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Una peli dónde y cuándo sea

Sea en el asiento trasero de un auto, o en un camping que tenga cobertura de internet, consejos para ver cine en cualquier ambiente. Galería de imágenes.

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Tenemos por delante un viaje de varias horas y justo en el asiento de atrás unos mellizos demasiado jóvenes para entender el placer de la ruta en el desierto patagónico. O terminamos una jornada increíble de avistaje de aves, pero todavía queremos ver algo más antes de dormir.

 

También puede ser que estemos acampando en un modernoso camping con servicio de Wi-Fi, de los que cada vez hay más. En todos los casos, podemos aprovechar nuestra computadora portátil o la tableta y el teléfono inteligente para consumir películas directamente desde internet, sin necesidad de haber cargado algunos discos antes de salir o ni siquiera de tener encima frágiles, incómodos y obsoletos discos ópticos. El video en línea y las aplicaciones para aprovecharlo convertirán cualquiera de nuestros aparatos en un completo reproductor multimedia, que se verá especialmente potenciado si contamos con una pantalla para ello.

 

 

Potencia y flexibilidad

 

 

Las computadoras ultraportátiles llevan la delantera en lo que a flexibilidad para consumir contenidos multimedia respecta. Ofrecen una pantalla grande en pequeño tamaño y se pueden conectar a televisores, monitores y casi cualquier equipo con pantalla mayor que podamos encontrar en un hostel o que podamos cargar con nosotros. En este sentido, utilizar un proyector portátil para crear un cine a pantalla completa en donde sea que estemos puede ser una idea cuanto menos deliciosa.

 

La estandarización de las ultrabooks, además, supuso un paso más allá en lo que tiene que ver con cine portátil. Estos equipos, con procesadores muy potentes y generosas cantidades de memoria RAM, incluyen pantallas de 15,6” y hasta de 18”: algo nunca visto en computadoras que no superaran el kilo y medio de peso.

 

 

Acceso a contenidos

 

 

Lo mejor de utilizar una computadora (laptop, netbook o notebook) completa para acceder a los contenidos móviles es la amplia compatibilidad con plataformas y tipos de archivo. En una PC podremos acceder a discos DVD o Bluray si disponemos de una lectora, y podremos también ver cualquier película digitalizada en cualquier formato, no importa el contendor que se haya elegido en su codificación (AVI, Matroska, WMV o el que fuera).

 

Además, de ser necesario, podremos manipular el contenido y adecuarlo a las condiciones de su reproducción, lo cual puede ser ideal, por ejemplo, si disponemos de un reproductor de DVD en el auto pero tenemos una colección de películas en el disco duro de la PC.

 

 

El cine en el teléfono

 

 

Las tabletas y los teléfonos inteligentes de última generación pueden resolvernos el consumo de multimedia en cualquier viaje. Debemos, eso sí, chequear que nuestro equipo incluya un conector HDMI de cualquier clase para poder conectarlo a alguna pantalla de tamaño completo. De otro modo la visualización solo podrá hacerse individualmente. En este sentido, las tabletas –no importa su sistema operativo– llevan la ventaja: casi todas incluyen uno estándar, lo cual nos resolverá contar con incómodos adaptadores.

 

Es imprescindible, si vamos a utilizar una tableta en nuestro viaje, que tengamos en cuenta que las posibilidades de ver cine en línea se reducen drásticamente, ya que estos equipos –salvo cuando están potenciados por Windows 8– no son capaces de reproducir películas desde la nube a menos que el servicio que utilicemos ofrezca una app especialmente (Crackle, Filmin o FoxCrime son algunas de las preferidas en el caso de contar con un Ipad). Esto, en la práctica, quiere decir que difícilmente podremos usar algo más que YouTube, aunque la disponibilidad de canales comerciales para este servicio puede resolvernos la ausencia de un videoclub en kilómetros a la redonda.

 

 

Los servicios ideales

 

 

Si vamos a aprovechar las películas y series en línea, básicamente podremos echar mano a dos grandes clases de servicios. El primero es aquel cuyos principales exponentes son YouTube (www.youtube.com), Vimeo (www.vimeo.com) y Cablevisión On Line, y cuyos contenidos utilizan licencias libres o abiertas, lo que hace que haya una inmensa cantidad de material disponible, pero que no incluye a los grandes tanques ni a las principales series.

 

Aquí, básicamente, vamos a poder ver cortometrajes y material publicado en TV (en Cablevisión, por ejemplo, están disponibles Fox, MovieCity y ESPN), además de excelentes películas independientes y millones de tutoriales para lo que sea que necesitemos, desde el armado de un nudo hasta el cambio de una cubierta. Además, en estos servicios encontraremos todos los videoclips de todas las canciones que nos podamos imaginar.

 

El segundo caso es el de servicios colaborativos más controvertidos, generalmente puestos en debate por los principales productores de cine y por ciertas leyes que no terminan de dirimir cómo prohibirlos o censurarlos. En Argentina el principal exponente de esta clase es Cuevana (www.cuevana.tv), aunque encontraremos sites similares en toda América latina y también en España. En los países anglosajones, los mismos canales de TV ponen a disposición de sus consumidores los contenidos ya transmitidos, pero limitan el consumo a sus fronteras.

 

 

Ventajas y desventajas

 

 

Lo mejor de estos sitios es que ponen a nuestra disposición una videoteca enorme con las más importantes películas de la historia del cine y las mejores series actuales y pasadas. En contrapartida, la calidad que ofrecen no siempre es decente, y la dependencia de la conexión a internet es total. Además, no hay versión de estos sitios para ultraportátiles, por lo que no son una opción si vamos a llevar un teléfono inteligente o una tableta a nuestra travesía.

 

 

 

 

 

 

Nota publicada en la edición 487 de Weekend, abril de 2013. Si querés adquirir el ejemplar, llamá al Tel.: (011) 4341-8900. Para suscribirte a la revista y recibirla sin cargo en tu domicilio, clickeá aquí.

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