Piques en aguas agitadas

El clima marcó el ritmo de esta pesca en la laguna de Chascomús. Pero los pejerreyes no faltaron a la cita.

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Gareteando con un "muerto" y un fondeo liviano, los resultados fueron excelentes y no hubo ni un enredo. FOTO: Pablo Rodríguez. [ Ver fotogalería ]

Hacía más de dos semanas que venía recibiendo datos de que la laguna de Chascomús estaba rindiendo muy bien en cuanto a pesca de peyerreyes. Si tomamos como referencia los resultados y comentarios oídos o leídos a lo largo de la temporada en el total del sistema llamado “de las Encadenadas” (lagunas Vitel, Chascomús, Adela, Del Burro, Chis Chis, Tablillas y Barrancas), el balance era muy prometedor. Ese dato, sumado a que yo ya había pescado a principios del ciclo en las lagunas Monasterio y Chis Chis, se sumó para programar una salida hacia el espejo de mayor superficie del
sistema: la laguna Chascomús.

Con el clima verificado y todos los equipos cargados, procedimos a desandar los aproximadamente 120 km que desde la Ciudad de Buenos Aires nos separan del espejo. Me acompañaron Carlos, con quien pescaríamos desde los kayaks, y Pablo, que lo haría desde un bote a motor y nos serviría de apoyo.

A las 7:30 ya estábamos bajando los kayaks de los autos en el estacionamiento de la Asociación de Pesca y Naútica Chascomús, que se encuentra sobre Costanera y Av. Lastra. Con nuestro bote y motor listos, y los kayaks en el agua, empezamos a buscar el centro del espejo para comenzar un garete que nos llevaría en dirección sudoeste, cruzando la bahía que se encuentra frente a la ciudad.

Utilizando el fondeo como muerto regulamos la velocidad de deriva, mientras nos reparábamos para bajar a los kayaks y comenzar la pesca dado que Pablo obtuvo respuestas en su línea casi de inmediato. Fue una llevada hacia la izquierda pareja, tensado de la línea sin ofrecer resistencia al pez y certera clavada. El resultado: un ejemplar de unos 30 centímetros muy peleador, tomando la mojarra viva ofrecida en una brazolada de 25 cm.

Una vez en el agua con los kayaks, apreciamos la ventaja de tener una embarcación de apoyo. Si pretendemos pescar pejerrey solos en la laguna, el equipo a portar es mucho y variado, pero nosotros lo máximo que teníamos en cubierta eran los cabos de fondeo
para regular velocidad mediante nuestras anclas, carnada en un balde que nos abastecía sin problemas a los dos kayakfishers, un par de líneas, pinza y el infaltable trapo para limpiarnos las manos.

Nota publicada en la edición 503 de Weekend, agosto de 2014. Si querés adquirir el ejemplar, llamá al tel.: (011) 4341-7820 / 0810-333-6720. Para suscribirte a la revista y recibirla sin cargo en tu domicilio, clickeá aquí.

08 de agosto de 2014

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