Hamacas paraguayas, otra forma de acampar

No hay muchos métodos más cómodos para dormir que estas camas colgantes. Galería de imágenes.

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Una hamaca paraguaya en un jardín es sinónimo de comodidad. Este razonamiento se traslada con facilidad al camping, ya que tener una cama portatil empaquetada en la mochila o en el auto suele ser una buena forma de improvisar un punto donde descansar.

En realidad, el origen de este elemento es la selva, donde dormir en el suelo no sólo es incómodo, sino muy peligroso. Es por eso que los nativos de Centroamérica utilizaban las redes de pesca para armar campamento y pasar la noche.

Hamacas modernas

Los europeos que llegaron a principios de siglo XVI tomaron la idea y la utilizaron mayormente en embarcaciones, ya que las hamacas se mecen al ritmo de la embarcación y en aguas relativamente tranquilas suele ser un sueño muy reparador para todo marinero.

La aparición de las nuevas telas sintéticas y técnicas de atado permitieron que las hamacas se adaptaran al siglo XXI, para que puedan resistir mayor peso y hacerlas más fuertes ante el desgaste del uso.

Estos productos se fabrican por lo general en nailon, ya que la resistencia de este material es significativa y ayuda en gran medida a soportar el peso de dos personas. Además, al tratarse de un polímero artificial, se ensucia menos que la tela común y suele ser más fácil de limpiar.

Nota publicada en la edición 495 de Weekend, diciembre de 2013. Si querés adquirir el ejemplar, llamá al Tel.: (011) 4341-8900. Para suscribirte a la revista y recibirla sin cargo en tu domicilio, clickeá aquí.

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