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La belleza única de Guaminí

La ciudad conocida como la Capital del Pejerrey, es un pueblo de mucha belleza y magia. Galería de imágenes.

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La traza dibuja extensos sembradíos de maíz, trigo, soja y girasol, sobre ambos laterales de la ruta. Y más allá, en un amplio recodo aparecen grandes espejos de aguas enlazados. Bajo esta postal, la Capital del Pejerrey nos recibe entre cuencas lacustres, calles amplias, y la tranquilidad que, como todo pueblo, bien sabe mostrar. Guaminí se originó en 1876 como parte de la línea de fronteras, y hoy día es cabecera del partido homónimo. Su nombre deriva de la voz indígena wapi minu, que significa isla adentro en alusión a la existente en la laguna Del Monte,  la que ya mismo vamos a visitar.

 

Partimos desde el embarcadero hacia el único archipiélago privado continental del país, navegando escasos minutos. Juan Vitali, a cargo del lugar, aporta algunos datos, mientras una bandada de patos cruza velozmente ante nuestros ojos. “Estamos yendo hacia la estancia La Sistina –afirma Juan–, ubicada en esta isla de 350 hectáreas. Su casco es hoy un hotel boutique especialmente preparado para brindar una excelente estadía a sus huéspedes, y también un coto de caza para los aficionados a esta actividad.” Un simpático carro menonita nos espera en la orilla, para trasladarnos hasta el señorial complejo equipado con seis habitaciones, sala de estar con amplios ventanales y vistas a la laguna, piscina, biblioteca, cava de vinos y gastronomía artesanal. Entre las actividades, cabalgatas, bicicletas, avistaje de fauna, pesca y deportes náuticos están a la orden de los visitantes.

 

Tras una jornada de descanso, recorrida y safari fotográfico por la isla, entre faisanes, flamencos, antílopes, ciervos, guanacos y pavos reales, regresamos al pueblo. En la costanera resalta el curioso monumento al Pejerrey que simboliza los buenos pesqueros existentes en estas latitudes, pero también recuerda aquella época entre 1916 y 1926 cuando la pesca comercial de esta especie fue un valioso recurso económico para cientos de familias locales. Además, se destaca el anfiteatro Cacique Catriel, donde se realizan las principales festividades de la región, en medio de una zona de campings, recreos y buena arboleda. Asado de por medio, alojamiento, pernocte, y la espera de un nuevo día para retomar el circuito.

 

 

 

Nota publicada en la edición 492 de Weekend, septiembre de 2013. Si querés adquirir el ejemplar, llamá al Tel.: (011) 4341-8900. Para suscribirte a la revista y recibirla sin cargo en tu domicilio, clickeá aquí.

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