Tras las huellas mapuches

Atractiva combinación de mountain bike con trekking, para llegar a una emblemática cueva de los mapuches. Nota con video.

Por

Veinte años me llevó. Sabía que los antiguos mapuches utilizaron durante siglos
parajes secretos para esconder y engordar el ganado, y luego venderlo en Chile. Y también que existía una gruta donde se reunían cada año para celebrar un concilio los caciques de muchas tribus. Finalmente, me enteré de que la cueva De los Espíritus estaba ubicada en la estancia Las Grutas, en las Sierras de Cura Malal, a unos 30 km de Pigüé.

El e-mail a la Dirección de Turismo de Coronel Saavedra fue instantáneo, y ellos me contactaron con la estancia. Pero también me confirmaron lo que había visto desde el Google Earth: muchas de las sendas eran impracticables para una mountain bike. La solución también fue rápida: mountain bike en solitario y trekking familiar.

Con mi señora y mis dos hijos nos alojamos en el casco centenario enmarcado por las sierras, rodeado de bosque y cercanos a un arroyo. Las Sierras de Cura Malal tienen unos 1.000 m de altura y en ellas podemos encontrar pumas, zorros, antílopes de la India y ciervo colorado, además de abundante avifauna.

Mis primeras salidas fueron aproximaciones para ver con qué me iba a encontrar: el panorama se veía frío, duro, pero divertidísimo. Lluvias de 400 mm durante las semanas anteriores habían erosionado las sendas, el piso parecía seco, pero apenas las ruedas lo pisaban afloraba el agua y se tornaba pesado el pedaleo. Tampoco podía desinflar mucho las cubiertas porque el terreno pedregoso tiene que ser afrontado con las cubiertas bien firmes.

Ya con la idea del terreno, a la mañana siguiente partí con Carlos Eckdart, guía de la zona, de la vecina estancia Cerro Aspero. La diferencia era que mi Merida TFS800 tenía una compañera distinta: una Honda Tornado. Seguí a Carlos a través del estrecho valle formado por las Sierras de Bravard y las de Cura Malal, mientras me iba contando la
historia geológica del lugar.

Definición textual

La traducción de Cura Malal corresponde a corral de piedra, y la verdad que no se habían equivocado con el término. El terreno era en su mayoría en bajada y la senda –cuando la había– estaba plagada de piedras de todos los tamaños. La vegetación baja y un poco espinosa azotaba mis pantalones.

En el último tramo, el trazado era menos técnico y pudimos circular a más velocidad. Cerca del camino Carlos me mostró un sitio que por siglos los aborígenes habían utilizado como base. Y el lugar no podía ser más estratégico: ubicado sobre el Abra del Hinojo estaba en la “puerta del corral”, con acceso hacia el norte y el sur. Además tenía agua y leña del bosque.

El centenario camino que cruza el abra era también un antiguo paso de carretas que vincula la zona de Coronel Suárez con Sierra de la Ventana. Efectuamos una parada para almorzar en la estancia Cerro Aspero. Ellos trabajan en conjunto con la Estancia Las Grutas y realizan trekkings recorriendo las sierras por el filo, por lo que han encontrado numerosos utensilios aborígenes: desde piedras para boleadoras hasta morteros para moler granos.

Nota publicada en la edición 501 de Weekend, junio de 2014. Si querés adquirir el ejemplar, llamá al tel.: (011) 4341-7820 / 0810-333-6720. Para suscribirte a la revista y recibirla sin cargo en tu domicilio, clickeá aquí.

03 de junio de 2014

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