Florencia: de Las Toscas a Piracuá

Variedad de especies y estilos en un exquisito tramo del Paraná Medio. Trolling, carnada, spinning, bait cast y mosca. Estrategias y equipos. Nota con video.

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Capturar dorados entre los palos de la orilla con equipos livianos (spinning en este caso) constituye una de las sensaciones de pesca de mayor adrenalina. Y el tramo relevado del Paraná es ideal para vivir estas experiencias. [ Ver fotogalería ]

Ya cuando iba cortando el aire fresco del atardecer litoraleño, percibí que era un buen tiro, tal vez un poco largo, pero la dirección era la correcta. Con frenar un poco la salida del multifilamento con la mano para que no se pasara, alcanzó para que el señuelo de media agua cayera justo adentro del embudo que producía la correntada entre la barranca de la costa y la barricada de troncos y ramas que estaban aguas adentro, a un metro y medio de l a orilla, más o menos. Tres o cuatro vueltas de manivela del reel frontal bastaron para que el pececillo artificial atravesara el sector de mayor velocidad de agua y comenzara a salir del chorro más torrentoso. El pique, merced a la nula elasticidad del hilo multifilamento, se sintió como el golpe de un bate de béisbol. Sin duda se trataba de un buen dorado prendido en la punta del conjunto. De este lado, la vara de spinning de 8 pies no dejaba de flexionarse, compensar y resistir el combate. El combate que sobrevino fue apasionante. Saltos, embestidas, cambios de dirección y hasta enredos en los palos sumergidos. Por fortuna, la pelea terminó con el pez en nuestras manos y festejos a bordo después de las fotos de rigor y la devolución del gran dorado a su río. Nos habíamos aproximado con sigilo al sector utilizando la propia corriente del Paraná más el auxilio de un motor eléctrico de proa para corregir y sostener la deriva de la lancha. No delatarse es una de las claves para dar con los grandes.

 

En esta oportunidad viajamos hacia Piracuá con un río alto y creciendo, por lo que los caminos de tierra que llevan al Piracuá Lodge desde la localidad de Florencia estaban intransitables y hubo que acceder por agua desde Las Toscas. Un poco más distante, pero con la posibilidad de disfrutar de una apasionante navegación por el intrincado Meneli.

El tramo del Paraná Medio que va de Las Toscas a Piracuá y más allá también, es lo bastante agreste para que muchos de sus pesqueros permanezcan lo suficientemente intocados para rendir a la hora de sondearlos. Por otra parte, no faltan accidentes costeros, bocas, riachos, islas, bancos de arena, troncos sumergidos, correderas y barrancas. Además, la cantidad de lagunas, bajos y esteros interconectados a toda la red de cursos de la región hacen que este tramo tenga mucha variada menor y alta concentración de forrajeros, y detrás de ellos los grandes peces del Paraná.

Nota publicada en la edición 502 de Weekend, julio de 2014. Si querés adquirir el ejemplar, llamá al tel.: (011) 4341-7820 / 0810-333-6720. Para suscribirte a la revista y recibirla sin cargo en tu domicilio, clickeá aquí.

04 de julio de 2014

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