Cetrería en La Pampa: rapaces a cielo y tierra

Asistimos al Segundo Encuentro Internacional de Cetrería para conocer más de cerca una actividad tan milenaria como apasionante.

Por

Arturo Solaro sostiene un águila mora y un parabuteo. [ Ver fotogalería ]

La cetrería es la actividad de cazar con aves rapaces, especialmente con halcones, águilas y otras aves de presa, preparadas para la captura de especies de volátiles o de tierra. Biológicamente, se trata de una simbiosis entre hombre y animal, una relación en la que ambos se benefician. Uno de los mayores expertos mundiales, el reconocido Félix Rodríguez de la Fuente, la definió como la primera actividad en que el hombre no sometió al animal a yugo y látigo.

El humano captura y liga al ave de presa al propio hombre por reflejos condicionados, y la entrena en la caza y en la fidelidad. Su pájaro captura entonces otras aves o cualquier tipo de presa, generalmente mamíferos pequeños o medianos (conejos, liebres, etc.). La cetrería fue una práctica muy extendida en la Edad Media, ligada a la nobleza. Y luego fue decayendo por el progreso de las armas de fuego. En noviembre de 2010, la UNESCO declara a la cetrería como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, por ser uno de los
métodos de caza tradicionales más antiguo y selectivo con las presas cinegéticas, no contaminante y respetuoso con el medio ambiente.

Según la Real Academia Española, los practicantes de la cetrería pueden llamarse tanto
halconeros como cetreros. Aunque analizando las definiciones, el halconero es más bien el cuidador de las aves, practique o no la cetrería con ellas, mientras que el cetrero es quien realiza la caza, sea o no uno de los cuidadores de su rapaz.

Características 
Los orígenes de la cetrería son muy antiguos. Es posible que haya comenzado en China, ya que existen muchas referencias sobre su práctica antes de Cristo en diversos textos de ese país.

Principalmente, hay que distinguir si las aves rapaces son de alto o de bajo vuelo, ya que
las presas obtenidas resultan de características diametralmente opuestas. Si son de bajo vuelo, las presas serán por lo general roedores (ratones, liebres, conejos, etc.) o aves lentas. Las representantes de estas rapaces son las águilas, las aguilillas y los parabuteos, que principalmente se entrenan al guante. Si son de alto vuelo, la caza se vuelve más especializada y se obtienen normalmente presas como palomas, perdices y
patos, entre otras. Esta cacería es representativa de los halcones y se entrenan al señuelo.

Nota publicada en la edición 503 de Weekend, agosto de 2014. Si querés adquirir el ejemplar, llamá al tel.: (011) 4341-7820 / 0810-333-6720. Para suscribirte a la revista y recibirla sin cargo en tu domicilio, clickeá aquí.

21 de agosto de 2014

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