Rumbo a Florianópolis

Un nuevo desafío en New Life-Continúa. Esta vez, Buenos Aires-Punta del Este-La Paloma-Rio Grande do Sul-Florianópolis

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Un nuevo desafío se planificó a bordo del New Life-Continúa. Esta vez, Buenos Aires-Punta del Este-La Paloma-Rio Grande do Sul-Florianópolis. Poco a poco, se fue conformando la tripulación para completar un plantel de seis navegantes junto al capitán. Antes de la partida se realizaron dos reuniones como para integrar a los participantes y conocer con mayor profundidad sus preocupaciones. Una de las explicaciones que traté de transmitirles es que dejen los problemas de tierra antes de embarcarse.

Llegó el gran día de la partida. A las 21 la meteorología indicaba vientos del cuadrante norte a noreste de 25 nudos. Si analizamos que nuestro rumbo es entre el este-sureste, unos 120 grados, no estaba tan mal. Pero para variar, el querido Río de la Plata jugó una de sus malas pasadas, así que por la noche nos dio una paliza como para recordar. La segunda noche fue a la altura de Montevideo. Y nuevamente el incremento del viento, con picos de 35 a 38 nudos, nos obligó a tirar un borde cruzando la zona de Alijo (sector de fondeo) entre importantes buques.

Al arribar a Punta del Este, un buen baño y el almuerzo en el bodegón The Family nos devolvieron la energía para continuar nuestro derrotero. Otra vez soltamos amarra y no faltaron los lobitos levantando sus aletas como saludándonos al pasar. Esta etapa entre Punta del Este y La Paloma fue un placer total con una noche estrellada y, por popa, disfrutando una estela de noctilucas (fluorescencias) que dejábamos como iluminando un sendero en altamar. A partir de aquí, muchos miembros de la tripulación comenzaron a relajarse y disfrutar de la aventura que brinda el mar.

Al amanecer empezamos la aproximación al puerto de La Paloma. Y evitando una importante circunvalación como indica en la carta la luz de su faro, nos acercamos hasta la boya del bajo 18 de Julio por estribor. Dejando la farola verde de su escollera por babor, fuimos ingresando en forma paulatina en medio de sus boyarines hasta amarrar en la escollera de embarcaciones deportivas. Informamos del arribo a Perfectura La Paloma y luego nos dirigimos a Hidrografía para saludar a su director, quien continúa con la incansable labor de mejorar día a día el puerto.

Partida hacia Brasil

Para los navegantes oceánicos, se puede considerar a La Paloma como el puerto ideal para aguardar condiciones de viento del cuadrante sur y navegar rumbo a Brasil. Así fue que en dos días de espera llegó el frente frío y aguardamos unas 12 horas para que se estableciera y bajaran las rachas de viento. Partimos de La Paloma y, como si fuese una alfombra mágica, surfeando a Rio Grande do Sul (total: 230 millas hasta el amarre) disfrutamos de una excelente navegación. Cristian armó su equipo de pesca y después de testear más de cinco señuelos no paraba de sacar peces de los bancos de Albardao, famosos no sólo por su pesca sino porque muchos navegantes han varado en ellos. Luego de filetearlos y lavarlos, Cristian los colocó en la heladera para luego saborearlos en la cena que Reinaldo y Emilio se ocuparon de organizar a bordo.

El New Life surfeaba por momentos los 10 y 11 nudos por GPS, que acompañados por las olas nos impulsaban rumbo a la recalada del Puerto de Rio Grande do Sul. Estábamos al tanto de la prolongación de las escolleras, por lo que tomamos mayor respeto pues nuestro ingreso sería a medianoche y el resplandor de las luces del puerto ayudan aún más a la confusión.

Nota publicada en la edición 498 de Weekend, marzo de 2014. Si querés adquirir el ejemplar, llamá al Tel.: (011) 4341-8900. Para suscribirte a la revista y recibirla sin cargo en tu domicilio, clickeá aquí.

Un comentario en esta nota

  1. julio | 06/07/2014 | 4:59 PM

    hola me intereso el comentario sobre lanchas de los 80 ya que estoy buscando algo de eso …..si saben de alguna lacruz buena y caribean les agradeceria comentarme los datos gracias muy amables

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