Los secretos de la hermosa Victorica

El hogar de la Fiesta Nacional de la Ganadería no podía quedar a un lado, una visita obligada para los amantes de la buena comida. Galería de imágenes.

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Directo al grano: es el lugar para comer el mejor bife de chorizo que pueda existir. Hecho al punto justo y con una textura y un sabor que tientan hasta al más vegetariano. No es casual, claro, que Victorica sea zona ganadera por excelencia y el lugar en el que todos los años se realiza la Fiesta Nacional de la Ganadería, donde abundan el asado, el baile, la música y las destrezas criollas. “

 

La Fiesta existe desde 1968 y la hemos denominado ‘La de las ocho lunas y un sol’, ya que se ofrecen 8 noches de espectáculos y luego del Baile de Gala, al día siguiente se realizan actividades de jineteada”, resume Enrique Capdeville, director de Turismo.

 

 

Los pies en el kürüv

 

 

En esta oportunidad llegamos a Victorica con la intención de conocer el Leuvucó, que fue la capital de la nación ranquel (esta es la denominación que figura en los tratados de paz con el Estado argentino) y la que visitó en 1869 el coronel Lucio Mansilla para luego escribir la famosa obra “Excursión a los indios ranqueles”. Hoy, en este lugar, existe el Parque Indígena Leuvucó, que consiste en un circuito pensado para que el visitante conozca más sobre la vida e historia de los ranqueles o kankülche, cuya traducción literal es gente de los carrizales, debido a un tipo de caña que crece en la zona.

 

Nazareno Serraino es nuestro guía. Pero no es solo eso. Es, por sobre todas las cosas, ranquel y uno de los pocos hablantes que queda de la lengua originaria, por eso se dedica  a enseñarla para que se mantenga viva. Además, es cacique de la comunidad ranquel llamada Rosa Moreno Mariqueo. Lo primero que le preguntamos es si está bien decir “cacique” (porque suena más a western que a la Argentina) y si no es mejor llamarlo “lonco”, palabra que se usa para referirse a un jefe.

 

Y aquí vienen la sutileza y la belleza de las lenguas: nos dice que “lonco” no es totalmente apropiado porque significa “cabeza”, y para conducir a un pueblo hace falta más que eso. La palabra para líder, entonces, es trokí, que significa también hacha, que es el arma que llevan los caciques como símbolo de fuerza.

 

 

 

Nota publicada en la edición 492 de Weekend, septiembre de 2013. Si querés adquirir el ejemplar, llamá al Tel.: (011) 4341-8900. Para suscribirte a la revista y recibirla sin cargo en tu domicilio, clickeá aquí.

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