Pesca muy sutil y de flote

Cañas y señuelos para hacer pesca precisa y delicada. Elementos necesarios para practicar esta pesca deslumbrante. Galería de imágenes.

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Cuando en Argentina hablamos de pesca de flote, en un 95 % de los casos nos referimos a intentos con el pejerrey. Y en gran parte de los casos, a cañas rígidas como postes y pseudoespineles de varias boyas y brazoladas… Amo la pesca de flote, pero justamente no la de este tipo.

 

Por diferentes barreras culturales, modalidades europeas como el coup o pesca a la inglesa, no han tenido desarrollo en nuestro país. Técnicas que han depurado un gran nivel de sutileza, donde el acento se encuentra en la sensibilidad y el pleno disfrute de cada pez. Particularmente efectivas con peces de pique sutil, sometidos a una fuerte presión de pesca o con el metabolismo bajo por aguas frías.

 

Hace años que experimento con ambas modalidades, adaptándolas a especies y escenarios cercanos a mi hogar. Una pesca de calidad no implica viajar cientos de kilómetros. Arroyos de la primera sección del Delta, lagos artificiales, puertos o dársenas protegidas sobre el Río de la Plata y otros tantos ámbitos similares en todo el país, son escenarios ideales. Sitios para una salida de pesca “urbana y express”, de pocas horas; una posibilidad concreta de pescar cerca, cómodo y barato, varias veces en la semana. Y lo más interesante, muy compatible para practicarla con niños.

 

 

Elementos empleados

 

 

Los equipos que utilizo son de tipo ultraliviano, destinados como máximo a peces de hasta 2 kg. Si pica uno más grande no implica que no salga, pero el desbalance juega completamente en nuestra contra. Mi foco son bogas, sábalos, carpines, viejas de agua, chanchitas, dientudos, mojarrones y siluros de todo tipo.

 

Como no existe importación de estos elementos, equiparnos impone un duro trabajo de peritaje. Implicó reciclar cañas y hurgar en cuevas de todo tipo. Parte de mi avance fue gracias a Riccardo Barbieri, antiguo pescador de concurso, que me obsequió un set de boyas italianas absolutamente increíbles.

 

Mi equipo de pesca de pulso o coup, es una caña coreana Feng UL de 3,6 m, que plegada ocupa un espacio similar a una flauta traversa (foto superior derecha). Con ella, una boga de 600 g se siente como un monstruo de río.

 

El pulso nos somete a una sensación completamente diferente a pescar con reel. Una especie de mojarrero ultrasofisticado, donde todo es muy brutal porque no hay hilo para ceder. La lucha se realiza caminando los peces, usando la curvatura de la caña y distintas posiciones como si fueran tomas de judo. Si nos baja la caña en línea recta, somos hombre muerto, y el corte es inmediato.

 

Cuando el ámbito es más amplio y el pez corre aguas adentro sin posibilidad de seguirlo, me inclino por un equipo con reel. El mismo, sin ser estrictamente pesca a la inglesa, está muy inspirado en ella. Se halla compuesto por una caña de mosca Nº 3 de 7,5 pies (1 pie=0,3048 m), a la que le borré la empuñadura original y le coloqué un mango de corcho donde ato el reel con cinta. Poseo varios reels ultralivianos, aunque el más empleado es una vieja joya del spinning, un Shakespeare Sigma 025 que compré a los 17 años. Como carga uso Nanofil de Berkley de 0,06 mm (8 libras), una superfibra de Dynema fusionada molecularmente, que aporta un nivel de sensibilidad única a la pesca de flote.

 

 

>>Elección de la boya: en estas modalidades utilizo boyas hipersensibles de 0,3 a 1,5 g de resistencia al hundimiento. Se las plomea con municiones hasta lograr una mínima flotación residual de décimas de gramo, que dejan la colorida antena expuesta para detectar el pique. Si el pez come hacia abajo o arrastra el cebo, la boya se hunde. Si come hacia arriba, se levanta o acuesta en superficie.

 

Otros puntos a tener en cuenta son la resistencia al agua y la inercia. Las boyas más sensibles son las de tipo antena, aunque son privativas de aguas calmas como aceite, ya que la corriente o las olas anulan su funcionamiento. Cuando las aguas están movidas, una boya un poco más grande y de formato aceituna con quilla es más eficiente.

 

>>El plomado del aparejo: se realiza con municiones pinzadas, a lo largo de la línea. Con boyas muy sensibles (de 0,3 a 1 g), es necesario considerar el peso del encarne, por lo que se plomea encarnado. Si pescamos en agua baja o calma, el plomeo se concentra un 70% cerca de la boya y un 30% a lo largo de la línea, obteniendo una máxima sensibilidad. Cuando pescamos en aguas profundas o con corriente, el plomeo se realiza al revés: 70 % cerca de la brazolada y un 30% cerca de la línea, de esta manera la carnada baja más rápido. Esta última estrategia es la más indicada con mucha mojarra descarnadora, que se concentra cerca de la superficie.

 

>>Líneas: para la madre utilizo nylon entre 0,26 y 0,28 mm, y para las brazoladas entre 0,14 y 0,20 mm. Siempre con marcas con el mejor coeficiente de resistencia, como el caso de Super Raiglon. Los esmerillones son de tipo micro. Un punto de mucha atención son los anzuelos, después de probar bastante me decanté por los Wormer, de Sasame. Mientras los anzuelos destinados al mercado de Europa o USA son rígidos y se quiebran al llegar al límite de su resistencia, estos se abren. Los anzuelos son como una pizza a la que se puede dar distintos tipos de cocción (templado).

 

Los anzuelos poco templados (blandos) son ideales para la pesca al coup. Funcionan de fusible y si el pez nos supera, simplemente se abren y lo dejan ir. También nos aportan ventaja en situaciones de enganche. Luego basta con volverlos a su posición original con una pinza para usarlos nuevamente.

 

>>Medir la profundidad: un punto clave en este tipo de pesca es medir la profundidad del fondo. Para ello se utiliza una plomada sonda que tiene un o’ring de goma en el aro para inmovilizar el anzuelo. Primero se calibra la profundidad, y luego se corre hacia abajo o arriba según como queremos pescar (media agua, cerca del fondo o directamente apoyado).

 

 

 

 

Nota publicada en la edición 488 de Weekend, mayo de 2013. Si querés adquirir el ejemplar, llamá al Tel.: (011) 4341-8900. Para suscribirte a la revista y recibirla sin cargo en tu domicilio, clickeá aquí.

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Un comentario en esta nota

  1. Me gustó el artículo ! Hace ya mas de 30 años que practico pesca a La Coupe y/o a la Anglaise. Hoy día puedo conseguir las boyas para esta categoria comprándo las que fabrica un japonés en nuestro país y son del tipo thailandés/vietnamita .
    Saludos !

    Jorge.

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