Pez limón desde un kayak

Un grupo de kayakfishing logró la escurridiza especie desde la embarcación. Galería de imágenes. Nota con video.

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Primero fue un sueño y luego una realidad. Siempre existió una frontera un tanto lejana de alcanzar para los amantes de la pesca en kayak: nos estamos refiriendo a la captura del pez limón. Una especie difícil de conseguir por lo escurridiza e impredecible, y que despierta una pasión indescriptible que muchas veces deja de a pie a los más experimentados.

A menudo nos preguntábamos qué tan complicado sería concretar con éxito una captura de esa índole desde nuestras pequeñas embarcaciones y en la modalidad trolling. Sabíamos que la época propicia era desde diciembre hasta finales de abril, y también contábamos con información sobre la ubicación de cardúmenes por comentarios de amigos que obtenían fructíferas cosechas. Conocíamos además la técnica, los equipos y la modalidad de pesca adecuada. El pequeño detalle era que esas capturas las obtenían mediante embarcaciones a motor y no de tracción a sangre.

Ahora bien, si poseíamos buena información, ¿cuál sería nuestra duda? La más importante y fundamental nos rondaba en saber cómo haríamos con nuestros kayaks para darles a los señuelos la velocidad óptima para que profundizaran correctamente y así tentar al ataque de los peces limón.

La rapidez que se le aplica al engaño para que sea efectivo en trolling va desde los 10 a 15 km/h. ¡Ahí el quid de la cuestión! Lograr esas velocidades implicaría un gran desgaste por el esfuerzo en la remada, ya que el ritmo debería ser constante para no perder naturalidad en el movimiento del señuelo.

A pesar de ello aceptamos levantar el guante de este desafío, sabiendo que nuestras pequeñas embarcaciones son ligeras y navegan a todo vapor entre 7 y 9 km/h, o sea, estaríamos relativamente cerca y con chances ciertas de éxito.

Planificando

Nos reunimos con Fabián Castellán y Fabián Mateos con el objetivo de diagramar esta excursión, poniendo sobre la mesa todo tipo de inquietudes, incluso resolver cómo llegar al área de pesca que se halla a más de 6 km en línea recta al faro Punta Mogotes, y a unos 10 km del puerto de Mar del Plata, en una zona denominada Banco de Pescadores. Alcanzarlo no sería algo imposible, pero deberíamos sumarle toda la paleada de varias horas buscando estos peces, además de enfrentar las peligrosas corrientes cruzadas del sector que pueden alcanzar más de 5 nudos.

Entonces se nos prendió la lamparita: ¿Y si contratamos una embarcación de apoyo que nos deje en la zona? ¿Y por qué no? Nos pusimos en campaña y dimos con el capitán de un crucero para el traslado de los kayaks, con el que coordinamos día y hora en la que zarparíamos del Club de Motonáutica.

Nota publicada en la edición 499 de Weekend, abril de 2014. Si querés adquirir el ejemplar, llamá al Tel.: (011) 4341-8900. Para suscribirte a la revista y recibirla sin cargo en tu domicilio, clickeá aquí.

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