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Los domadores del viento

Esta salida de ATV hacia la Laguna Brava, llevó hasta más de 2000 msnm y condiciones climáticas adversas. Galería de imágenes.

Como suele suceder en toda expedición de altura, las preguntas más frecuentes son: qué comer, qué tomar, qué abrigo es mejor, cuál es la presión de los neumáticos… Y para aquellos añejos que aún tenemos ATVs con carburador: cómo regularlo de antemano, si se saca el filtro de aire y se pone una cebolla (cosa un tanto improbable) o qué número de chiclé será el correcto.

Digámoslo así: nadie puede discutir que la altura afecta. Y  muchas veces nos puede costar sobremanera pronunciar nuestro  nombre, multiplicar la tabla del uno y reconocer al que tenemos al lado. Ni hablar si el elemento responsable de pasar el combustible se queda sin el oxígeno necesario, porque tendremos que desarmar el corazón de nuestro ATV y, como si de stents se tratara, probar cuanto chiclé esté a mano, cosa que hoy las modernas inyecciones solucionan en gran parte. Pero de eso se trata la esencia de una inusual aventura: ir a lo desconocido y encontrarse con todas las vicisitudes y aderezos que la montaña regala para tener una experiencia inolvidable. Y así quedó demostrado con esta expedición formada por 18 ATVs.

Teníamos como objetivo llegar al refugio riojano de Barrancas Blancas, donde René y Pepe nos estarían esperando. Emprendimos el camino hacia la Quebrada del Peñón que más tarde nos llevaría a Laguna Brava, y ya estábamos con algunos inconvenientes. Un ATV no soportó los 2.000 msnm y comenzó a toser. Una desarmada rápida de carburador y unos pelos de alambre de cobre acomodaron la situación, lógicamente que perdiendo un tiempo valioso para estas latitudes fantasmagóricas.

Continuamos sin inconvenientes hasta el norte de la laguna. Cuando hicimos la parada de rigor algunos comentaron lo baja que estaba la Brava, a lo que posteriormente los lugareños comentarían que cada vez son más escasas las nevadas. Tras una lucha incesante contra el viento, donde nuestras mulas de metal parecían retroceder, y con un retraso importante, pudimos llegar al refugio del volcán Veladero. En esta inmensa pampa de altura (4.200 m) donde solo habitan guanacos, vicuñas, zorros y algún puma buscando su almuerzo, estaba esperándonos la camioneta de la organización con el servicio de comida.

Nota publicada en la edición 494 de Weekend, noviembre de 2013. Si querés adquirir el ejemplar, llamá al Tel.: (011) 4341-8900. Para suscribirte a la revista y recibirla sin cargo en tu domicilio, clickeá aquí.

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