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Trailers para aventuras en bicicleta

Esta nueva tendencia permite cargar mucho más y hasta salir de camping en la bicicleta. Galería de imágenes.

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A los amantes de las bici, cuando nos pica el bichito de “el” viaje o las vacaciones con nuestra compañera nos enfrentamos al gran problema: ¿cómo llevo todo? La solución clásica son las alforjas (ver Weekend N° 484), que son limitadas en capacidad, por lo que ya se empiezan a ver en nuestro país los trailers, comunes en Europa.

 

Los modelos originales europeos son casi prohibitivos por el precio, pero hay una firma argentina que representa a varias de ellas. La otra opción son los fabricantes nacionales, que en base a los modelos extranjeros o diseños propios, los construyen aquí, como Manketa, TD Trailer y Remolques del Sur, algunos de cuyos diseños estuvimos probando.

 

Testeamos los TD Trailer Rutero y Kanguro (con suspensión), ambos con rueda de 16”. En este caso, el trailer se entrega sin rueda, ya que existe la opción de ponerle de 16” o 20”. Las medidas son de 69 x 42 cm, posee dos portatermos, guardabarro y una antena para su fácil visualización.

Un detalle importante es que cada fabricante opta por un sistema diferente de anclaje.

 

En este caso (ver calle), se sustituye el eje con cierre rápido original por otro reforzado, que permite movimientos más abruptos sin salirse de control. El enganche es rápido, y en un minuto ya el trailer está acoplado. Al arrancar, la primera sensación es el tirón que se siente al mover el peso de la carga, lo que se soluciona utilizando un cambio más bajo.

 

En velocidades bajas (8 km/h) la bici se siente un poco torpe, pero al tomar velocidad uno se olvida del trailer, tanto que hay que tomar precaución en el tráfico. Como guía de paso se utiliza el  manillar, que tiene el mismo ancho: si pasa uno, pasa el trailer. Para ser fácilmente visualizados, en la parte trasera todos tienen un mástil con banderín.

 

 

Las pruebas

 

 

Se realizaron con pesos de 25 y 35 kg. Al viajar en asfalto el comportamiento es franco. Como la forma es aerodinámica la bici no se frena, y el centro de gravedad bajo mejora la tenida. La precaución es al doblar: hay que hacerlo abierto y no con movimientos bruscos. En cuanto al frenaje, se siente el peso trasero en los primeros instantes, pero es cuestión de ir acostumbrándose a lo largo de los kilómetros. Viajando a unos 30 km/h, al dejar de pedalear se siente la inercia del peso trasero que empuja.

 

 

 

Nota publicada en la edición 492 de Weekend, septiembre de 2013. Si querés adquirir el ejemplar, llamá al Tel.: (011) 4341-8900. Para suscribirte a la revista y recibirla sin cargo en tu domicilio, clickeá aquí.

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