Bariloche: entre lengas y estrellas

A caballo por las tierras mapuches del Ñirihuau en busca de grandes ciervos. Una semana de intentos fallidos. Y el trofeo que un colega cazó en el turno previo a nuestra visita.

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Otro magnífico trofeo cazado durante la última brama en las altas laderas cubiertas de bosques de lengas. FOTO: Gerardo Morales y L. F. [ Ver fotogalería ]

Entre la estepa y el bosque andino se encuentra la comunidad de origen mapuche, Wenu Ñirihuau o Ñirihuau Arriba. El topónimo significa cañadón de los ñires. En el extenso valle del río homónimo habitan cinco familias entroncadas, descendientes de Inacayal y Calfulcurá. El río Ñirihuau nace en la cordillera y desagua en el lago Nahuel Huapi,
en el municipio de Dina Huapi, este nombre proviene de Dinamarca, origen de los primeros habitantes, y significa Isla Danesa.

La comunidad se encuentra asentada en el valle referido, antes de la creación del Parque
Nacional Nahuel Huapi en 1934, sobre la base del legado de tres leguas cuadradas donadas por el perito Francisco Pascasio Moreno.

La ubicación geográfica resulta necesaria para poner de resalto que estuve cazando en un lugar en el que los adjetivos resultan insuficientes para describirlo; las fotografías algo ayudan para ilustrar las imágenes que llevaré por siempre en mi memoria.

La brama de los grandes ciervos andinos se escuchaba entrecortada; proveniente de los cañadones y las laderas de las montañas. El eco confunde, y resulta difícil ubicar el lugar desde dónde se emite. El oído experto del guía, nacido montañés y conocedor de esa multiplicidad de laderas boscosas, arroyos, filos y senderos, es imprescindible.

El Parque Nacional Nahuel Huapi autorizó a Martín Atanasio Vera y a sus hijos, Facundo
y Rodrigo, a guiar cacerías en su jurisdicción, habilitándolos como ta les luego de haber aprobado cursos de capacitación. Resulta obligatorio contratar un seguro de responsabilidad civil y presentar los trofeos para obtener el precinto; en época de caza se veda el acceso turístico a los cotos para prevenir accidentes. No se puede cazar sin guía, pues este es responsable de la observación del reglamento en cuanto a los límites del espacio destinado a tal fin, de la legalidad del animal y de la integridad física de los aficionados, impidiendo accidentes y extravíos.

El mestizaje de sangre araucana y española durante siglos produjo una descendencia de personas vinculadas a la tierra y al espacio geográfico de manera distinta a los que descendemos directamente de migrantes europeos. Si durante las marchas encuentran un papel, lo levantan y guardan en un bolsillo. Al finalizar el turno de cacería se recogen todos los residuos en bolsas y cajas: en la montaña no quedan más rastros de nuestro paso que las huellas en los senderos, que pronto borran los vientos andinos.

A unos 20 km de Bariloche y a orillas del río Ñirihuau pueblan los valles y mallines con sus sencillas y confortables viviendas, sus majadas, tropillas de caballos mansos y dispersos vacunos cerriles que engordan en las pasturas de la montaña.

Nota publicada en la edición 502 de Weekend, julio de 2014. Si querés adquirir el ejemplar, llamá al tel.: (011) 4341-7820 / 0810-333-6720. Para suscribirte a la revista y recibirla sin cargo en tu domicilio, clickeá aquí.

18 de julio de 2014

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