A Puerto Madero sin GPS

Aunque parezca una herramienta indispensable, tomando algunos recaudos se puede navegar con seguridad.
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Muchas veces somos dependientes del GPS para navegar, pero ¿se podría navegar sin él?  La respuesta es sí, solo que hay que tomar algunas precauciones. La primera es saber a dónde queremos ir e informarnos adecuadamente de todo lo que vamos a ver durante la derrota y a la llegada. Otro tema que no se debe dejar de considerar es el aspecto meteorológico y la visibilidad: no debemos confiarnos en las condiciones que vemos antes de salir a navegar, sino que hay que asesorarse acerca de qué es lo que va a pasar durante el día.

Un caso típico fue el 8 de diciembre pasado: un domingo espectacular, poco viento, mucho sol y a la tarde cambió el viento con ráfagas superiores a los 25 nudos. La pregunta de rigor: ¿eso estaba previsto? Respuesta: sí, estaba previsto.

El otro tema es la visibilidad, y no me refiero a la niebla. A veces la bruma o el smog hacen que se nos dificulte la visibilidad. Por último, nunca salir al Río de la Plata sin una carta y sin un compás magnético.

Río de la Plata

En este caso iremos desde San Fernando a Puerto Madero, navegación que pueden efectuar sin inconvenientes los que poseen la habilitación de conductor náutico. Todo va bien cuando comenzamos a navegar el río Lujan hacia su desembocadura. Pero una vez que estamos en el Río de la Plata, ¿sabemos cuál es la derrota a seguir? Existe un canal llamado Costanero que se encuentra boyado, es decir que tiene marcas que nos van a orientar hacia y por dónde debemos navegar y por dónde no debemos hacerlo. Primero con boyas y palos rojos, que como estamos saliendo los dejamos por la banda de babor, y luego con palos verdes que dejaremos por nuestra banda de estribor.

De esa forma respetamos el sistema de Boyado IALA B, vigente en la República Argentina. Este boyado termina en un palo verde marcado como Costanero 1. A partir de ese punto ya no tenemos más boyas. ¿Cómo hacemos, entonces? Primero debemos mirar la costa a estribor, sin acercarnos a ella. Luego, observando hacia proa veremos a babor el Río de la Plata y a estribor la costa de Buenos Aires, que gira hacia la izquierda. Desde ese punto notaremos las torres del Puerto de Buenos Aires y de la usina, pero no vamos a distinguir ningún detalle de ellas.

En ese momento y una vez estabilizada correctamente la dirección, ver en el compás el rumbo magnético. Ello obedece a dos razones: la primera es para regresar por el opuesto (180° de diferencia) y, de esa forma, encontrar el palo 1 del Costanero a la vuelta. La otra es porque ante la posibilidad de una reducción temporaria de la visibilidad podemos seguir navegando con el compás.

Nota publicada en la edición 496 de Weekend, enero de 2014. Si querés adquirir el ejemplar, llamá al Tel.: (011) 4341-8900. Para suscribirte a la revista y recibirla sin cargo en tu domicilio, clickeá aquí.

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