Un viaje en VW Gol a través de Latinoamérica

Dos jóvenes aventureros se lanzaron a recorrer el continente en su auto. Galería de imágenes.

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La historia de Sabrina Paroli y Carlos Bassanetti comenzó en Ushuaia, en el extremo sur de Argentina y América del Sur, casi como una antesala de lo que llevarían a cabo a pocos años de conocerse. Un viaje de 60.000 km inspirado en una pasión en común, que los llevó a explorar toda extensión de tierra que se les puso por delante, revelándoles el mundo y permitiéndoles abrirse a las raíces que unen a todos los latinoamericanos como hermanos.

Partieron desde el extremo sur de Argentina un helado 2 de junio de 2011, en un Volkswagen Gol que bautizaron como choique (en honor al ave similar al avestruz que vive en la Patagonia, también conocida como ñandú). Apoyándose en la experiencia de sus aventuras en el sur asiático y Nueva Zelanda, se lanzaron confiados a través de las rutas patagónicas, con rumbo norte, bien al norte.

La primera escala estuvo en Mar del Plata, cuna de Sabrina y uno de los lugares más emblemáticos del turismo argentino. De ahí partieron hacia San Luis, para luego recorrer gran parte del noroeste argentino. Coincidieron en su paso por el Valle de Ischigualasto con el ciclo de luna llena, para contemplar uno de los paisajes más deslumbrantes de la tierra: el famoso Valle de la Luna iluminado intensamente por el reflejo del satélite. Luego se internaron de cuerpo y alma a los intensos contrastes de los pueblos perdidos en la inmensidad de Salta, donde es poca la riqueza, pero sobra el espíritu.

Cruce a Bolivia

Las ruedas del Gol avanzaban con firmeza a través del Salar de Uyuni, ese desierto blanco sin marcas en el horizonte y donde los hombres usan los pocos cerros que aparecen entre los espejismos como la única guía de vuelta al mundo. Poco después se encontraban en Sucre, capital constitucional del país y hogar de miles de historias en sus más de 500 años de antigüedad.

Visitaron el gigante vaciado que hoy es el cerro Potosí, zona que vivió una época de éxtasis durante el siglo XVI con la extracción indiscriminada de plata de la montaña. Tanto fue así, que los nativos dicen que el español “se llevó el alma del cerro”.

Nota publicada en la edición 494 de Weekend, noviembre de 2013. Si querés adquirir el ejemplar, llamá al Tel.: (011) 4341-8900. Para suscribirte a la revista y recibirla sin cargo en tu domicilio, clickeá aquí.

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