con altas laderas por un lado y precipicios con vistas inigualables del otro. En este camino está el Viejo Hotel Termas, fundado en 1880 por el Dr. Antonio Palau, que recuperó el esplendor de su época dorada –1920, cuando lo visitaba la realeza europea– gracias a la renovación que implementó el gobierno provincial. Los amantes del termalismo podrán disfrutar allí de nueve variedades de agua, algunas bebibles –como la mineral que lleva el nombre del fundador y se comercializa en el nort e – y otras para baños terapéuticos. Se puede acceder a la piscina recreativa ($40 por día) y también alojarse en habitaciones o departamentos con precios promocionales. Cuenta con spa y golf, además de poder usar sus 830 hectáreas para hacer trekking. También puede llegar a encontrarse con fantasías infantiles. Con una distancia de 180 km de Salta y 133 de San Miguel de Tucumán, es el punto ideal para hacer un alto en la ruta.

Nota publicada en la edición 503 de Weekend, agosto de 2014. Si querés adquirir el ejemplar, llamá al tel.: (011) 4341-7820 / 0810-333-6720. Para suscribirte a la revista y recibirla sin cargo en tu domicilio, clickeá aquí.

26 de agosto de 2014

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