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Los secretos de la pesca a trolling

El arrastre del señuelo con una lancha suele ser una técnica infalible, si se la conoce a profundidad y se logra dominarla. Galería de imágenes.

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La pesca a trolling consiste en arrastrar un señuelo desde una lancha. Es la modalidad usada por excelencia para capturar con señuelos los grandes peces del alto río Paraná, como dorados y surubíes.

 

En algunos lagos del sur cordillerano está permitida para la pesca de salmónidos. De a poco también va usándose en el mar en búsqueda del pez limón, anchoa y bonito.

 

Para pescar a trolling, como en todas las demás modalidades, se necesita un buen guía que conozca con precisión el lecho por donde pasará el señuelo. De lo contrario, se perderán muchos artificiales o no se tendrá ningún pique. Tomemos el caso del Alto Paraná por ser el lugar donde más años hace que se practica.

 

 

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Cuando el río que une Paraguay y Argentina deja territorio brasileño es angosto, profundo y con fondo lleno de piedras. La corriente, extraordinariamente potente, fue reducida por la erección de las dos grandes represas finales: Itaipú y Yacyretá. Al abandonar el fondo duro misionero, baja la velocidad del agua y, en consecuencia (con menos rocas y menos potencia), el río se ensancha y forma las primeras islas.

 

 

Como decía el extraordinario periodista Roberto Zapico Antuña, hasta la zona de Empedrado puede ser considerado el Alto Paraná, ya que en todo ese segmento que corre de este a oeste muchísimas formaciones líticas lo cortan o acompañan. Son las clásicas piedras que hicieron famoso a Paso de la Patria y sus alrededores.

 

Los peces cazadores se apuestan antes de las piedras hundidas o a los costados. Los guías pueden ubicar estos accidentes ocultos a varios metros de profundidad, gracias a su capacidad de observación de la superficie. Generalmente, se forma un espejo que indica que aguas arriba la corriente encontró un obstáculo rocoso.

 

Por lo tanto, la habilidad del baquiano reside en ubicar la embarcación de forma correcta para que los señuelos pasen, imitando un pez herido o errático, cerca de la posición de los dorados o surubíes. Cada vez es más importante esta precisión, ya que la cantidad de peces ha disminuido en la medida en que aumentó la población de pescadores y se popularizó el motor fuera de borda.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nota completa en la edición 490 de Weekend, julio de 2013. Si querés suscribirte a la revista y recibirla en tu domicilio, clickeá aquí.

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