La laguna de Trenque Lauquen

Más y mejores piques en una nueva temporada en la que hay que buscarle la vuelta para poder pescarla. Galería de imágenes.

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El encuentro con Diego Guapper y Olaff ya es una rutina que año a año se repite. Ocurre que Hinojo Grande siempre se acomoda para estar entre las mejores lagunas bonaerenses, esta temporada con mucho más optimismo debido a que entró agua de lluvia y aumentó su profundidad media en más de 2 metros: actualmente está entre 5,50 y 6 metros.

 

El agua proviene de la provincia de Córdoba, baja del Río V por declive, ingresa a la laguna Cuero de Zorro y por medio de un canal desemboca en Hinojo. Estas aguas luego salen por medio del canal Mercante hacia la zona de Pehuajó. Todo este movimiento de agua trajo aparejada la migración de pejerreyes de diferentes portes y también la entrada de comida, como camarones, morenitas y mojarras, lo que hace de este espejo de 5.000 hectáreas un importante reservorio de pejerreyes.

 

Salí desde la Ciudad de Buenos Aires en compañía de Alfredo Allende y Sebastián Parini. En el trayecto por la ruta 5 de los 450 km que nos separaban de Trenque Lauquen, aprovechamos para hablar de la pesca que al día siguiente íbamos a realizar. Sabíamos del buen rinde de esta laguna con viento regular, que la pesca se hace gareteando y que el pejerrey pica entre 30 y 80 cm de profundidad, usando generalmente boyas chicas en madera balsa. Utilizaríamos cañas de entre 4 y 4,50 metros, telescópicas y de enchufe, empleando reels medianos cargados con nylon que flota de 0,235 mm o multifilamento del 0,14/0,16mm.

 

Al llegar a Trenque Lauquen nos estaban esperando nuestros anfitriones. Después de los saludos de rigor entramos al tema de la pesca: “Muy buen tamaño con viento y siempre gareteando”, nos aseguraron. Y luego cada uno con su librito: Olaff pesca con líneas cortas de no más de 1 m por boya, muy manejable, sobre todo si se prueba cerca de la embarcación; y Diego usa líneas con boyas más separadas, entre 1,40 y 1,80 m pescando más lejos de la embarcación (si la línea es larga conviene colocar entre las boyas otra de 6/8 mm para que el nylon no se hunda).

 

A la mañana siguiente, bien temprano, fuimos al pesquero Laguna Redonda, que ahora solamente tiene un acceso por el Km 424,5 (hay un cartel que lo anuncia). El camino es de tierra en buenas condiciones. Después de recorrer 10 km llegamos al pesquero. Nos recibió José, el encargado, quien nos informó que el predio cuenta con una dotación de alrededor de 30 botes en alquiler, además de cantina, proveeduría y camping. Lo que me llamó la atención es que se embarcara por el canal debido a los casi 3 metros más de agua, tal como se hacía antiguamente.

 

 

Distintas técnicas

 

 

La pesca la haríamos en dos embarcaciones. En una irían Diego, Alfredo y Sebastián, y la otra la compartiríamos con Guillermo Cabrera y Leonardo Poggi. Preparamos nuestros equipos colocándole el reel a las cañas, pasando el nylon o multifilamento por los pasahílos pero sin desplegarlas en el caso de telescópicas y las de tramos sin armarlas, solamente con el reel colocado, para evitar roturas en el trayecto al lugar de pesca.

 

Salimos por el canal a la laguna abierta. El día era soleado, con viento suave del nordoeste que hacía rizar el agua. Diego se quedó cerca del pesquero y a la derecha; con Cabrera fuimos hacia el centro de la laguna enfrentando el viento. Al llegar al lugar elegido bajamos el ancla para iniciar el garete de tolete, es decir con la embarcación cruzada para poder pescar más cómodos. Enseguida terminamos de armar los equipos de pesca y colocamos las líneas.

 

Cabrera usó una boya naranja Criterio N° 3, Leonardo una palito desigual verde limón y yo una igual blanca con multirreflejos. Utilizamos diferentes separaciones de boyas. Cabrera tenía la línea más corta y el largo de las brazoladas era de 35, 50 y 65 cm de profundidad, colocando la más larga en la boya más lejana (la primera o la última según la interpretación de cada uno) de la línea. Esta pesca se hace sin puntero. Arrojando la línea al costado o al frente, por acción del viento sobre la borda y los pescadores, la embarcación se aleja de las boyas produciendo el gareteo. Esta técnica generalmente da más pesca porque va recorriendo una mayor superficie de laguna. Encarnamos con mojarra, pasándola de cola a cabeza.

 

Cabrera desplazaba continuamente la línea, reteniéndola y moviendo la punta de la caña para tratar de provocar el pique. Y lo conseguía casi siempre. El pejerrey le tomaba la brazolada más larga, llevándola hacia los costados hasta que llegara el momento preciso del cañazo.

 

Eran pejerreyes de 28 a 38 cm, muy bien alimentados y combativos. Hay que evitar dejar nylon suelto para no clavar en falso. Esta pesca se hace con el pickup del reel abierto y a medida que la embarcación se aleja se le da nylon con el desplazamiento ascendente y descendente de la caña, siempre lo justo y sin retener la línea, excepto cuando se le quiere dar movimiento. A la hora de clavar se cierra el pickup, se baja la caña y se recoge el nylon suelto para que con un golpe ascendente de brazo se llegue a la boya clavando al pez.

 

La pesca era interesante. Como capturamos algunos dentudos, hicimos filetes ya que sabíamos que los pejerreyes lo tomaban bien. Sacábamos dos filetes por dientudo, le retirábamos las escamas y espinas rebajando la carne para que al encarnarlos tuvieran movimiento. Finalmente, los cortábamos en tiritas de 1×4 cm y pasábamos por el anzuelo de carne a piel.

 

 

Otros sectores

 

 

El poco viento dejó de soplar, la laguna se planchó y el pique fue decreciendo. Cabrera decidió cambiar de lugar, quería probar en sectores más bajos con profundidades de no más de 2 m. Al llegar colgó el ancla sin tocar fondo, la embarcación igual quedaba fija. Colocamos un puntero para alejar las líneas del trucker y con pequeños movimientos de la caña le dábamos vida a la carnada. Era la única manera de tener pique en esa zona del espejo.

 

Al rato empezó a soplar de nuevo el viento, activándose la pesca. Nos quedamos allí porque los peces tenían atractivas medidas. Seguimos gareteando hasta que decidimos dejar de pescar. Luego nos juntamos con la embarcación de Diego, comprobando que tenían capturas similares, con algunas de muy buen porte. A diferencia de nosotros, cuando la laguna se planchó ellos siguieron con buen pique, quizá debido al sector de la laguna que estaban probando.

 

Hinojo Grande tiene muy buena pesca. La brazolada que más rindió fue de 50 cm, hay que usar boyas medianas sin mucha resistencia, pescar con anzuelos N° 2 o 3 de la serie Mustad u Owner y tratar de garetear. Con eso alcanza para divertirse un buen rato.

 

 

 

 

Nota publicada en la edición 488 de Weekend, mayo de 2013. Si querés adquirir el ejemplar, llamá al Tel.: (011) 4341-8900. Para suscribirte a la revista y recibirla sin cargo en tu domicilio, clickeá aquí.

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